Después de cuatro meses y un día de trabajo en Nacional, Jorge Bava aún no logra plasmar en cancha la idea de juego que permitió lucir a sus anteriores equipos. Desde su asunción el 22 de marzo han existido vaivenes en el desempeño del equipo, con algunos patrones evidentes como la cantidad de goles recibidos: su equipo recibió 32 tantos en 21 partidos, uno más de los que anotó entre todas las competencias.
Después de un primer semestre en el que se adaptó al plantel que tenía a disposición y recibió varios goles producto de errores defensivos asociados directamente al arquero y a la zaga, priorizó reforzar la zona con la llegada de Alexis Martín Arias y Francisco Calvo. El zaguero no ha desentonado, pero el arquero tuvo un insólito error ante Wanderers y en sus dos partidos le han convertido seis goles.
A esta defensa endeble se le suman los inconvenientes físicos, tomando en cuenta que el defensor costarricense llegó con lo justo a la ida con Tigre por Copa Sudamericana producto de un esguince en el tobillo, y Sebastián Coates debió salir en el entretiempo por un inconveniente en el gemelo y fue reemplazado por Agustín Rogel.
El plantel tuvo su día de descanso ayer y se reincorporará hoy a los entrenamientos en Los Céspedes. Allí está previsto que le realicen los estudios pertinentes al capitán tricolor para conocer la entidad de la lesión y si puede estar presente o no en el cruce ante el Matador por la vuelta copera, de acuerdo a lo que pudo saber Ovación con fuentes tricolores.
En el juego disputado en el Gran Parque Central el Bolso padeció la tenencia del rival, que acaparó el 60% de la posesión, y desde el segundo minuto jugó tensionado por estar en desventaja.
A este panorama se le añade que aún no ha ganado en los primeros partidos del semestre y que el vínculo con la hinchada parece cada vez más lejano a juzgar por los cánticos del GPC y los silbidos tras el final del partido.
En el plano ofensivo, a Nacional le cuesta abastecer a Maximiliano Gómez, su gran figura y el máximo artillero del ciclo de Bava con ocho goles. De hecho, en los últimos partidos se vio obligado a retroceder para entrar en contacto con la pelota, pero el equipo perdió fuerza en la zona de influencia.
Bava intentó algo diferente con el ingreso de Pavel Núñez en el complemento, pero tampoco fue suficiente y el rival aumentó la diferencia.