El universo de Harry Potter es inagotable. Siete libros, ocho películas, una obra de teatro, cuatro parques temáticos, más de 30 videojuegos, toneladas de juguetes, ropa, varitas de colección y merchandising. Todo esto nació gracias a una niña que, tras leer los manuscritos de J.K. Rowling, convenció a su padre para que lo publicara en su editorial.
El universo que se le ocurrió a Rowling durante un viaje de tren demorado y que ha recaudado miles de millones de dólares no parece tener fin. De hecho, este 26 de diciembre se espera el estreno de una serie producida por HBO en la que se adaptará el primer libro de la saga.
Además, con motivo de su 25 aniversario, se reestrenó en cines uruguayos Harry Potter y la piedra filosofal. Las funciones incluirán material exclusivo e inédito del detrás de cámara de la producción.
¿Cuál es la razón por la que Harry Potter genera todo esto hasta el día de hoy?
En primer lugar, el impacto que tuvo en los niños que crecieron en el 2000 es inconmensurable. ¿Quién no soñó con que, al igual que él, un día su vida cambie por completo a causa de la magia? ¿Cuántos habrán esperado la carta de Hogwarts?
La adaptación cinematográfica de Harry Potter y la piedra filosofal convirtió esta ilusión en un fenómeno mundial y colectivo. En pantalla, unos chiquitísimos Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint convirtieron el relato en algo mucho más cercano.
A eso se sumó que, conforme las películas se estrenaron, los actores crecieron en paralelo a la audiencia. Esos niños del público hoy son adultos que aún mantienen su fanatismo y le guardan un cariño especial.
La continuidad de la saga también se puede explicar por la riqueza del universo que construyó Rowling. Más allá de la historia de Harry, creó un mundo con sus propias reglas, criaturas, símbolos e instituciones: las casas de Hogwarts, el Ministerio de Magia, las profesiones, las familias y una historia que se extiende mucho más allá de los acontecimientos narrados en los siete libros.
El final de la historia del joven mago nunca significó el cierre definitivo del mundo de Harry Potter. Siempre quedó algo más por explorar, ampliar o imaginar. Los parques temáticos, como los de Universal Studios, son un claro ejemplo ya que permiten a los visitantes recorrer Hogwarts, probar las famosas Grageas Bertie Bott y vivir la experiencia en primera persona.
La naturaleza del universo también permite que los fanáticos continúen construyéndolo por su cuenta, a través de fanfics, historias paralelas y nuevas interpretaciones de sus personajes. En Wattpad, la popular plataforma de escritura y lectura, hay cientos de miles de relatos ambientados en ese mundo.
Es que el crecimiento de Harry Potter está íntimamente ligado con el de la transformación tecnológica y el avance del internet. Los primeros lectores esperaban los nuevos libros y acudían a los estrenos de las películas; pero, al mismo tiempo, comenzaban a encontrarse en internet. Los fanáticos creaban foros y páginas en las que podían discutir teorías y compartir interpretaciones.
Una nota de The Washington Post publicada en 2005 recoge testimonios de personas que, incluso antes de que la historia llegara a su fin, ya dedicaban parte de su tiempo a crear espacios digitales sobre el universo creado por Rowling.
Esto llegó a generar problemas con el lanzamiento del libro Harry Potter y las reliquias de la Muerte en 2007, cuando un fanático filtró el libro en internet la semana anterior al lanzamiento oficial.
Hoy en día, el avance es tal que hay pódcast semanales donde se habla de las discusiones más recientes en torno al mundo Potter. Incluso Apple Inc. publicó dos: MuggleCast y PotterCast. En redes sociales, como X e Instagram, el elenco de la serie a estrenar suscitó discusiones y debates.
Entonces, el fanatismo y la identificación se convirtieron en un fenómeno colectivo, donde las personas encontraron una comunidad. No es necesario que aparezcan nuevas productos para mantener ese vínculo: ya encontraron sus formas de mantener vivo el universo.
Las polémicas declaraciones de J.K. Rowling en 2020 sobre la identidad de género —y que fueron repudiadas hasta por Radcliffe y Watson— solo profundizaron el sentimiento de apropiación de la saga por parte de sus seguidores.
Cada regreso también abre una discusión sobre qué significa Harry Potter para una nueva generación. La serie de HBO tiene la tarea de reinterpretar un fenómeno que ya cuenta con millones de lectores y espectadores que saben cada pequeño detalle y que asocian rostros a personajes. El desafío será atraer a nuevos fanáticos sin decepcionar a los que lo son hace décadas.
Para quienes crecieron esperando su carta de Hogwarts, el mundo de Harry Potter continúa siendo una forma de volver, aunque sea por un rato, a la infancia.
Cuando la nostalgia, el apego y la riqueza narrativa se combinan, el resultado es un fenómeno de estas dimensiones. Mientras haya alguien dispuesto a imaginar qué casa de Hogwarts le asignaría el Sombrero Seleccionador, el mundo de Harry Potter seguirá teniendo algo más por contar.