Cinco anécdotas increíbles de Luis Alberto Mulhethaler, “El Colorado de Omar” y por qué no habrá otro igual

El popular personaje que saltó a la fama en "De igual a igual" y apareció por años en los segundos planos televisivos falleció este jueves a la edad de 73 años. Viajó por el mundo, hizo política y una parada de ómnibus habría sido creada para facilitar sus idas y venidas.

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Luis Alberto Mulhethaler.
Foto: Archivo Mulhethaler<br/>

La historia de Luis Alberto Mulhethaler —el “Colorado de Omar”— se cuenta más por imágenes que por palabras, planos de cámaras televisivas que lo ubican siempre en el mismo lugar: cerca de la gente, en una tribuna, en un acto, en una marcha, en una esquina cualquiera de Montevideo.

A lo largo de los años, transitó por anécdotas que solo él, con su impronta inocente y querible, podría protagonizar. Solo él y en un Uruguay de cercanías que parece perderse, donde alguien de origen humilde puede trascender sin otra habilidad que su deseo de pertenecer.

Fue famoso antes que Omar Gutiérrez

Pocos saben que varios años antes de convertirse en una presencia inseparable de De igual a igual, sus primeras apariciones en televisión fueron con Julio Alonso, en Cantarela, un ciclo musical de fines de semana en Canal 4. Allí, entre el público, ya estaba ese joven Mulhethaler que no hablaba ante los micrófonos, pero que empezaba a hacerse ver con su presencia característica: bolso cruzado, piel blanquísima y cabello pelirrojo largo en su juventud.

Estos orígenes fueron reconocidos por el propio Omar en una entrevista que le hicieron en Día perfecto y que en las últimas horas revivió Placas TV Uruguay.

Al maragato, Mulhethaler lo conoció por sus labores en la empresa de transporte ONDA, cuando Gutiérrez viajaba seguido (se podía fumar y mucho en aquellos ómnibus camellos) y no precisamente de San José, sino de Guichón ,la ciudad sanducera de la que era oriundo el comunicador.

Cuando Gutiérrez comenzó con sus programas en Canal 4, pasaba todos los días a buscar al “Colorado” por su casa de Playa Pascual y él ocupaba su lugar en la tribuna. Por más que no decía ni una palabra, su presencia se volvió imprescindible. Solo faltó dos veces al programa en 19 años.

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"El Colorado" infaltable en la tribuna de "De igual a igual".
Foto: Archivo.

Los viajes a Buenos Aires a la manera del Colorado

Al Colorado de Omar le encantaba Buenos Aires. Tenía parientes del otro lado del Río de la Plata y antes de su deterioro de salud en 2024, solía viajar para recorrer las calles y las cámaras argentinas. Con una jubilación por invalidez, Mulhethaler no destacaba por su capacidad económica así que muchos se preguntaban cómo hacía para viajar tan seguido.

Pues lo hacía a la manera única e irrepetible del Colorado, según él mismo contaba. Bolso cruzado y paso cansino, llegaba de noche a la terminal de Tres Cruces en el horario en que salían los servicios de ómnibus y buques a la capital argentina, entre las 22:00 y la medianoche. Se acercaba a los mostradores de las empresas y preguntaba humildemente si había lugar. Todos lo conocían y los funcionarios de las compañías se hablaban entre ellos y/o con los jerarcas para definir quién llevaría “al Colo” esa noche.

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Luis Alberto Mulhethaler en Buenos Aires.

Él esperaba sentado en esos asientos plásticos de colores de la terminal, hasta al final alguien lo iba a buscar:

—¿Trajiste la cédula, Colorado?
—Sí, sí.
—Vamos.

Así cruzaba. Sabía, eso sí, cuándo no insistir: fines de semana largos o temporada alta no eran terreno para improvisar. Se acomodaba sin molestar, en el segundo plano donde siempre se movió.

¿Hizo poner una parada de ómnibus?

Luis Alberto Mulhethaler padeció de varias patologías y desde hacía al menos cinco años enfrentó un deterioro progresivo en su salud. El primer gran quebranto fue una crisis de pie diabético, que lo llevó a una cirugía con amputación de algunos dedos.

Desde entonces, el popular “Colorado” debió limitar su movilidad pero igualmente se las ingenió para sus andanzas. Desde Playa Pascual, donde vivía, viajaba todos los días a Montevideo y su primera escala era la panadería Alhambra, en la calle Tristán Narvaja, donde almorzaba su plato favorito: sándwiches y si eran olímpicos, mucho mejor.

Pero le costaba llegar porque la parada más cercana de los servicios suburbanos que tomaba estaba en Av. Uruguay y Arenal Grande o en Minas. Eran por lo menos cuatro cuadras hasta la panadería.

Sin embargo, un día algo cambió. Según contaba Mulhethaler a quienes lo visitaban en el Hogar de Pando, donde vivió su último año, él mismo le planteó la problemática a la entonces intendenta Carolina Cosse y le propuso la creación de una nueva parada para los suburbanos en Uruguay y Tristán Narvaja.

Mágicamente (o no) en abril de 2022, la intendenta Cosse firmó el decreto de creación de la nueva parada en esa esquina para los ómnibus metropolitanos. La medida se fundamentó en la cercanía con la Facultad de Psicología y otras instituciones educativas, pero el trasfondo (incomprobable a nivel oficial) es que esa parada bien pudo crearse para que “El Colorado” almorzara tranquilo sus sandwiches.

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Parada de Uruguay y Tristán Narvaja.

Un mediodía de noviembre de 2024, en la panadería Alhambra, “El Colo” se desecompensó y cayó de canto en la vereda. Asistido y luego internado, se le diagnosticó ACV, un cuadro del que nunca se recuperaría plenamente. Ya no volvería a caminar.

Fue candidato a alcalde: ¿Cuántos votos sacó?

Luis Alberto Mulhethaler no sabía de grietas ideológicas: en Buenos Aires participaba un día de un acto de los libertarios de Javier Milei y al otro día, estaba en una movilización kirchnerista.

Sus orígenes familiares son colorados por lado paterno y blancos por su familia materna. Su padre, Héctor Mulhethaler, era policía y murió en acto de servicio en 1970, años turbulentos. El entonces presidente, Jorge Pacheco Areco, firmó un decreto para una pensión para la viuda, su madre Gloria. Una curiosidad al pasar sobre ella: era albina, por lo que a diferencia de su hijo andariego, la señora prácticamente no salía de la casa para no exponerse al sol. Falleció en 2011.

Con el tiempo, “El Colo” simpatizó con el Frente Amplio (más actos, más carnaval, más marchas, paradas de ómnibus) y menos con otras fuerzas políticas, aunque podría aparecer en cualquier lado, fiel a su estilo.

Animado por el exintendente Daniel Martínez, en las elecciones de 2019 se presentó como candidato a alcalde de Ciudad del Plata. "El Colo" obtuvo 256 votos, un número que le daba orgullo más allá de que quedó muy lejos en la disputa electoral.

Luis Alberto "El colorado de Omar" Mulnedharer. Foto: Juan Pablo Amado

Fue mochilero y se fue a dedo a Chile

El Colorado también supo de aventuras internacionales. En 1982 se fue a dedo a Chile para ver a Peñarol contra Cobreloa, por la final de la Copa Libertadores, una de las hazañas más recordadas de su anecdotario. Tardó en llegar cuatro días.

En su juventud viajó además como mochilero por Bolivia, Venezuela y Paraguay. Se tomó aviones y cruzó también el océano: visitó Madrid y París. En su bolso cruzado característico, llevaba álbumes de fotos de sus viajes y aventuras.

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Luis Alberto Mulhethaler en París.

A quienes lo visitaban en el Hogar de Pando, donde vivía, le mostraba estos registros y contaba sus historias irrepetibles. Porque no habrá otro igual. No por lo extraordinario, sino más bien por lo contrario: por esa forma simple de estar en todos lados y no desentonar en ninguno.

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