Los estudios de El Espectador Deportes fueron escenario este sábado de una situación inusual y emotiva. Por primera vez, el periodista Sebastián Giovanelli compartió la conducción de un programa con su hijo Francesco, en una edición especial de Embajadores del Gol, el ciclo que creó hace 14 años junto a la también comunicadora Mariano Romano, expareja del comunicador y madre del joven.
La coincidencia se dio por cuestiones de horarios y disponibilidad del equipo. Giovanelli, hoy dedicado principalmente a sus tareas como comentarista de Disney+ los fines de semana, mantiene la dirección del proyecto, aunque desde hace un tiempo delegó la conducción cotidiana en otros integrantes. Francesco, por su parte, viene trabajando desde hace años en la producción y las redes sociales del ciclo.
Junto a la periodista Clara Bianco, padre e hijo compartieron la mesa durante toda la emisión este sábado. Sin embargo, el momento más especial llegó sobre el final, cuando Giovanelli decidió detenerse unos segundos para expresar públicamente lo que había significado para él la experiencia.
“Para mí ha sido un placer hacer Embajadores del Gol Radio hoy. Primero porque es un programa que hace 14 años que estamos haciendo y nos encanta. Pero además me genera una satisfacción muy especial haberlo hecho por primera vez con mi hijo”, dijo mirando a Francesco, de 18 años.
Fiel al tono formal que mantuvieron durante toda la emisión, incluso tratándolo de “usted”, el periodista le preguntó al joven cómo había pasado. La respuesta de su hijo llegó acompañada de una advertencia y también de "usted": “No se me emocione”.
Giovanelli sonrió y, aunque aclaró que no iba a quebrarse, dejó entrever la carga emocional del momento. “No me voy a emocionar, pero la verdad que para mí es un placer muy especial. Vaya uno a saber cómo sigue su carrera, pero haberlo tenido acá sentado al lado mío es gratificante y especial”, expresó.
Francesco también compartió sus sentimientos respecto a un proyecto que lo acompañó desde niño, creado por sus padres. “Embajadores para mí es como un hermano, porque crecimos juntos”, comentó. “Es muy lindo poder estar trabajando acá y compartirlo hoy”.
La emoción se extendió al resto de la mesa. Clara Bianco aprovechó el cierre para destacar las cualidades humanas y profesionales del joven integrante del equipo, mientras todos coincidían en evitar que el momento terminara en lágrimas.
Así, una emisión habitual de Embajadores del Gol terminó convirtiéndose en una postal familiar difícil de olvidar: un padre y un hijo compartiendo micrófono por primera vez en el mismo programa que, de distintas maneras, marcó buena parte de sus vidas.