TENIS

Por qué Roger Federer se está despidiendo  en capítulos

El campeón suizo anunció que sufrirá una tercera operación de rodilla y luego se sabrá si puede seguir

Roger Federer
Roger Federer durante una de sus pocas actuaciones este año.

A sus 40 años, hace rato que Roger Federer es leyenda, quizás el mejor tenista de todos los tiempos y seguramente el mejor deportista suizo de siempre. Lo que todavía no está claro es si ya entró en la historia o todavía le queda un poco más de cuerda para regalar su juego.

Este domingo Federer anunció que deberá someterse a una nueva operación en su rodilla derecha, una intervención que lo tendrá alejado de las canchas durante “numerosos meses” y que deja planear la hipótesis del retiro.

Su última aparición en una cancha de tenis se remonta a los cuartos de final de Wimbledon, cuando perdió ante el polaco Hubert Hurkacz por 6-3, 7/6 (7/4), 6-0 .

En un video de 97 segundos en su cuenta de Instagran Federer dio la noticia a sus aficionados. “Para sentirme mejor necesito operarme”, lo que implica una ausencia de “numerosos meses”, declaró el suizo de 40 años, quien se perdió los Juegos de Tokio y se perderá el US Open.

 El antiguo número uno del mundo sólo jugó 13 partidos en 2021, con un balance de nueve victorias y cuatro derrotas en cinco torneos.

Su temporada 2020, con seis partidos jugados, se vio perturbada por la pandemia de coronavirus y por las dos primeras operaciones en la rodilla derecha.

La duda sobre su participación en el US Open planeaba desde que renunció al Masters 100 de Toronto y al de Cincinnati, luego de su baja para los Juegos Olímpicos. Precisamente, decidió no concurrir a Tokio para cuidar su rodilla, pese a que la medalla de oro olímpica individual es el único lauro que le falta. La decision no fue suficiente para que mejorara la articulación.

Esta temporada, el tenista suizo se retiró antes de los octavos de Roland Garros para prepararse para Wimbledon, su torneo preferido, que conquistó en ocho ocasiones, pero cayó en cuartos sobre el césped londinense.

Sin embargo, a largo plazo Federer es consciente del inmenso reto que se le presenta, una vez cumplidos los cuarenta hace pocos días.

LOS PROBLEMAS.  Dueño de un físico privilegiado, Federer transcurrió casi toda su carrera sin lesiones complicadas. Su primera ausencia medianamente larga se registró en 2008, cuando ya llevaba 10 años como profesional: padeció durante seis semanas mononucleosis. Más tarde, tras la semifinal del Abierto de Australia 2016 ante Novak Djokovic, en la que cayó en cuatro sets, se comprobó que se había roto un menisco de la rodilla izquierda.

Sin embargo, en los últimos 18 meses pasó más tiempo en el hospital o en rehabilitación que en las canchas, con intervenciones quirúrgicas en febrero y junio de 2020.

Su regreso no se presenta fácil. Desde enero de 2020 sólo disputó 20 partidos. Entre su última operación en junio de 2020 y su regreso a Doha en marzo de 2021 transcurrieron nueve meses. Y luego tampoco pudo competir mucho.

POR QUÉ SIGUE. Por todo eso, nadie sabe si después de esta nueva cirugía podrá volver a jugar. Luego de tantos contratiempos y con su edad, resulta casi una utopía pensar que pueda seguir sumando títulos a su inmensa colección. Pero muchas cosas siguen estirando su campaña: a él le gusta jugar, tiene también una marca comercial que defender y el público ya no le pide que gane una vez más Wimbledon: quiere asistir a sus partidos para poder decir a los nietos “Yo vi jugar a Federer”.

Su exentrenador Paul Annacone explicó las razones de esa continuidad: “Tiene una perspectiva de las cosas impresionante, sabe qué es lo verdaderamente importante, se conoce a sí mismo y es consciente de lo que le ilusiona y carece de la fatiga mental que suele tener una persona que lleva en la élite tanto años. Ama el tenis en todas sus vertientes. Le encanta el juego como tal, pero también el estilo de vida que lleva aparejado. Sigue disfrutando de viajar por el mundo junto a su familia, conocer a otras personas y culturas. Si a eso se le agrega que es uno de los deportistas más talentosos de la historia y un genio a nivel mental, se entiende cómo puede ser que trabajando duro para volver con garantías de luchar por cosas importantes”.

Hay otra opinión sobre la prolongada carrera de Federer, la del padre de su rival Novak Djokovic. “Tanto Nadal como Novak le soplan el cuello y él (Federer) no puede aceptar el hecho de que serán mejores. Vaya hombre, críe hijos, haga otra cosa, vaya a esquiar, haga algo más interesante”, dijo Srdjan Djokovic a la cadena Sport Klub de Serbia. Pero debe tomarse con pinzas: al hombre le gustan las declaraciones estridentes. “Novak es una recopilación de las mejores cualidades de mi esposa y yo. Tomó lo mejor de cada uno para sí mismo”, aseguró en la misma entrevista.

SUS NÚMEROS Federer conquistó 20 títulos individuales masculinos de Grand Slam, un récord histórico compartido con Novak Djokovic y Rafael Nadal. Fue el número uno del mundo en el ranking ATP por 310 semanas (237 de ellas consecutivas, récord) y terminó el año como el número uno en cinco ocasiones. Suma 103 títulos individuales de ATP, el segundo máximo ganador histórico detrás de Jimmy Connors, incluyendo un récord de seis títulos del Torneos de Maestros.

También fue campeón de la Copa Davis y logró el oro olímpico en dobles junto a su compatriota Stan Wawrinka en los Juegos de Pekín 2008.

Nacido el 8 de agosto de 1981 en Basilea, comenzó a jugar en el Tennis Club Old Boys, donde jugaba su madre y hoy representa una verdadera atracción turística como el sitio donde empezó todo.

Como el chico mostró talento, a los 14 años y por decisión familiar ingresó en el Centro Nacional de Tenis de Ecublens, cerca de Lausana. Apenas un tiempito después, con 18 años, ya había ganado su primer Roland Garros.

Solo con los premios ganados a lo largo de su carrera el suizo acumuló una fortuna de 130 millones de dólares, que sin embargo representa una pequeña parte de su patrimonio, que algunos medios estiman en más de 900 millones de dólares pues el grueso de sus ingresos proviene de los contratos de patrocinio con distintas marcas.

En 2016 fue nombrado por la London School of Marketing como el deportista de mayor potencial comercial. Eso se refleja en una larga lista de sponsors, marcas de primer nivel como Rolex (relojes), Moët&Chandon (champagne), Mercedes-Benz (automóviles), Wilson (marca deportiva), Gilette, Sunrise (telecomunicaciones), Credit Suisse (banca), Lindt (chocolates), Barilla (alimentación) e incluso una compañía de aviación, NetJets, que puso a disposición un avión privado para viajar a todos sus torneos.

Roger lleva una vida discreta aunque con lujos junto a su esposa, la extenista Mirka Vavrinec (tres años mayor que él) y sus cuatro hijos: Myla, Lennart, Leo y Charlene.

La cirugía, la rodilla y las ganas que pueda encontrar Federer dirán si esta historia en las canchas se prolonga. (En base a AFP; El País de Madrid y otras fuentes).
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