Antonio Lagatta Mazzeo, el investigador que reconstruyó la historia de la ópera en Uruguay, falleció este lunes a los 89 años. El autor de la monumental colección La ópera en Montevideo en el siglo XIX y XX dedicó gran parte de su vida a preservar la memoria lírica del país y a documentar, con una minuciosidad inédita, cada temporada, cantante y función que pasó por los escenarios uruguayos desde 1829 hasta el 2000.
Su trabajo, desarrollado a lo largo de décadas, se convirtió en una referencia indispensable para investigadores, músicos y aficionados a la ópera. En total, publicó 10 tomos dedicados al siglo XX, y otros cuatro del siglo XIX, un proyecto que terminó transformándolo en el mayor historiador de la ópera uruguaya. Los 14 libros fueron editados por Artemisa Editores.
Sin embargo, todo empezó mucho más lejos de las bibliotecas y de los libros. Nacido en Paysandú, Lagatta Mazzeo creció rodeado de canciones italianas y transmisiones radiales de óperas del Teatro Colón de Buenos Aires. En diálogo con El País en 2024, recordó que su primer contacto con el género había llegado a través de su abuelo, un hojalatero que cantaba mientras trabajaba. “La primera vez que escuché el aria ‘Di Provenza il mar, il suol’, de La Traviata, fue interpretada por él”, contó.
Poco después se mudó a Montevideo para estudiar Derecho y coincidió con otro momento clave: el centenario del Teatro Solís y una función de Ernani que también tenía a Víctor Damiani entre sus figuras. “Era como tocar el cielo con las manos”, recordó entonces sobre aquellos años en los que comenzó a asistir regularmente a las temporadas del Sodre.
Aunque trabajó durante décadas en el casino, la investigación musical apareció recién después de jubilarse. Lo que empezó como un pasatiempo terminó convirtiéndose en una obra monumental. Todos los días iba a la Biblioteca Nacional para revisar diarios antiguos y recopilar información sobre funciones líricas en Montevideo. Entraba por la mañana, almorzaba en la cantina y seguía trabajando hasta el cierre. Por las tardes, en su casa, pasaba en limpio los apuntes mientras compartía el mate con su esposa, Ana María Muape.
“Cuando empecé, no tenía intención de escribir”, contó. Pero el volumen del material lo llevó inevitablemente a publicar. Primero llegaron libros dedicados a figuras como Víctor Damiani y José Oxilia, y luego el proyecto que definiría su trayectoria: una cronología exhaustiva de la ópera en Uruguay.
Además de investigador y escritor, también tuvo una intensa actividad radial. Entre 1998 y 2006 condujo en las radios estatales La ópera y sus intérpretes, un ciclo centrado en grandes voces líricas del pasado que alcanzó cerca de 750 emisiones. Allí recuperó grabaciones históricas del Sodre y difundió registros que permanecían olvidados en archivos y depósitos. También tuvo un ciclo radial dedicado a canciones italianas y otro de óperas completas protagonizadas por cantantes uruguayos.
Para Lagatta Mazzeo, la ópera estaba profundamente ligada a la historia del país. Solía recordar que el 16 de mayo de 1830 se cantó la primera ópera completa en Uruguay, que fue L'inganno felice, de Rossini, y estuvo a cargo de la compañía italiana de los hermanos Tanni.
"Ocurrió en la Casa de las Comedias, una especie de galpón fundado en la época de 1790 donde se cantaban escenas líricas. El lugar se incendió años después, y en ese predio se construyó el Palacio Taranco. La Jura de la Constitución fue el 18 de julio de 1830, lo que significa que la primera ópera se presentó dos meses antes y a unas cuadras de donde nació Uruguay como país", explicó.
En su entrevista de 2024, resumió así el sentido de su trabajo: “El objetivo es que Uruguay tenga lo mismo que los grandes teatros del mundo: la historia de sus artistas”.
En el obituario publicado hoy en El País, su esposa y su hija invitan al acto de sepelio que se efectuará hoy a las 10.45 en el Cementerio Central (1er Cuerpo). A las 10.30 partirá el cortejo desde la empresa Rogelio Martinelli (Canelones 1450).