TORNEO APERTURA

Un Peñarol desconectado y sin gol perdió en su estreno ante Fénix

El equipo de Mauricio Larriera se enchufa de a ratos, pero aún no puede pisar el acelerador a fondo y ser aquel equipo dinámico y agresivo que el año pasado se transformó en el mejor del medio.

Matías Aguirregaray, Ruben Bentancourt y Ramón Arias tras la derrota de Peñarol con Fénix. Foto: Leonardo Mainé.
Matías Aguirregaray, Ruben Bentancourt y Ramón Arias tras la derrota de Peñarol con Fénix. Foto: Leonardo Mainé.

Peñarol sigue en modo licencia. Al menos así se mostró en los dos primeros partidos oficiales del año (la final de la Supercopa ante Plaza Colonia y ayer contra Fénix en el arranque del Apertura) y también en varios pasajes de los partidos amistosos de pretemporada.

El equipo de Mauricio Larriera se enchufa de a ratos, pero aún no puede pisar el acelerador a fondo y ser aquel equipo dinámico y agresivo que el año pasado se transformó en el mejor del medio, que incluso lo llevó a pelear la Copa Sudamericana y que se ganó los elogios de periodistas y rivales.

Agustín Álvarez Martínez en Fénix vs. Peñarol. Foto: Leonardo Mainé.
Agustín Álvarez Martínez en Fénix vs. Peñarol. Foto: Leonardo Mainé.

Ayer fue una floja presentación. Apenas aparecieron algunos chispazos de Walter Gargano. Después, poco y nada. Ignacio Laquintana apenas pudo desnivelar por afuera y Agustín Canobbio, en su primer partido del año con el aurinegro, generó un penal y más nada. Agustín Álvarez Martínez se mostró activo, pero fue de esas tardes en las que a los delanteros no les sale nada: un tiro mordiendo el palo, un cabezazo a centímetros del gol y un penal errado.

Ojo, todo esto sin desmerecer la labor de Fénix. En un planteo muy inteligente, el equipo de Ignacio Pallas anuló los fuertes del equipo aurinegro y con el paso de los minutos lo fue malhumorando. Lo bloqueó por las bandas y Peñarol se vio limitado a tener que jugar por el centro del campo, donde nunca se sintió cómodo.

Fabián Estoyanoff y Walter Gargano en Fénix vs. Peñarol. Foto: Leonardo Mainé.
Fabián Estoyanoff y Walter Gargano en Fénix vs. Peñarol. Foto: Leonardo Mainé.

En el final, terminó jugando con dos centrodelanteros (Lucas Viatri y Ruben Bentancourt), pero ni así encontró los caminos. Mandó todas las pelotas que pudo al área de Fénix, pero no hubo caso. Bentancourt tuvo un remate que sacaron en la línea, en la ocasión más clara del segundo tiempo, y Viatri un cabezazo que terminó en las manos del arquero. Solo eso.

Para Fénix, un triunfo merecido. En el primer tiempo se dedicó a esperar, estudiar y anular a Peñarol. En el segundo tiempo el equipo se dio cuenta que si se animaba, podía lastimarlo y generarle algún dolor de cabeza. Y así fue. Se adelantó en la cancha, tomó riesgos en el fondo, pero arremetió contra una defensa aurinegra con inconvenientes.

El festejo de Fénix y el lamento de los jugadores de Peñarol. Foto: Leonardo Mainé.
El festejo de Fénix y el lamento de los jugadores de Peñarol. Foto: Leonardo Mainé.

A los 83’ en una jugada casi de flipper, llegó el único tanto del partido. Ignacio Pereira giró en el área chica, remató y estrelló la pelota en el poste. Le volvió a quedar para un segundo tiro, cruzó su remate y Neto Volpi logró despejarla con los pies. Parecía que no quería entrar, pero la tercera fue la vencida. Gonzalo Vega le pegó de primera y no perdonó. La puso contra el palo más lejano del arquero y desató el festejo en Capurro.

Peñarol debe salir del modo licencia. Puede ganar partidos así, con individualidades, pero tiene que despertarse para no volver a pasar lo de ayer.

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