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Tato García: el “desafío” de dirigir a Rampla Juniors y por qué no le quita el sueño ser el técnico de Peñarol

El pandense trabajó en las formativas del mirasol y tuvo a varios futbolistas que llegaron a Primera División. Uno de ellos fue Valentín Rodríguez, a quien le dio un consejo que le cambió la carrera.

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Martín García, el director técnico de Rampla Junios.
Martín García, el director técnico de Rampla Junios.
Foto: Francisco Flores.

Sebastián Abreu marcó su segundo gol del partido y la Tribuna Colombes explotó: Nacional remontó el clásico ante Peñarol por 2-1. El panorama no era bueno para el mirasol y Martín “Tato” García, que hacía los ejercicios precompetitivos detrás del arco de la Ámsterdam, se percató de eso.

En ese instante, García dialogó con Luiz Nunes. “Negro, tenemos que hacer algo”, le dijo el extremo izquierdo al zaguero, quien le contestó: “¿Qué podemos hacer?”. El Tato no lo dudó: saltó la estática y encaró a Viera por festejar el gol frente a la Ámsterdam, donde estaban los hinchas mirasoles.

Ese altercado produjo que los futbolistas de Nacional -que festejaban el gol en la Colombes- fueran rápidamente a la Ámsterdam para defender a su compañero.

Ni bien se tranquilizó todo, el árbitro Martín Vázquez resolvió expulsar a Viera y a García en el minuto 73.

“El partido se detuvo. Me echaron a mí y a Sebastián. Nuestro técnico, Fernando Morena, pudo corregir los errores. El encuentro se enfrió, luego siguió y Nacional tuvo que hacer un cambio: salió Gustavo Méndez, que la estaba rompiendo, por (el golero) Bava. La salida de Méndez fue terrible para ellos”, analizó García.

Tan solo siete minutos más tarde, Marcelo Tejera definió de gran forma para estampar el 2-2 final por la fecha 14 del Campeonato Uruguayo Especial en 2005.

“Si no enfriaba el partido nos comíamos uno o dos goles más. Ellos eran avasallantes y a nosotros nos pegó mucho ese 2-1. Si no hacía algo nos iban a pasar por arriba. Se paró el partido por diez minutos. A mí me echaron, pero yo era suplente y Sebastián Viera era el golero titular; son situaciones que pasan”, confesó el actual director técnico.

Esto también lo lleva a la practica con sus dirigidos porque “en el fútbol hay que tratar de sacar ventaja en todo”.

“Hay que sacar ventaja por derecha, pero -como se dice desde hace mucho tiempo- el fútbol fue fútbol todo la vida. No lo podemos negar. Hoy con el tema del VAR hay que tener más cuidado”, dijo.

Desde ese momento ya tenía la mira puesta en ser director técnico y con el correr de los años se agudizó. “La edad te hace madurar en la vida y en el fútbol y me empezaron a interesar otros aspectos: tácticos y comprender por qué el equipo jugaba de una o tal manera”, puntualizó.

“Cuando era futbolista solo pensaba en mí. Siempre jugué de extremo izquierdo y mi gran preocupación era que llegara bien a los partidos”, contó.

En 2011 se retiró en el Independiente de Campo Grande de Paraguay. De esta forma, le puso punto final a una carrera muy extensa en la que participó del segundo quinquenio de Peñarol. Fue el fin de una etapa y el inicio de otra: la de DT.

Su etapa como entrenador

Martín García en su rol como director técnico.
Martín García en su rol como director técnico.
Foto: Fernando Ponzetto.

Martín García tuvo sus primeras oportunidades en las formativas de Bella Vista, Danubio y Peñarol.

“Dirigí muchos años las formativas de Peñarol. Entrené a las generaciones 2003, 2002, 2001 y 2000”, comentó. A su vez, se tomó varios minutos para recordar a algunos de los futbolistas que pasaron por sus manos y triunfaron en la Primera División. “Tengo para hacer un libro”, rememoró con una sonrisa.

No obstante, mencionó a muchos: “Facundo Pellistri, Facundo Torres, Brian Rodríguez, Agustín Álvarez Wallace, Agustín Álvarez Martínez, entre otros. Todos fueron campeones Uruguayo conmigo”.

Por ese entonces se hablaba del gran tridente juvenil que tenía Peñarol a nivel ofensivo con Pellistri, el canario y Valentín Rodríguez.

García recordó la charla que tuvo con Rodríguez, previo a un clásico, que le cambió su carrera. “Era puntero izquierdo, como yo. Le pregunté si se animaba a jugar de lateral y le comenté que no había muchos laterales zurdos no solo en Peñarol, sino en el mundo”, dijo.

Costó convencerlo porque desde los 10 años compartió el ataque con Pellistri y el canario, aunque lo consiguió y “la rompió en ese clásico” por lo que “otros directores técnicos comenzaron a utilizarlo de lateral o de extremo izquierdo”.

“Valentín no es para jugar de espaldas al arco. Él tiene que proyectarse porque si lo pones en carrera es una bestia. Tiene pegada, buena pierna izquierda, marca y mucha sorpresa ofensiva”, soslayó.

En los últimos días se confirmó que Valentín Rodríguez (22) se irá a préstamo al Grupo Pachucapor un año con una opción de compra del 70% del pase por US$1.100.000. Esto le generó una “terrible felicidad” al Tato.

“A Valentín, el canario y el Facu los tuve cuando tenían 10 años desde la captación de Peñarol. Luego los dirigí en la Quinta División y verlos en Primera o ver al Facu en la selección uruguaya es importantísimo para mí. Porque uno los quiere como si fueran hijos a todos los chicos que tuve en Peñarol”, manifestó.

Tras su pasaje en las juveniles mirasoles, García contó con la gran chance de dirigir a un equipo de Primera: el Real España de Honduras.

García generó “un nombre en Centroamérica”: salvó del descenso a varios equipos y consiguió títulos al entrenar a los dos grandes de Honduras.

Su vuelta al fútbol uruguayo

Martín García vuelve a trabajar en el fútbol uruguayo.
Martín García vuelve a trabajar en el fútbol uruguayo.
Foto: Francisco Flores.

Después de casi dos años en el exterior, García volvió al fútbol uruguayo para asumir como director técnico de Rampla Juniors.

El Tato sabe que arribó a un equipo que tiene como objetivo mantener la categoría, aunque ni bien le llegó esta chance no lo pensó. “Es una situación compleja, pero linda y eso me encanta’”, señaló.

Por los incidentes en la final ante Juventud, el Picapiedra fue sancionado con la quita de un punto, la imposibilidad de tener hinchas locales por cinco partidos en el Olímpico y una multa de 200 Unidades Reajustables.

Bajo esta línea, el entrenador enfatizó que “no es una situación fácil”, sumado a que tendrá las dos primeras jornadas libres del Torneo Apertura para seguir con la preparación del equipo.

“En las dos primeras fechas no vamos a sumar e inconscientemente nos vamos a ver en el último lugar. El camino es largo y ya estamos pensando en nuestro primer rival: Peñarol. Estoy muy contento con los jugadores, los funcionarios y la directiva que está haciendo un esfuerzo para reforzarnos”, indicó.

Vio la victoria 2-0 de Peñarol ante Boston River por temas laborales, para analizar a su primer adversario del Torneo Apertura.

A raíz de esto, y por su pasado en el mirasol, expresó que tiene el “anhelo de dirigir” al club que lo formó. Aunque agregó: “Me considero un gran entrenador, ni más ni menos que nadie. Estoy preparado. La vida dirá. Tampoco me quita el sueño”.

“Si llega a darse bienvenido sea, sino no pasa nada. En este momento me interesa el trabajo, los proyectos y los desafíos que tenga”, expuso.

Martín García en uno de sus cuatro ciclos en Peñarol.
Martín García en uno de sus cuatro ciclos en Peñarol.
Foto: Archivo El País.

Martín García evidenció estar “muy feliz” por el reto que significa dirigir a Rampla Juniors, por volver a Uruguay y estar cerca de la familia.

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