Tras su salida de la televisión abierta, la periodista Claudia García lanzó Voz con historia, un ciclo de conversaciones en YouTube que retoma el espíritu del segmente Un café con Claudia (Buen día) y pone el foco en las historias de vida. En una entrevista, explicó por qué apostó por un proyecto autogestionado, habló de los desafíos del algoritmo y las nuevas plataformas, y aseguró que no da por terminada la televisión: “Tiene que reinventarse”.
-¿Cómo surgió Voz con historia?
-Era un pendiente que tenía desde 2022 o 2023, cuando estaba haciendo Buen día en Canal 4 y tenía Un café con Claudia, que era el segmento de entrevistas del programa. En ese momento se llegó a pensar que podía transformarse en un programa aparte, en otro horario o quizás en un semanal. Después se dilató y, además, en aquel momento tuve una caída y me quebré el peroné, lo que determinó que el proyecto quedara por el camino. Luego mi vida tomó otros rumbos, pero siempre me quedó pendiente.
-¿Por qué decidiste retomarlo ahora?
-Por un lado estaba eso latente y, por otro, tenía el desafío de hacer algo en formato digital. Hay una tendencia cada vez más pronunciada hacia el consumo de contenidos en estas plataformas. De ahí nace el canal de YouTube Voz con historia, de Claudia García. Inicialmente nos planteamos un ciclo de 12 entrevistas. La idea es completar este trimestre, evaluar cómo funciona y después seguramente continuar con un segundo ciclo.
-¿Cómo fue arrancar desde cero en YouTube?
-Es todo un desafío porque en las redes sos un NN hasta que empezás a aparecer y el algoritmo te detecta. Hay que empezar a entender ese juego y ese lenguaje. Estamos muy contentos con el equipo porque arrancamos muy bien. Y en cuanto al contenido, yo no les llamo entrevistas: son conversaciones con personas que me inspiran o me interesan.
-¿Cómo elegís a los protagonistas?
-Por empatía con sus historias. También hay personas que me habían quedado pendientes de entrevistar. Y dentro de estas primeras 12 historias buscamos que sean perfiles bien diferentes entre sí.
-¿Qué diferencia a estas conversaciones de una entrevista tradicional?
-No voy con una batería de preguntas ni buscando el talón de Aquiles. Son conversaciones desde la historia de vida de la persona, las vicisitudes que le tocó atravesar. Arrancan de una manera y uno no sabe cómo van a terminar. Yo voy sin guion. Leo, busco, investigo sobre la persona y después dejamos andar la conversación.
-¿Quiénes han pasado y quiénes estarán próximamente?
-Ya estuvieron Alejandra Forlán, Ana Durán y Antonio Ripoll, entre otros. Ahora estrenamos el segundo mes con Valeria Lynch y también tenemos a Maxi de la Cruz, Gustavo Zerbino, Lina Pacheco, Alfonsina Maldonado y Orlando Petinatti.
-¿Por qué elegiste un canal propio en lugar de incorporarte a una plataforma de streaming?
-Lo evalué. Incluso estuve a punto de entrar en una de esas empresas, pero sentía que primero me debía esto a mí y a mi comunidad. Tengo una comunidad grande en redes y dos cuentas de Instagram que funcionan muy bien. Me parecía que primero tenía que darle valor a esa gente. Después veremos. No descarto el streaming y me gustaría tener un semanal en vivo pero podría ser una segunda etapa.
-¿No tenés apuro por dar ese paso?
-No. Me acostumbré a vivir más despacio, a no andar al mango con 500 cosas. Por suerte puedo elegir lo que me gusta hacer y hacerlo con la tranquilidad de mis tiempos, sin resignar una vida diferente. No me pongo plazos. Quiero ver cómo evoluciona Voz con historia y qué forma va tomando.
-¿Cómo te llevás con el algoritmo, los shorts y códigos de las plataformas?
-¡Yo empecé con el U-matic, que era anterior al VHS! Tengo un equipo joven. Pilar Lorenzo, la productora, tiene 23 años. Ahí está la respuesta: la que sabe es ella y yo le pregunto todo. A veces incluso hay una barrera entre su lenguaje y el mío y tenemos que reaprender para comunicarnos. Nos reímos mucho con esa brecha generacional, pero estoy aprendiendo.
-¿Y ella también aprende de tu experiencia?
-Sí, y eso es lo lindo. Yo aprendo de Pilar y Pilar aprende de mí. Hay una parte conceptual y de contenido periodístico que puedo transmitirle, y ella me enseña cuál es la mejor manera de hacer que ese contenido funcione en el mundo digital. Se genera una linda simbiosis.
-¿Cómo visualizás este avance digital en función de los medios tradicionales?
-Pienso que la televisión no se murió. Está atravesando un momento de inflexión y tiene que aprender a seguir existiendo en medio de todo este universo digital. Creo que va a pasar algo parecido a otras supuestas muertes que se anunciaron a lo largo de la historia. Se dijo que una cosa iba a matar a la otra y no ocurrió. La televisión tiene que reinventarse como nos reinventamos las personas y encontrar un modelo de negocio que sea rentable.
-Vos elegiste alejarte voluntariamente de la televisión. ¿Volverías?
-Sí, podría haber seguido cuando me fui. Fue una decisión voluntaria por cansancio, desgaste, los horarios y la distancia porque vivo lejos, en Maldonado. Pero cuando uno sale de la televisión, en este contexto es difícil plantearse volver mediante una coproducción. En algún momento lo pensé, pero son números muy difíciles de bancar. Producir independientemente es caro y comercializar nunca fue fácil.
-¿Te gustaría que Voz con historia llegara algún día a la televisión abierta?
-Me encantaría. Estaría buenísimo hacer un Voz con historia en televisión abierta si se diera la posibilidad. Uno tiene el bichito de la comunicación y siempre se siente seducido por emprender cosas nuevas. Las ganas de hacer están siempre.