El amor todo lo puede aunque semejante poder tenga un precio carísimo, a veces. Eso es al menos es lo que ocurre con todos los productos tocados por el romance entre Ben Affleck y Jennifer Lopez: mientras la relación se mantuvo la cotización de la pareja tomó vuelo, pero tras su fin sobrevino la debacle. La primera en pagar los platos rotos fue la película Gigli, elegida la peor del año por el jurado de las Frambuesas de Oro (el anti Oscar), por los lectores de la importante página web IMDB y por el público que se abstuvo de pisar las salas donde se exhibía. Las consecuencias llegaron hasta Uruguay donde se optó por no estrenarla y realizar un simple lanzamiento en video, a mediados de febrero, con el título Amor espinado.
La segunda cuenta a pagar por la fórmula Bennifer le fue pasada hace cinco días, con el estreno norteamericano de Jersey Girl. Trataron de evitar el desastre pero todo fue inútil. "Jen aparece en la película sólo diez o doce minutos", aclaraba Affleck. "Cuando miro para atrás me siento mal de haberla envuelto. Yo le dije ‘vamos, va a estar muy bueno’ y ahora solo tenemos problemas a causa de eso", agregó.
La estrategia para intentar la salvación de Jersey Girl consistió en eliminar las imágenes de Jennifer Lopez de la publicidad, aunque la medida quiso ser disimulada por los directivos de la empresa Miramax: que JLo no aparezca se debe a lo breve de su papel, dicen.
El sábado pasado en el programa Saturday Night Live, Affleck y el director Kevin Smith fueron entrevistados y las desgracias estuvieron en la conversación, hasta que el cineasta bromeó con un reproche hacia el actor: "gracias por destruir mi película y obligarme a colocar a tu enamorada", le dijo.
Después Smith, amigo desde hace mucho de la ex pareja, trató de salvar la situación, con artillería literaria que ya había volcado en entrevista anterior. "Tengo la suerte de saber que el film no es sobre ellos. Mantuvimos eso en secreto al principio porque queríamos que la muerte del personaje de JLo fuera una gran sorpresa. Pero cuando vino Gigli, esa información cambió nuestra estrategia. Tenemos a Ben Affleck, Liv Tyler y Jennifer Lopez en una producción que tenía chances de ser número uno en su estreno. Después de Gigli, me di cuenta que solo nos iría bien cuando la gente comentara que nuestro film es mejor, mucho mejor". Y conste de que hizo esfuerzos al respecto al eliminar el casamiento que estaba en el libreto, al cortar escenas para disminuir la presencia de JLo y hasta matar su personaje (en un parto) enseguida del comienzo del film, dejando a Affleck como un poderoso empresario musical que examina su vida mientras cría a su hija en plena soledad.