"El diablo viste a la moda", la comedia que marcó una generación e impactó en la moda estrena su secuela

A 20 años del éxito original, Meryl Streep y Anne Hathaway regresan en la secuela de El diablo viste a la moda. Conocé los detalles de la trama, los cameos de Lady Gaga y el nuevo desafío de Miranda.

Imagen de la película "El diablo viste a la moda 2".
Imagen de la película "El diablo viste a la moda 2".
Foto: Macall Polay

Antes de Lady Gaga, las Kardashian-Jenner y los influencers que convierten una alfombra roja en tendencia en tiempo real, la moda tenía otro ritmo. Antes de Instagram, compras por Temu y el algoritmo decidiendo qué se usa, las tendencias bajaban desde un lugar mucho más concreto y vertical: las revistas de moda. Ahí se mueve El diablo viste a la moda que este jueves estrena su secuela, a 20 años de la primera parte.

“Esto no es solo una revista. Es un faro de esperanza”, le dice Nigel, el personaje de Stanley Tucci, a Andrea (Anne Hathaway) en una de las escenas clave de la original de 2006 convertida referencia intergeneracional. Nigel no refiere solo a la moda: habla de aspiración de pertenecer a un sistema exclusivo donde entrar lo es todo.

Basada en la novela de Lauren Weisberger, la película de David Frankel (quien también dirige la secuela y hasta entonces director de episodios de Sex and the City y Band of Brothers) cuenta las vivencias de Andrea, periodista que se convierte en asistenta de Miranda Priestly (Meryl Streep), la editora de la revista de modas más importante de su tiempo: Runway. Aunque la publicación es ficticia, Weisberger trabajó en Vogue, y la asociación con Anna Wintour, la directora de la prestigiosa revista de modas, fue inevitable.

La película se convirtió en un fenómeno de taquilla, con más de 320 millones de dólares de recaudación, y dejó varias frases que todavía se replican convertidas en memes (como “¿Flores para la edición de primavera’, qué innovador”, “Los detalles de tu incompetencia no me interesan”, o “Aburrí a alguien más con tus preguntas”). También mostró la influencia que tenía la revista impresa en el mundo de la moda y en la industria.

“Las revistas se siguen editando. Cada vez que voy de viaje traigo revistas para aggiornarnos con cosas nuevas. Todavía tienen su público”, dijo Natalie Scheck, editora de la revista Paula de El País. “Uno agarra Vogue, que es la inspiración, y es una revista que es moda que tiene notas sobre arte, diseño y bienestar. Y en este tiempo, como nosotros con revista Paula, ha sido testigo de muchos cambios que se han dado en estos años”.

“Por eso lo que queda impreso es lo importante. Es lo que perdura. Da la garantía de que no es una tendencia más, es algo que queda, y la revista da esa validación”, agrega Scheck.

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Imagen de "El diablo viste a la moda 2", con Meryl Streep, Anne Hathaway y Stanley Tucci.
Foto: Captura de YouTube

En una de las escenas más recordadas, la película muestra el andamiaje de la industria. Lo hace con un monólogo donde Miranda explica cómo algo que parece trivial -como el color cerúleo- en realidad viene de una cadena de decisiones dentro de la industria. “Ese momento se empezó a usar como ejemplo para explicar la complejidad del sistema de la moda. Y la película logró traducir algo muy cerrado a un lenguaje accesible para gente que no tenía idea de cómo funcionaba”, dijo Alejandra Pintos, periodista de moda, arte y análisis de tendencias.

En 2006, Anna Wintour no vio con buenos ojos esa caricatura de ella, aunque esa mirada parece haber cambiado. En la pasada edición de los Oscar hizo chistes con referencia a la película, en las últimas semanas entrevistó a Meryl Streep para la portada de Vogue, y participó en uno de los adelantos de la nueva película.

“Pero también hay un cambio en el rol de las revistas. Ese ‘faro’ del que hablaba la primera película ya no tiene el mismo peso. Las revistas perdieron relevancia. Entonces, esta nueva entrega es una oportunidad para volver a meterse en la conversación y recuperar algo de ese impacto”, dijo Pintos.

Ese rol está reflejado en el personaje de Emily (Emily Blunt) quien en El diablo viste a la moda 2, dejó atrás su vida junto a Miranda para trabajar como ejecutiva de una marca de lujo.

La trama de la secuela, que se desliga de la trilogía literaria de Weisberger, se centra en la lucha de Miranda contra su ex asistente, “mientras compiten por los ingresos por publicidad en medio de la decadencia de los medios impresos y Miranda se acerca a la jubilación”, dice la sinopsis.

La secuela mantiene el mismo director y elenco, e incorpora a Justin Theroux y Kenneth Branagh al reparto.

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Anne Hathaway con un diseño de la uruguaya Gabriela Hearst en la filmación de "El diablo viste a la moda 2". Foto: Archivo.
Foto: AFP

Entre los cameos de la secuela están Lady Gaga (también grabó el tema “Runway”, junto Doechii, para la banda sonora), así como Donatella Versace y Naomi Campbell.

La modelo británica se sentó junto al personaje de Streep en el desfile de Dolce & Gabbana, que se grabó en la Semana de la Moda de Milán.

El diablo viste a la moda marcó un punto de inflexión en la carera de Anne Hathaway, que dejaba atrás su imagen ingenua de El diario de la princesa para entrar en un terreno más adulto. También le dio a Meryl Streep una nominación al Oscar y uno de sus roles más populares. Su Miranda no es solo una jefa temible: es un ícono cultural, alguien cuya aprobación, o desprecio, define carreras enteras. Y Streep es genial como esta mujer fría, despiadada y distante, cuyo único vínculo duradero es la revista.

También es hija de su tiempo, ya que el nivel de frialdad y maltrato que ejerce Miranda hacia sus empleados, hoy sería cuestionado, por lo menos.

Pero sí hay un lugar donde aquella película se vuelve verdaderamente influyente es en el vestuario. El trabajo de Patricia Field -que ya había marcado época con Sex and the City- no se limitó a vestir personajes: tradujo la alta moda a un lenguaje accesible, aspiracional y profundamente pop. Con un presupuesto ajustado, construyó un vestuario que no solo acompañó la historia, sino que la definió.

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Meryl Streep en "El diablo viste a la moda". Foto: Archivo.
Foto: Archivo

También es inspiración para series como Emily en Paris y And just like that...

La propia Hathaway dijo que el vestuario no buscaba realismo, sino que se había creado una fantasía donde Andy tiene acceso ilimitado a carísimas prendas de lujo. Y sobre volver a este rol tan popular, Hathaway dijo que no le pesa.

“Ya no me importa ese tipo de cosas. Me sorprende. Pensé que estaba en la pequeña y extraña sección indie de mi carrera, que ahí iba a vivir. Así que me encanta que alguien me haya pedido volver y, básicamente, hacer el equivalente a un tour mundial”, dijo al New York Times.

Hay películas que capturan su tiempo. El diablo viste a la moda hizo algo más preciso: retrató el instante justo antes de que todo cambiara. Antes de que la moda dejara de bajar desde un pedestal para empezar a circular, fragmentarse y viralizarse de manera horizontal. Antes de que todos, de alguna manera, empezáramos a jugar a ser editores de nuestra propia revista.

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