El periodista Juan Andrés Elhordoy estrenó Posta Oriental en las mañanas de la nueva Oriental Agropecuaria 770 AM, con una propuesta periodística que busca integrar la mirada agropecuaria a una agenda amplia de interés nacional. El programa, que va de 8 a 10, combina un formato informativo clásico con espacios de conversación profunda como "El Fogón", donde distintos invitados debaten temas diversos. “La radio debiera ser un espacio de encuentro”, afirma Elhordoy, quien apuesta a recuperar el contexto, la memoria y la información olvidada en un tiempo de sobreabundancia informativa.
El comunicador siguió siempre muy de cerca la realidad agropecuaria. Fue parte de la revista El País Agropecuario y años después trabajó en el área de comunicación en el Ministerio de Ganadería.
-Estrenaste Posta Oriental en las mañanas de la nueva Radio Oriental 770 AM. ¿Cómo definirías la esencia del programa?
-El primer desafío fue claro: hacer un periodístico de la mañana en una radio agropecuaria. Desde el inicio entendimos que no podía ser un programa de temática cerrado, pero tampoco uno totalmente ajeno al agro. La idea fue integrar esa mirada agropecuaria dentro de un abordaje amplio, con temas de interés nacional y una fuerte perspectiva de país.
-¿El proyecto lo pensaste desde la cocina, desde antes?
-Sí, lo vengo trabajando desde hace tiempo. Elaboré un documento, un proyecto, pensando justamente cómo articular esos mundos. La radio agropecuaria tiene que dialogar con la ciudad y viceversa.
-El nombre Posta Oriental llamó la atención. ¿De dónde surge?
-Tiene varios sentidos. La “posta” como lugar de descanso, de encuentro, de reposición. Conocí la Posta del Perdido en Cardona el año pasado y me quedó grabado el concepto. Después descubrí que incluso hubo una ley nacional de postas a fines del siglo XIX. Y, claro, también está el sentido más coloquial: “la posta”, la información verdadera. Todo eso converge pero pensamos más en “posta” como lugar de descanso, de encuentro. La radio debe ser eso: un espacio de encuentro.
-La radio habla de conectar el campo con la ciudad. Ustedes hablan de “país a país”. ¿Qué significa eso?
-Que el país es uno solo. Hacemos radio para el que está arriba de una cosechadora y también para quien trabaja en una oficina en Montevideo. Queremos ir a lo diverso, con enfoques particulares, aportando datos poco conocidos y miradas que ayuden a entendernos como sociedad.
-¿Quiénes te acompañan en el programa?
-Francisco Morales, un periodista joven pero con 19 años en Oriental. Es muy reconocido y aporta muchísimo. Trabajamos bastante la previa, aunque el aire siempre es otra cosa.
-¿Cómo es el formato del programa?
-Va de 8 a 10. La primera hora es más clásica: titulares, entrevistas cortas y largas. La segunda parte es más conversada y ahí aparece el segmento central, El Fogón.
-¿De qué se trata El Fogón?
-En una posta hay fogones, y este es un espacio de conversación profunda. Dos invitados dialogan sobre un tema: puede ser agropecuario, económico, científico, internacional o incluso pesca. Mi rol es el del fogonero, “echar leña al fuego”, ordenar, provocar el intercambio. No es una tertulia fija, los temas van rotando.
-Venís de una trayectoria larga en radio. ¿Cómo vivís esta nueva etapa?
-Soy un hombre de radio. Arranqué en 1991 y pasé por Nuevo Tiempo, Sarandí, El Espectador, Carve en el último tiempo, donde sigo en los informativos de mediodía junto a Alejandro Acle. Posta Oriental me permite explorar algo más amplio, distinto. Me siento muy cómodo y siento que puedo aportar.
-¿Qué repercusiones han tenido estos primeros días al aire?
-Arrancamos hace muy poco, pero me llegaron muchos comentarios positivos. Es una radio que estuvo un mes con música y ahora vuelve con una propuesta nueva, así que todo está empezando. Por ahora no hubo grandes cuestionamientos, lo cual no dice mucho, pero sorprende gratamente.
-En un contexto de redes, clips y consumo fragmentado, ¿qué lugar le queda hoy a la radio?
-El que piensa que la radio está muerta, se equivoca. No hay evidencia de que la escucha haya caído. Al contrario, hay oyentes muy fieles. La radio ofrece algo que hoy se necesita mucho: compañía, encuentro, contexto y lo que se ha multiplicado son las formas y dispositivos para escuchar.
-Hablás mucho de contexto y memoria.
-Sí. Hoy hay demasiada información y, paradójicamente, poca información de calidad. Además, vivimos una época de memoria corta. En Posta Oriental nos interesa rescatar la información olvidada, el archivo, la historia.
Estos días, por ejemplo, entrevistamos a Julio María Sanguinetti por los 38 años del establecimiento de relaciones comerciales con China. La actualidad también se entiende mirando hacia atrás.
-Tenés una relación especial con el archivo.
-Me encanta. Tengo diarios viejos de mis abuelos, de los años 50, 60 y 70. El archivo es una herramienta formidable para entender el presente.
-Después de tantos años y experiencias, ¿qué te sigue motivando?
-La posibilidad de hacer algo con sentido. La radio sigue siendo un espacio privilegiado para pensar, conversar y encontrarnos.
-En televisión, fuiste parte del primer equipo de Código País (Canal 12) y luego no repetiste en el medio. ¿No hubo oportunidad?
-Tengo muy gratos recuerdos de Código país. Después de la primera temporada tuve un ofrecimiento de Canal 4 junto con Carina Novarese para hacer la coordinación de los informativos. Tomé el desafío y nos fuimos al 4, una experiencia que duró un año y medio.