En los años 80, pocas series condensaron tan bien el espíritu aventurero, hedonista y luminoso de la televisión estadounidense como Magnum P.I. Estrenada en 1980 por la cadena CBS, la ficción convirtió al investigador privado Thomas Sullivan Magnum en un ícono global: bigote inconfundible, camisa hawaiana, Ferrari rojo y una ironía permanente frente al peligro. En Uruguay, fue Canal 4 la señal que se hizo eco del suceso policial.
Ambientada en Hawái, la serie combinaba acción, comedia y drama policial con un tono ligero que la distinguía de otras producciones más oscuras de la época. Magnum era un excombatiente de Vietnam que vivía en la lujosa mansión del escritor Robin Masters, junto a sus inseparables compañeros de armas, Rick y T.C., y bajo la estricta vigilancia del mayordomo Higgins. Ese equilibrio entre camaradería, intriga semanal y paisajes paradisíacos fue clave para su éxito.
Durante sus ocho temporadas (1980-1988), la serie no solo obtuvo altos niveles de audiencia en Estados Unidos, sino que se exportó con enorme repercusión internacional. En América Latina y Europa se convirtió en un clásico de las tardes y noches televisivas, y en varios países marcó una generación. La estética hawaiana se volvió tendencia, el Ferrari 308 GTS se transformó en objeto de deseo y el bigote de Magnum pasó a ser un sello de época. La ficción recibió múltiples nominaciones a los premios Emmy y Globos de Oro, consolidándose como uno de los grandes éxitos del prime time de la década.
El rostro detrás del fenómeno fue Tom Selleck, quien ganó un Emmy en 1985 como mejor actor dramático por su interpretación. Selleck logró dotar al personaje de una mezcla de carisma, vulnerabilidad y humor que evitó que Magnum se convirtiera en una caricatura del héroe invencible. Su presencia magnética sostuvo la serie durante casi una década.
¿Y qué fue de él tras el final? Lejos de desaparecer, Selleck construyó una carrera sólida en cine y televisión. Participó en películas como Tres hombres y un bebé y tuvo apariciones recordadas en series populares de los 90 y 2000. Sin embargo, su segundo gran fenómeno televisivo llegaría décadas más tarde con Blue Bloods, donde interpretó al comisionado Frank Reagan durante más de una década, reafirmando su vigencia ante nuevas generaciones.
El impacto de Magnum fue tal que en 2018 se estrenó un reboot, prueba de la huella cultural que dejó la versión original. Pero más allá de remakes, la serie permanece como una postal intacta de los 80: aventuras soleadas, amistad masculina atravesada por traumas de guerra y un héroe que resolvía casos con intuición, astucia y una sonrisa ladeada. Magnum es un símbolo de una televisión que apostaba al carisma de sus protagonistas.
Tom Selleck, de 81 años, sigue siendo una figura respetada en Hollywood tras más de cinco décadas en la industria. En diciembre de 2024 terminó la serie Blue Bloods (se actualmente en Canal 10) donde interpretó al comisionado de policía Frank Reagan durante 14 temporadas, un papel que consolidó su estatus como pilar de la televisión contemporánea. Tras su final, Selleck ha adoptado un estilo de vida más tranquilo, disfrutando de su rancho y de su tiempo con su esposa Jillie Mack, con quien lleva más de 30 años de matrimonio.