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Viviana Ruggiero: su salida de "Así nos va", la vuelta de "Todas las voces" y por qué "soltera, nunca sola"

La periodista y conductora de "Telenoche" de Canal 4 junto a Jaime Clara y Emilio Izaguirre, estrenó la nueva temporada del ciclo de debates, y habla de la actualidad política, amigas y amor.

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Viviana Ruggiero.
Viviana Ruggiero.
Foto: Leonardo Mainé.

Los últimos meses han sido de mucha intensidad para la periodista Viviana Ruggiero. En estos meses, y con apenas 38 años, se despidió del ciclo radial Así nos va que condujo con su amiga Patricia Madrid, se puso al frente del nuevo Telenoche de Canal 4, y ayer estrenó la nueva temporada del periodístico Todas las voces que cuenta con nueva escenografía y renovado panel.

Acerca del final e inicio de nuevos ciclos, su carrera, su pasión por los viajes, sus amigas y hasta su estado sentimental, charló Viviana Ruggiero con Sábado Show.

—En diciembre finalizó el ciclo radial Así nos va, ahora estás al frente del informativo Telenoche y estrenaste la nueva temporada de Todas las voces. Viene siendo un año movido.
—Sí, cuando miro para atrás lo que me deja tranquila es que estoy orgullosa de lo que he hecho; con aciertos y errores pero contenta. Incluso por haber llegado a lugares que no imaginaba y se dieron. Pero esto sigue, es día a día.

—No hay tiempo para quedarse en los laureles.
—Sí, y me gustan los desafíos, las aventuras y soy inquieta. Siempre quiero más. No me enloquece, pero me gusta hacer cosas nuevas.

Viviana Ruggiero.
Viviana Ruggiero.
Foto: Leonardo Mainé.

—A veces la palabra ambición suena fea, pero hay que tener ganas de superarse.
—Sí, no me gustan los lugares cómodos.

—¿Cuál fue el primer salto que sentiste, impensado?
—Me fui sorprendiendo a mí misma. Cuando arranqué la carrera pensaba que escribía mal, que no era mi fuerte y terminé ocho años en el diario El País. Esa fue mi primer sorpresa y me terminé enamorando del periodismo y siento que me puedo autodefinir como periodista. Después tener un programa de radio durante siete años, ir al prime time con otra mujer y una amiga además, Patricia Madrid, fue todo un logro. El libro ni que hablar. Llegar a Telenoche, empezar a salir al aire, y hoy estar al frente con Emiliano y con Jaime, no me lo esperaba y me fui sorprendiendo en cada uno de los pasos.

—Este año te pusiste al frente de un periodístico como Todas las voces.
—Sí, estoy honrada y agradecida. Es un lindo desafío profesional, porque es un programa con historia. Inició la séptima temporada y te ponés enfrente de las personas que pretenden gobernar el país. Entonces tenés que estar informada, tener capacidad de análisis y de reacción, improvisación, pero sobre todo tener un profundo conocimiento de la actualidad, de la política y los temas de interés. Lo que a la gente, en el amplio sentido, le importa. Además el programa pretende tener todas las miradas, lo que implica un desafío. También el que esté al frente una mujer de 38 años, me honra y desafía.

—¿Cuál es el secreto de la permanencia de Todas las voces?
—Un público muy fiel, lo que también es un desafío.

Viviana Ruggiero.
Viviana Ruggiero.
Foto: Leonardo Mainé.

—¿Cómo viviste el final del programa Así nos va?
—Estuve siete años. Fue un proyecto que pensamos y pusimos al aire con Pato (Patricia Madrid) y sentía que le había dado todo lo que tenía para dar, y el programa a mí también. Era como una etapa que ya estaba cerrada, y cuando me siento así, necesito moverme. Y para que surjan cosas nuevas, tenía que hacer espacio. La verdad es que también estaba cansada, hacía muchos años que tenía muchas responsabilidades, estaba todo el día teniendo que estar en dos lugares, y con poco margen de acción para otras cosas. Fue eso. A veces es difícil soltar cuando todo está bien; porque se suele soltar cuando estás en crisis. Yo he aprendido que el resultado es mucho mejor cuando soltás a tiempo. Dejar Así nos va me implicó un proceso. El día que lo comuniqué después tenía terapia y le digo a mi psicóloga: “Capaz que fue impulsivo”; y me dice: “hace dos años que estás con esto”. Y ahora que pasó el tiempo siento que estuvo bien porque fue el momento justo. Fue irme agradeciendo y feliz con todo lo vivido ahí, y con las puertas más que abiertas.

—Imagino que has disfrutado las mañanas.
—Sí, disfruté mucho. Ahora ya las llené, pero disfruté las mañanas libres.

—Antes tenías dos trabajos que te llevaban todo el día ¿Cómo te llevás con la ansiedad de tener uno solo?
—Bien. Ya sabía que se venía Todas las voces, así que también estuve planificando eso, y ahora ya no tengo las mañanas tan tranquilas porque hago cosas con más tiempo. Antes, todo lo que tenía que concentrar en las dos horas libres que tenía, ahora lo hago más tranquila. También tengo proyectos en la cabeza que se están cocinando porque tengo ganas de hacer cosas nuevas, pero también aprovecho para hacer periodismo tranquilo. Ir a almorzar con una fuente, tomarte tres cafés y no sacás nada, pero en dos meses capaz que te trae alguna noticia. Ese trabajo de hormiga que es el que más disfruto porque a largo plazo te da rédito, era el que estaba pudiendo hacer poco.

—Ese fue el germen del libro sobre Raúl Sendic.¿Imaginaron que iba a tener la repercusión que tuvo?
—Sabíamos que iba a ser un libro con impacto porque era el Vicepresidente de la República. Igual, la realidad siempre te sorprende. En su momento analizamos mil escenarios y variables y fue más de lo que imaginamos. Sabíamos que iba a tener impacto e iba a marcar nuestra carrera.

Viviana Ruggiero.
Viviana Ruggiero.
Foto: Leonardo Mainé.

—Hace pocas semanas estuviste en Tokio. ¿Cómo surgió el viaje?
—En los últimos años he tenido muy lindas oportunidades de viaje. Amo viajar, es una de las mejores maneras de vivir; y tuve oportunidades de viajar a destinos que no soñaba. Tokio era uno de esos lugares que vemos muy lejanos, pero es maravilloso. Tuve la oportunidad de ir, me invitó la gente de Nissan al Salón del Automóvil. Fue un viaje cortito e intenso pero increíble todo. Ahora quiero volver porque me quedé con ganas de conocer más. Es increíble la gente, la cultura; y el evento al que fui me voló la cabeza porque la tecnología que están manejando en la industria automotriz, y el dinero que mueve, sorprende a un uruguayo.

—También te fuiste de viaje con amigas, a Perú.
—Sí, se pegaron los dos viajes y fue nada que ver; de Japón a Perú, fue un viaje de extremos, dos mundos.

—¿Desde cuándo te vas de viaje con estas amigas?
—Las conocí en 2021, cuando me colgué con el surf. Ahí conocí a las “salty girls” que organizaron un viaje a Costa Rica. Me sumé aunque conocía a dos personas de las 12 que éramos. Fue todo un experimento, y después nos confesamos que todas llegamos diciendo: “Esto sale muy bien o muy mal”. La realidad es que salió todo muy bien porque llegamos con los mismos deseos de aprender y pasarla bien, y todas con algún golpecito de la vida. Se generó un grupo con una energía muy linda. Entonces ahora nos une, además del surf, una amistad. El año pasado estábamos en la playa y dijimos: “Tenemos que irnos de viaje de nuevo”; y logramos sacarlo adelante, porque no es tan sencillo hacer cuadrar las agendas de todas, somos muy distintas. Pusimos un destino y una fecha y dijimos: “una semana estamos juntas, después cada cual hace lo que quiere”, porque unas querían ir a Machu Pichu, otra no podía y así. Igual, este año no hay chances de hacer otro viaje, no hay ni una semana para ir a algún lado, quedará para el año que viene.

—¿A qué hora comienza tu jornada en el informativo?
—A las 16.00.

—¿Y cómo es la dinámica, proponen ideas de nota?
—Sí, tiramos ideas a la mañana, hay días que traigo algo, otros que no, y si hay que hacer un tape se arma, o hago llamadas, y después repasamos el orden del informativo, ver qué se precisa acomodar, y después me voy a cambiar, porque viene la parte del maquillaje, peinado y vestuario. Así que una hora antes de empezar me empiezo a preparar.

—¿Cuál es tu evaluación de este primer año del nuevo Telenoche?
—Creo que lo más importante es que logramos ser competitivos, y la mayor fortaleza que tenemos es el equipo. Está muy bien laboralmente y también en los asados y eso para mí es fundamental.

Viviana Ruggiero.
Viviana Ruggiero.
Foto: Leonardo Mainé.

—Que además de buenos colegas, sean buenos compañeros.
—Sí, y que están todos comprometidos y empujando ese barco. Eso es fundamental, porque a la larga esas cosas se notan en la vida de cada uno. Con esto no quiero decir que es todo espectacular, tenemos 800 problemas, pero pese a eso nos reímos y estamos todos para empujar. Por ahí va este primer año de “la nueva administración”, una frase de Jaime Clara.

—¿Cómo pensás que va a ser la campaña electoral?
—Creo que este va a ser un año duro para los políticos y también para los periodistas. Va a ser una campaña intensa, no solo por el tiempo que lleva, también porque las campañas electorales suelen ser álgidas, pero más allá de que hay distintos mojones. Las internas es el primero. Y tenemos mucha gente compitiendo, lo que cambia cuando se conoce quiénes compiten por gobernar el país.

—En la última campaña uruguaya, y en el mundo han surgido fenómenos inesperados. ¿Cómo ves eso?
—Surgieron fenómenos y está el tema de la tecnología. Para los periodistas implica un desafío. La desinformación y las campañas que se crean en redes sociales y con la tecnología hacen que sea tremendamente complejo el trabajo. Tenés que chequear todo mil veces. No solo están las típicas cáscaras de banana que están permanentemente y con las que estamos acostumbrados a lidiar, sino los batallones digitales que se ponen a operar para eso. En ese sentido va a ser un año muy demandante de buen periodismo y buenos profesionales.

—¿Sentís que hay una grieta como llaman en Argentina?
—Creo que estamos polarizados. Más allá del término, creo que está bastante polarizado el Uruguay en el sentido de que si decís algo estás con tal candidato, sino estás con el otro. Siempre te tienen que encasillar y ponerte una etiqueta por esa polarización que está marcada por los últimos resultados electorales. La sociedad está dividida en dos formas de pensar, o de ver el país, y eso también se traduce a la realidad de la campaña electoral y al debate. Más allá de que haya más miradas y más voces, cuando cortás en grande están esos dos bloques. Por eso creo profundamente en el debate, en poder intercambiar ideas, y que de eso salgan cosas mejores para todos. No sé si habrá debates presidenciales, pero creo que se necesita que se puedan intercambiar ideas, debatir y tener los niveles que en algún momento tuvieron los debates en Uruguay. Se debatía con argumentos, y más allá de si estabas de acuerdo o no, porque eso es otra cosa y lo que está bueno es que cada uno de su opinión. Después la gente sacará sus propias conclusiones, pero esa instancia tiene que estar. No le podemos tener miedo a eso, ni podemos ser una sociedad de títulos y frases.

—Todo se ha reducido a 10 segundos en Tik Tok.
—Sí, y no está bueno eso. He aprendido que no hay blanco y negro, todo es gris con un montón de matices.

—A todo esto, ¿hay pareja, interés amoroso en la vuelta, mascota?
—Me gusta la frase: soltera, sola nunca. No estoy en pareja y estoy muy bien. Tuve perro, y cuando falleció quedé herida. En algún momento volveré a tener, pero en casa tengo plantas y muchas amigas.

—Es difícil estar solo y aceptarlo.
—Sí. Yo tuve que aprender a estar sola, a lidiar con la soledad que no es un tema sencillo, pero también es cierto que una vez que empezás a disfrutar, pasás una barrera que no sé si vuelvo para atrás. Con el amor nunca se sabe, y soy de la frase: “nunca digas nunca”, porque después te cae en el medio de la frente. Igual, hay cosas que no volvería a hacer, como casarme, pero no voy a decir nunca.

Agradecimientos
Lugar para las fotos: Casa Viasono.
Estilismo: Carolina Carrara.
Outfit: María Cher - Molt.
Maquillaje: Lucía Galán.
Estética: Live.

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