Redacción El País
El arte acompaña a Annasofía Facello desde la infancia: tomó clases de baile escocés, saxofón y actuación. Sin embargo, al terminar el liceo eligió inscribirse en Comunicación y dejó en pausa el sueño de hacer la EMAD.
No era su vocación. Según dijo, lo hizo "para cumplir con la patria", pero en el trayecto se cruzó con proyectos que la motivaron.
Dio sus primeros pasos como productora en Canal 10, luego ganó popularidad en Yo y tres más, y así comenzó a construir su nombre en televisión.
Más adelante llegaron propuestas que la consolidaron en la pantalla: condujo Bake Off (Canal 4), ya en Teledoce, ¿Quién es la máscara? y Tu cara me suena, donde mostró su costado más artístico entre el canto y la interpretación.
Impulsada por su vocación actoral, se formó en Nueva York y viajó por Europa y Asia, hasta que en 2022 se instaló en Buenos Aires, donde obtuvo papeles en Los Protectores, Argentina, tierra de amor y venganza y Margarita.
También llegó a Netflix con Corazón delator, película protagonizada por Benjamín Vicuña y Julieta Díaz que encabezó el ranking de la plataforma. Además, cumplió otro sueño siendo telonera de Turf.
El 26 de noviembre cumplió 39 años y, para celebrarlo, repasamos cinco curiosidades que quizá no conocías sobre la actriz, comunicadora y artista.
Recibió una señal en su boda
Se casó a fines de 2014 con el productor Santiago Tellería, a quien conoció trabajando en Canal 10, y la relación terminó en 2016. Un año después, en una entrevista con Sábado Show, Facello evitó dar detalles de los motivos de la ruptura: “La vida pasó. Yo estaba enamorada, pero son cosas que pasan. Estuve triste y transité mi dolor”. Y destacó el vínculo que conservaba con su ex: “Lo quiero muchísimo y le deseo lo mejor”.
Años después, se sinceró en PH (Canal 4) al recordar su casamiento y las señales que suele interpretar. Contó que cuando fue a averiguar por el salón, la única fecha que quedaba disponible era el viernes 13, y a pesar de las supersticiones populares, pensó con optimismo: “En México es buen augurio”.
Pero ese día llovió y, cuando vio que la matrícula del auto que la llevó a la iglesia decía “SAD” (triste), tuvo un mal presentimiento: “Por un microsegundo pensé: este matrimonio no va a prosperar. Y bueno… no prosperó”, expresó. Cree que todo llega cuando uno se pone en acción.
Se bajó de un ciclo al segundo día
En 2020 sorprendió al dejar Amamos el Talento, el programa satélite de Got Talent, tras la segunda emisión. Tiempo después, explicó a Sábado Show que tomó la decisión porque quería volcar toda su energía en la carrera actoral: “No puedo estar haciendo algo sabiendo que ya no me siento a gusto”.
Su salida respondió a oportunidades laborales como intérprete que no quería dejar pasar: “Con mucha pena di un paso al costado”, reconoció.
Aunque fue una decisión difícil, agradeció a Canal 10 donde trabajó durante una década: “Fue una familia para mí, me dieron muchas oportunidades de crecimiento”, dijo. Su lugar fue ocupado por Kairo Herrera, quien hizo dupla con Noelia Etcheverry.
Un viaje a Bali la hizo más mística
En 2016, mientras estudiaba actuación en Nueva York, descubrió las máscaras balinesas y le hizo un clic. “Me fui a Bali a hacer un curso intensivo y también tuve clase de danza balinesa. Fue un viaje espiritual”, explicó en VTV.
En ese mes y medio también visitó templos, aprendió rituales, técnicas de meditación e hinduismo. Trabajó con emociones, bloqueos y traumas: “Me removió. Trabajás con diferentes arquetipos y máscaras y te conocés a vos misma.
Lo que antes era mi debilidad hoy es mi fortaleza. Las experiencias dolorosas las transformo en algo luminoso”, dijo. Y elogió a esta comunidad: “No viven para trabajar y comprar. Están más conectados”, confesó a El País.
Está escribiendo un libro
La creatividad la define y son varias las vetas artísticas en las que ha buceado y probado. Se la puede ver tocar la guitarra y cantar en redes sociales, y aunque aún no se anima a sacar un disco, ha dicho que tiene varios temas compuestos. También diseñó una línea de ropa con una marca local muy conocida y tiene un emprendimiento llamado Haroldo donde realiza piezas de arte de edición limitada.
Entre sus tantas inquietudes está la de publicar un libro que está escribiendo hace ya un tiempo. Incluirá ensayos, textos y fotos. “Todavía no decidí si será en base a mis reflexiones y autobiográfico, o si lo voy a ficcionar”, dijo a El País. Y aclaró que no tiene prisa por lanzarlo.
Brilló en Netflix con Benjamín Vicuña
Se anotó en Facultad de Comunicación sin tener clara cuál era su vocación, y aunque se quedó con ganas de hacer la EMAD, nunca es tarde para cumplir deseos. Al descubrir que ser actriz era lo que la movía, decidió irse a Nueva York a perfeccionarse en esa área. También anduvo por España y Asia formándose.
Luego de haber triunfado en la pantalla local, en 2022 decidió cruzar el charco para dedicarse 100% a su carrera actoral. En la vecina orilla le salieron varios proyectos: actuó en Los protectores (Star+) junto a Adrián Suar; ATAV 2 (Canal 13), y Margarita (Max), la serie de Cris Morena rodada en Uruguay.
Entre sus conquistas se destaca haber conseguido un papel en Corazón delator, el film protagonizado por Benjamín Vicuña y Julieta Díaz que lideró en Netflix. “Marcos Carnevale es muy groso”, dijo a El País sobre el director de esta película. “El rodaje fue muy ameno. Me siento privilegiada y agradecida”, agregó.