HISTORIAS

Pamela González lleva seis años en España, pero la capitanía de la selección la hace no olvidarse de sus raíces

La mediocampista hizo historia en el fútbol femenino de Uruguay, emigró al Viejo Continente en 2015 y llevar la cinta la transformó en referente con solo 25 años.

Pamela González en el juego entre Uruguay y Puerto Rico. Foto: Estefanía Leal.
Pamela González en el juego entre Uruguay y Puerto Rico. Foto: Estefanía Leal.

"Siento terrible orgullo cuando voy a jugar con la Selección”. Y es que para Pamela González jugar con la Celeste significa poder regresar a Uruguay, lo que no sucedió de forma tan habitual en los últimos seis años en los que se desempeñó en el fútbol español.

Pero más allá de lo que significa retornar “al paisito”, para González hay otro detalle que, seguramente, la llena de orgullo y también de responsabilidad: ser la capitana del combinado mayor.

“Siempre es lindo volver. Cuando voy a la Selección para mí es lo máximo y más como capitana, que me ha tocado serlo en los últimos partidos. Al final nosotros nos definimos por ser patriotas y por eso siempre es lindo”, agrega en diálogo con Ovación.

En un español que por momentos se transforma en castellano, producto de los años que lleva viviendo en España, González demuestra que pese a estar lejos, siempre intenta seguir desde cerca lo que ocurre en nuestro país alrededor del fútbol femenino.

Sin ir más lejos, respecto a la situación que hoy vive el torneo local en relación a que todavía no ha iniciado sostuvo: “Estoy al tanto de lo que está pasando con el Uruguayo y es algo que perjudica a muchos niveles y el de la Selección es uno de ellos”.

Pamela González celebra su gol en el juego entre Uruguay y Puerto Rico. Foto: Estefanía Leal.
Pamela González celebra su gol en el juego entre Uruguay y Puerto Rico. Foto: Estefanía Leal.

“Sigo mucho lo que pasa allá, las evoluciones de los equipos o noticias como que hoy hay equipos que están haciendo contratos profesionales, lo que hace algunos años atrás no me lo imaginaba”, agrega.

Perjudica, sobre todo, teniendo en cuenta que en la última convocatoria de Ariel Longo fueron 13 las futbolistas que se desempeñan en el Campeonato Uruguayo y tuvieron un cupo en la nómina.

Más allá de la cantidad de jugadoras del terreno local y la posibilidad de que también haya varias jugando en el exterior, forman parte de un “plantel mixto” que encontró González en los duelos ante Puerto Rico.

Pamela González en el juego entre Uruguay y Puerto Rico. Foto: Estefanía Leal.
Pamela González en el juego entre Uruguay y Puerto Rico. Foto: Estefanía Leal.

La mediocampista, también hizo referencia a la variedad de edades con la que hoy cuenta el plantel de la mayor: Hay varias chiquilinas de las juveniles y eso es un extra para nosotros. Nos aportan la vitalidad que necesitamos, así como nosotras les aportamos experiencia y calma, que a veces les hace falta. Me parece positivo porque ellas vienen muy fuerte desde abajo. Hay mucho potencial y está bueno que estén jugando en la mayor porque son el futuro”.

Es que ella también fue en su momento una jugadora juvenil buscando dejar su huella y a propósito lo consiguió cuando todavía era Sub 17 luego de formar parte de aquel plantel histórico que logró la clasificación al Mundial de la categoría en 2012 y le dio a Uruguay la primera participación en una Copa del Mundo femenina contando todas las categorías en las que hay competencia.

Pamela González en su pasaje por la selección Sub 17 de Uruguay.
Pamela González en su pasaje por la selección Sub 17 de Uruguay.

González hoy con (apenas) 25 años, logró por el hecho de vestir la camiseta de la Selección desde hace mucho tiempo y su experiencia en el exterior ser una referente y es un puesto que no le cuesta ocupar.

“Al final una siempre intenta actuar con naturalidad y ser una más, pero es verdad que te hacen sentir que por el recorrido y los años en el fútbol soy una referente”, sostiene.

Claro está que ese rol también lleva ciertas responsabilidades, pero que los asume y se define como una persona “muy abierta porque me gusta charlar con ellas”.

“Muchas veces soy yo la que me arrimo. A veces no lo hacen por vergüenza, pero yo soy muy abierta y me gusta contarles experiencias y saber cómo les está yendo a ellas”.

Pamela González en el juego entre Uruguay y Puerto Rico. Foto: Estefanía Leal.
Pamela González en el juego entre Uruguay y Puerto Rico. Foto: Estefanía Leal.

Nació en Paysandú, pero fue en Montevideo donde tuvo su primera chance de jugar al fútbol. Con 11 años formó parte del Maguá jugando con varones hasta que volvió a su ciudad natal para defender al Sportivo Nuevo Paysandú, también con varones, y luego por primera vez en fútbol femenino, ya que la institución formó una categoría para que jugaran solo niñas.

Pasó por el San Miguel, también de Paysandú, hasta que le llegó la chance de la Selección. Condiciones tenía y de sobra y por eso en Colón pusieron los ojos en ella. Arribó en 2011 y defendió esos colores hasta 2014, año en el que pasó a Nacional.

Esas condiciones que la llevaron del interior a la capital, también la llevaron de Uruguay al exterior. Málaga de España se transformó en su nuevo hogar y junto a Yamila Badell emprendieron un viaje que les iba a cambiar la vida.

Pamela González defendiendo los colores del Málaga de España.
Pamela González defendiendo los colores del Málaga de España.

“Es verdad que era un desafío porque nunca había salido tan lejos de casa. Lo que veía, solo lo había visto por tele y nosotras llegábamos de un fútbol mucho más aguerrido a uno donde lo que predomina es la técnica y la táctica”, sostiene y agrega que tener a Yamila a su lado “hizo la adaptación mas fácil y era un apoyo. A ninguna de las dos nos costó la adaptación y por ese lado tuvimos un poco de suerte, pero la suerte también hay que buscarla”, expresó tras su experiencia en el club que le permitió cumplir un sueño: jugar en la Primera División del fútbol español.

Tras cinco años en el club donde encontró “estabilidad”, sintió que “había terminado una etapa”. “Si no salí antes fue porque no me sentía preparada y me gusta estar segura de las decisiones que tomo. Quería probar nuevos caminos y cuando me llegó la propuesta de Granada era lo que más se asemejaba a lo que buscaba”.

Pamela González defendiendo los colores del Granada de España.
Pamela González defendiendo los colores del Granada de España.

En su primera temporada, González estuvo muy cerca de lograr el ascenso a la máxima categoría defendiendo la camiseta del equipo nazarí y ese objetivo es el que buscará a partir del 5 de septiembre cuando arranque la nueva temporada teniendo en cuenta que acaba de renovar su contrato.

“En Granada encontré un vestuario muy similar al de Málaga. Conocía a jugadoras de acá y eso también jugó a la hora de elegir. Hay un buen ambiente, la gente es muy compañera, es un vestuario unido que es una cosa fundamental por lo que busco: estar bien y tranquilidad y eso fue lo que me llevó a renovar este año”.

Buscará ascender con Granada y conseguir los mejores resultados con la selección uruguaya con la que apunta también a la disputa de la Copa América el año próximo. Pamela González lleva la cinta de capitana y la “9” en la espalda de la selección uruguaya y aunque está a muchos kilómetros hace mucho tiempo, no se olvida de su país, de su fútbol y de sus compañeras: “Es una realidad que a nuestro país le faltan muchos pasos por dar en el fútbol femenino, pero está claro que se ha avanzado y mucho. Tenemos que seguir en la lucha porque queda mucho por hacer, necesitamos un apoyo y eso será clave”, sentenció.

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