La cantante uruguaya Lina Pacheco, una de las voces femeninas más potentes del tango rioplatense en los últimos años, atraviesa horas difíciles en Medellín. Radicada allí desde comienzos de este año, la artista fue víctima de un robo violento en plena vía pública, un hecho que ella misma relató con crudeza en sus redes sociales.
Pacheco, que desde hace tiempo mantiene un vínculo artístico con distintos festivales de la ciudad colombiana —adonde ha llevado su voz arrabalera y su repertorio de tangos clásicos y contemporáneos—, decidió instalarse en Medellín para profundizar ese lazo cultural. Sin embargo, el sueño de esta nueva etapa se vio sacudido por un episodio traumático.
“Estamos vivas de milagro… Muy machucadas y con mucha angustia… Nos dejaron sin nada. Documentos, plata, tarjetas… En bolas”, escribió en un primer posteo en Facebook, reflejando el impacto inmediato del asalto.
Horas más tarde amplió el relato con un mensaje más detallado y desgarrador: “Ayer en el centro de Medellín fui víctima de un robo muy violento, en el que casi pierdo la vida… Pensando seguramente que era una turista adinerada, me arrancaron mi cartera”. Según explicó, los delincuentes se llevaron todos sus documentos y los de su acompañante: cédulas de identidad uruguayas y argentinas, pasaporte, libreta de conducir, credencial cívica, además de los carnets de AUDEM y SUDEI que acreditan su condición de artista profesional. También perdió tarjetas bancarias y el dinero que llevaba para pagar el alquiler.
La cantante contó que, gracias a la ayuda de un conocido, pudo iniciar los trámites ante Fiscalía para dejar constancia del hecho y comenzar la reposición de la documentación. Mientras tanto, señaló que solo su hija está recibiendo eventuales aportes económicos para poder afrontar los gastos básicos de los próximos días, ya que quedaron “sin un centavo”.
Más allá de las pérdidas materiales, el golpe emocional es profundo. “La verdad, estoy muy apesadumbrada pensando por qué la vida se ensaña conmigo de esta forma”, escribió, antes de cerrar con un mensaje de fe y agradecimiento: “Abrazo grande. Dios los bendiga”.
El episodio generó una ola de solidaridad entre seguidores, colegas y amantes del tango, tanto en Uruguay como en Colombia. La comunidad artística, que la reconoce como una de las intérpretes más sentidas de su generación, comenzó a movilizarse para acompañarla en este momento crítico, mientras Pacheco intenta recomponerse física y anímicamente tras un hecho que, según sus propias palabras, pudo haber terminado en tragedia.