"Carmen", la ópera que escandalizó a París, fue revolución y alcanzó la gloria sin que su autor jamás lo supiera

Considerada la obra maestra de Georges Bizet, la trágica ópera vuelve a Uruguay, del 7 al 15 de marzo bajo la dirección de la italiana Beatrice Venezi y con Nancy Fabiola Herrera como la gitana.

Imagen promocional de la ópera "Carmen".
Imagen promocional de la ópera "Carmen".
Foto: Difusión Sodre.

Hay pocas óperas que el público reconoce desde su primer acorde. Y menos, quizás, que traspasan el teatro para instalarse en la cultura popular. Carmen es una de ellas. Su famosa obertura, arias como “La Habanera” o “Toreador” y una historia adelantada a su tiempo la volvieron un clásico.

Hoy es la ópera francesa más representada del mundo, y la tercera más ejecutada a nivel global, solo detrás de La Traviata de Verdi y La flauta mágica de Mozart. Y este fin de semana vuelve a Uruguay.

El responsable de todo eso fue Georges Bizet, un joven compositor que no llegó a ver la popularidad de su creación. Murió a los 36 años, tres meses después del estreno de Carmen en la Opéra-Comique de París. Pensaba entonces que se trataba de un fracaso más.

Unas semanas más le habrían permitido saber que la Ópera de Viena había recibido su obra con elogios, no la mezcla de incomprensión y fascinación morbosa de París. Tres años más le habrían dado la satisfacción de verla representada en Bruselas, Budapest, San Petersburgo, Estocolmo, Londres, Dublín y Nueva York. Para cuando aterrizó en Uruguay, en 1881 en el Teatro Solís, Carmen ya tenía estatus de clásico.

Entre quienes admiraron la ópera estuvieron Richard Wagner y Pyotr Ilyich Tchaikovsky. Este último le escribió a su benefactora, Nadezhda von Meck, que se trataba de “una obra maestra” destinada a reflejar el espíritu musical de una generación. Destacó sus armonías novedosas, su modernidad y la inspiración que la atravesaba de principio a fin. Confesó incluso que no podía tocar el último acto sin emocionarse y vaticinó que en pocos años se convertiría en la ópera más popular del mundo. No se equivocó.

La historia se basa en la novela corta Carmen, de Prosper Mérimée. En 1872, Bizet recibió el encargo de escribir una ópera en tres actos para la Opéra-Comique, un teatro donde tradicionalmente los relatos terminaban bien: el mal y el pecado eran castigados y la lealtad y la fidelidad, recompensadas.

Desde el inicio, Carmen fue un problema. Y por mucho tiempo la protagonista fue vista como una villana que moría en escena.

Una apasionada que exhibe sus encantos, presume de conquistas, fuma, seduce soldados, corrompe guardias y se dedica al contrabando, y que también es fascinante, inteligente, irresistible y magnética. Para una sociedad francesa que defendía una moral pública intachable mientras toleraba fantasías en privado, Carmen resultó demasiado explícita.

Ambientada en la Sevilla de 1820, cuenta la historia de Don José, un soldado que abandona su patria, a su madre moribunda y el cariño de una novia por Carmen, una gitana que ama y vive con libertad.

A diferencia de la novela, la ópera introduce a Micaela, que oficia como contraste de la protagonista y como motivación del vacilante Don José: Micaela es la sencilla y leal joven del pueblo, mientras que Carmen es un alma apasionada, astuta y voluble.

Pese a su desenlace, la gitana es un símbolo de libertad, autenticidad y de vivir el momento. “Si no me amas, yo te amo / Pero si yo te amo, ten cuidado”, canta cuando irrumpe en el escenario al son de “La Habanera”, una de las arias más famosas de la historia de la ópera.

"Carmen" en Uruguay: el regreso de la gran ópera

Ahora, a 85 años de la primera puesta (noviembre de 1941) que realizó el Sodre, Carmen vuelve al escenario. Las funciones irán desde este sábado y hasta el 15 de marzo en el Auditorio Nacional Adela Reta y con un elenco de primer nivel.

El director escénico es el español Emilio Sagi, cuyas puestas se han visto en todo el mundo, y quien aprovechó su primera visita a Uruguay para ver el programa de cuando su abuelo, el barítono Luis Sagi Vela Solís, actuó en el Solís. También llega por primera vez la italiana Beatrice Venezi, quien a sus 36 años estará al frente de la Ossodre.

En el escenario, la mezzo Nancy Fabiola Herrera será Carmen, esa gitana capaz de llevar a los hombres a la locura por su amor. Mientras que el tenor Marcelo Álvarez (será el debut del gran tenor argentino en estas tierras), será Don José, el soldado que se convierte en bandolero por amor, y en femicida por celos.

Completan la argentina Verónica Cangemi como Micaela, y el puerrtorriqueño César Méndez Silvagnoli, como el torero Escamillo.

Conferencia de la ópera "Carmen" en el Auditorio Adela Reta del Sodre.
Conferencia de la ópera "Carmen" en el Auditorio Adela Reta del Sodre.
Foto: Juan Pablo Flores Iborra

La puesta llega del Auditorio de la Diputación de Alicante, y se presenta por primera vez en Sudamérica. En la presentación de Carmen, a cargo del Sodre y Lírica del Sur, Sagi habló de este montaje: “Intenté prescindir de la mayoría de los ornatos, dando más importancia a los personajes, a su psicología, a esa violencia, y a ese mundo tremendo que hay en esta ópera”.

También afirmó que buscó “defender que Carmen es una obra que ensalza la libertad de una mujer que no es una prostituta. Es una mujer que quiere lo que quiere, cuando quiere”. Y que la frase de la ópera: “Libre nació y libre se va a morir”, sintetiza su mirada del texto. “Esa es la idea que quería plantear durante toda la obra”, agregó el regista.

“Carmen es un símbolo como mujer”, comentó Herrera, quien ha interpretado este rol en el Metropolitan Opera de Nueva York, el Teatro dell’Opera de Roma, el New National Theatre de Tokio, el Bolshoi y la Arena di Verona. Ahora Montevideo se suma a esa ruta.

Este sábado se abrirá el telón, el público reconocerá las melodías y Carmen hará lo de siempre: amar sin pedir permiso y sostener su libertad hasta el final. Y bajo la música de Bizet, el Auditorio Adela Reta recordará que algunas obras no envejecen nunca.

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