Cómo es "The Runner": la película de Prime Video en la que Gal Gadot corre por Londres para salvar a su hijo

Gal Gadot corre contra el tiempo en "The Runner", el thriller de Prime Video dirigido por Kevin Macdonald, una película breve y vertiginosa que no logra escapar de los clichés del género.

Imagen de la película "The Runner".
Imagen de la película "The Runner".
Foto: Difusión.

Gal Gadot corre durante buena parte de The Runner, la película de Prime Video que llegó ayer a la plataforma. Y el esfuerzo de la actriz israelí no quedó solamente en la ficción. Gadot se fracturó el pie durante los últimos días del rodaje de este thriller psicológico, dijo su director, el británico Kevin Macdonald.

“Tuvimos un momento terrible en los últimos 10 días de la película. Ella se fracturó el pie porque había estado corriendo muchísimo y sufrió una pequeña fractura”, dijo el director en una entrevista con LRM. Según Macdonald, los días de rodaje se reorganizaron para filmar las escenas que no requerían que Gadot corriera, para esperar a que su pie se recuperara para las últimas jornadas de rodaje.

“Puso su cuerpo bajo mucha presión”, resumió el director sobre el esfuerzo físico que realizó la actriz de 41 años.

En The Runner, Gadot es Maia Marten, una abogada de alto perfil de Londres y madre de un niño diabético. Ella está a punto de meter tras las rejas a un poderoso criminal.

El día más importante de su carrera, cuando el principal testigo va a declarar al juzgado, la abogada continúa con su rutina diaria. Deja a su hijo en el colegio y sale a correr. Es entonces que Maia recibe, desde el teléfono de su hijo, la llamada de un hombre que conoce detalles de su vida, y que le da una sola consigna: tiene que seguir corriendo y obedecer cada una de sus órdenes. Si se detiene o cambia de trayectoria, su hijo morirá.

La misión no es sencilla: tiene que correr hasta el hotel donde se encuentra el testigo (resguardado por varios policías) y asesinarlo.

Desde que recibe la llamada, las calles de Londres se convierten en una pista de obstáculos para esta abogada dispuesta a todo para salvar a su hijo. Maia debe atravesar la ciudad a contrarreloj mientras recibe nuevas instrucciones por teléfono, trata de encontrar una forma de salvar a su hijo y de salvar a su testigo. Todo esto sin poder pedir ayuda a nadie.

El reparto se completa con Damian Lewis como la voz y presencia detrás del villano, además de Rory Wilmot como Noah, el hijo de Maia, y Alfred Enoch como Tom, un colega de la protagonista.

Gal Gadot en la película "The Runner".
Gal Gadot en la película "The Runner".
Foto: Difusión.

La película apuesta casi por completo a su premisa de tiempo real y a la presencia física de Gadot. Maia corre por puentes, calles, estaciones, el metro y varios sitios conocidos de Londres, esquivando peatones y vehículos (casi siempre) mientras intenta cumplir las instrucciones. La puesta en escena parece buscar que el espectador sienta el agotamiento de la protagonista, aunque la tensión no siempre se consigue.

Esa estructura hace inevitable la comparación con otras películas similares (y mejores), como Corre, Lola, corre, la genial película de 1998 dirigida por Tom Tykwer y protagonizada por Franka Potente, o Secuestro (2017), donde Halle Berry intenta encontrar a su hijo secuestrado en un parque. También a Celular (2004), aquella en la que Chris Evans corre por la ciudad cuando recibe el llamado de auxilio de Kim Bassinger. En casi todos esos casos, una mujer atraviesa una ciudad a toda velocidad mientras el tiempo se convierte en el principal enemigo. La diferencia es que The Runner abandona cualquier juego con las posibilidades narrativas y se concentra en una única carrera contra el reloj.

En esa fórmula está la ventaja y también el principal defecto de la película. The Runner confunde velocidad con tensión: Maia corre, el reloj avanza y las instrucciones se acumulan, pero pocas veces existe una sensación genuina de peligro. Sus apenas 84 minutos (con créditos incluidos) hacen que la película avance rápido, aunque el guion de Mark Gibson parece decidido a reunir todos los clichés posibles del thriller de secuestros, conspiraciones y villanos que manipulan a distancia.

Imagen de la película "The Runner".
Imagen de la película "The Runner".
Foto: Difusión.

Hay que reconocer que Gadot tampoco ayuda a que el proyecto crezca. La actriz carga prácticamente sola con la película y debe interpretar el miedo, la desesperación y los conflictos morales de Maia mientras corre durante gran parte de sus escenas. Ante todas estas situaciones, la expresión de la actriz de Mujer maravilla es siempre la misma. De esta forma, la exigencia física termina siendo uno de los elementos más notorios de la propuesta. Lo que a todas luces no es mucho, ni suficiente.

Otro problema aparece cuando el relato intenta convertirse en algo más que una carrera de obstáculos. La película plantea dilemas sobre cuánto está dispuesta a sacrificar una madre para recuperar a su hijo, y también juega con la omnipresencia de los teléfonos y la tecnología en nuestra vida diaria, pero varios de esos elementos quedan poco desarrollados o se diluyen. Como si lo importante fuera ver correr a Gadot por Camden Town, calles y parques de Londres.

También el personaje de Lewis queda relegado a una presencia principalmente sonora, como Kiefer Sutherland en Enlace mortal (la de Colin Farrell que transcurre en una cabina telefónica). Así el misterio en torno al villano es uno de los motores de la trama, aunque la resolución no está a la altura del peligro que prometía generar.

En RottenTomatoes, la película tiene 9% de aprobación; y actualmente es la peor rankeada de Gadot, por debajo del fallido live action de Blancanieves que tenía 39% de la crítica. En Metacritic, la película tampoco fue bien recibida; y tiene 39 votos sobre 100.

Detrás de The Runner está Kevin Macdonald, director bastante ecléctico e impersonal que ha hecho cosas como El último rey de Escocia, Peter Rabbit y El mauritano, además de documentales como Whitney y Marley. En esta ocasión, construye un thriller compacto y que no sale de la fórmula conocida.

El resultado es una película que apenas cumple con su premisa básica: poner a Gal Gadot a correr durante poco más de una hora mientras el reloj avanza y la vida de su hijo está en juego. No reinventa el thriller en tiempo real, pero ofrece una propuesta breve, directa y físicamente exigente, especialmente para su protagonista.

The Runner termina siendo una de esas películas cuya idea resulta bastante mejor que su ejecución. La premisa tiene potencial para construir un thriller asfixiante, pero nunca consigue transformar la carrera de Maia en una experiencia realmente desesperante. Hay movimiento, obstáculos, persecuciones y un reloj que corre, pero falta algo más difícil de conseguir: tensión.

Macdonald y Gibson consigue entretener, pero con una película demasiado previsible. Difícil que el espectador corra para verla en casa.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Gal GadotPrime Video

Te puede interesar