Es una fiesta del cine y, aunque la frase es algo perezosa, aplica: el MONFIC, apócope del evento antes conocido como Festival Internacional de Cine de Montevideo que organiza Movie en su sala de Montevideo Shopping, es una celebración para los cinéfilos.
Y también un adelanto de la temporada de premios que está empezando y nos va a tener entretenidos de acá al Oscar. La edición de este año incluye 19 títulos, varios de ellos uruguayos, reposiciones, homenajes y algunas películas muy esperadas.
“MONFIC es para nosotros mucho más que un festival de cine”, le cuenta a El País su codirectora, Soledad Ortiz. “Desde hace más de dos décadas representa un compromiso con la cultura y con la construcción de audiencias, acercando al público películas, autores y cinematografías de los principales festivales del mundo. En sus 22 ediciones se consolidó como un espacio de descubrimiento, encuentro y diálogo, donde conviven cineastas consagrados y nuevas voces. Es una plataforma clave para la difusión del cine de calidad”.
Camino al Oscar.
En esa categoría hay que ubicar, por ejemplo, La bola negra, la película de Javier Ambrossi y Javier Calvo —la sociedad creativa conocida como Los Javis—, quienes ganaron el premio a la mejor dirección en Cannes y que es, notoriamente, la película del momento. Netflix aspira a conseguir su primer Oscar a mejor película con esta historia queer contada en tres tiempos alrededor de la figura de Federico García Lorca.
La expectativa es notoria: las dos funciones, el sábado y el martes, se agotaron al instante y ayer se anunció otra (el lunes a las 21.10; ya quedaban pocas entradas). El estreno local está programado para el 21 de enero.
Otra de las aspirantes a los premios Oscar que están en el MONFIC es Yo soy Rocky, la película de Peter Farrelly, quien ganó dos Oscar con otra película buena onda, The Green Book.
Acá cuenta la historia de Sylvester Stallone (interpretado por Anthony Ippolito) y su lucha para convencer a los grandes estudios de que él era Rocky Balboa, el personaje de la película que había escrito y que lo llevó a la gloria del Oscar. Va hoy a las 21.10 y el sábado a las 18.40.
Minotauro, la nueva película del ruso Andrey Zvyagintsev, es una remake de La mujer infiel, de Claude Chabrol, que combina su historia de adulterio —un hombre poderoso descubre que su esposa tiene un amante— con el mito griego y la guerra en Ucrania. La mirada de Zvyagintsev, el más importante de los directores rusos, es crítica de su país en la guerra y de la complicidad de cierta clase para salirse con la suya. No es extraño que Minotauro sea la enviada francesa, y no rusa, al Oscar.
La representante polaca es Tierra de mi padre, la última de Pawel Pawlikowski, ganador del Oscar por Ida. Aquí vuelve al blanco y negro y al formato cuadrado para contar el regreso del premio Nobel Thomas Mann (Hanns Zischler) a Alemania después de su exilio durante el nazismo y la guerra. La vuelta a casa lo lleva a ambos lados ideológicos de la Alemania dividida. Lo acompaña su hija (interpretada por Sandra Hüller) y un par de muertos queridos y no tanto. Dura 82 minutos —lo que, por cierto, un público puede encontrar a favor— y se ve hoy a las 16.20 y el domingo a las 19.15.
El panorama internacional lo completan la coreana Hope: el primer impacto, de Na Hong-jin (jueves, lunes, domingo y martes); la animada japonesa El gran viaje (sábado y domingo); la alemana La chica de Colonia, de Ido Fluk (sábado y lunes); La negociación, de Gus Van Sant (jueves y sábado); la tailandesa ganadora de la Semana Crítica de Cannes, Un fantasma a su servicio (viernes y miércoles), y Una quinta en Portugal, de Avelina Prat (domingo y martes).
Fuerte presencia uruguaya.
Esta edición del MONFIC incluye, una presencia destacada del cine nacional. Se exhiben tres películas locales, dos argentinas con César Troncoso y una coproducción con Panamá (Papeles).
El trío de locales, que revela una tendencia creciente hacia el cine de género, y las dos de Troncoso estarán acompañados, además, por presentaciones y conversatorios.
“Este año, MONFIC da un nuevo paso para que la experiencia no termine con los créditos”, dice Ortiz. “A una programación internacional de primer nivel se suma una agenda de actividades especialmente pensada para generar conversación y encuentro. Conversatorios con directores, actores y críticos, propuestas musicales vinculadas a las películas, experiencias participativas y actividades en distintos espacios culturales de Montevideo amplían el alcance del festival y lo conectan con un renovado interés de las nuevas generaciones por vivir el cine de forma colectiva, integrándolo a otras expresiones culturales y a nuevas formas de comunidad”.
El viernes a las 18.40, con Q&A con el equipo (y un after en el centro cultural Dulce de Leche), se exhibirá Escondida en mi cabeza, una comedia rioplatense con rodaje en Uruguay, dirigida por Lucas Vivo García Lagos. Nicolás Furtado es un muchacho alocado que, cuando se despierta de un coma, descubre que no se acuerda de la contraseña que lo haría millonario en criptomonedas. También va el miércoles y tiene estreno para el jueves 15.
El sábado estarán presentes en la función de las 19.00 el director y los actores de Las siete balas, un policial social de Sebastián Pérez Pérez sobre una banda de menores que copa un bar en la Ciudad Vieja. En el elenco están Gabriel Villanueva, Gastón Gard, Robert Moré, Salvador Gaetán y Paula Silva. También se exhibe el sábado y el domingo.
El miércoles 14 a las 18.50 irá, con la presencia de su director, Tomás Marichal Urbán, y todo el equipo, Carne, una distopía de terror sobre un Uruguay en el que no queda carne vacuna. Está producida en Maldonado y tiene en el elenco a Luciano Cáceres y Paula Díaz.
Finalmente, Troncoso presentará dos películas charlando con el público después de las funciones.
Hoy, a las 18.50, conversará sobre La casa, un intenso e interesante policial argentino de Gustavo Triviño que tiene a Diego Peretti como un hombre desesperado y a Bernal, el personaje de Troncoso, como el intermediario hacia la solución de sus problemas.
Mañana a las 21.25, Troncoso estará hablando de La mujer del río, un drama sobre un femicidio dirigido por Néstor Mazzini. Hay otra función, ya sin su protagonista, el lunes.
Homenajes y fiestas.
La programación de este MONFIC incluye, además, tres celebraciones de aniversarios cinematográficos que tienen actividades por fuera del cine.
Los 10 años de La La Land, por ejemplo, se festejarán con funciones el viernes a las 21.10 y el lunes a las 18.25. Después de la función del lunes habrá una Noche de Jazz (y vino) en el Undermovie para los asistentes.
Otro cumpleaños con actividad extra es Trainspotting, que se estrenó en 1996 y se puede ver el domingo a las 21.10 y el martes a las 18.50. El domingo habrá un after en La Cretina con una mesa de vinilos.
Y el martes 13 a las 19.15 también se verá Cuenta conmigo, el clásico de Rob Reiner sobre el libro de Stephen King. La exhibición incluye un karaoke de escenas de películas icónicas del cine en el Undermovie, lo que suena como una actividad muy divertida.
Es un montón de cine -conviene chequear grillas y horarios en monfic.com.uy-, pero está claro que este MONFIC
está lleno de oportunidades dentro y fuera de la sala para celebrar el amor al cine. Y eso es algo que siempre hace bien.