Mauro Goicoechea: los dos partidos que lo marcaron en Europa, por qué le dijo "no" a Peñarol y el sueño pendiente

El capitán de Danubio habló con Ovación acerca del momento de la Franja, de los juveniles a los que le ve un futuro y la decisión familiar para regresar del Viejo Continente a Uruguay.

Mauro Goicoechea, arquero y capitán de Danubio
Mauro Goicoechea, arquero y capitán de Danubio.
Foto: Ignacio Sánchez

A pesar de haber jugado en la selección de Uruguay a nivel juvenil, de haber sido campeón Uruguayo y construir una carrera en Europa, Mauro Goicoechea no se siente un referente. Pero lo es. Lo es para Danubio. Para el plantel, para sus compañeros y también para la hinchada.

Y si hay alguien a quien no deben explicarle lo que significa el sentido de pertenencia es al golero de 37 años que en su tercer pasaje por la Franja —que comenzó en la temporada 2023— se ha cansado de descartar ofertas del plano local y también del internacional.

“Danubio es mi casa, es donde yo crecí, es el club del que soy hincha y siempre que pueda estar en Danubio va a ser una felicidad enorme para mí”, confesó Mauro Goicoechea en entrevista con Ovación para luego agregar: “La idea es poder aportar y dar lo mejor, la mayor cantidad de tiempo posible”.

Eso alcanza para ser un referente y, por más que a él no le guste mucho esa palabra, le calza muy bien. “Cuando tenemos determinada edad ya somos como referentes para otros jugadores, sobre todo para los más jóvenes capaz. La verdad no sabría decirte qué es ser un referente en un equipo o en un plantel porque trato de ser como soy con todo el mundo por igual y no tomo eso como si fuera un rol que tengo que asumir por ser grande o porque salí del club. Son cosas que se dan”, explicó.

Humilde, de perfil bajo y sin los egos que perfectamente podría tener un jugador que estuvo cerca de una década en el fútbol europeo, a Mauro le gusta hablar con sus compañeros dentro y fuera de la cancha, sobre todo con los juveniles del club. “Hablo sí. A veces un poco en broma o haciéndome el enojado (risas). Me gusta hablar con ellos para contarles y transmitirles cosas que a uno le pasaron para que a ellos no les pase más que nada, pero sobre todo intento transmitirles seguridad y tranquilidad a los jugadores más chicos cuando tienen sus primeros partidos, cuando empiezan a jugar. Yo ya pasé por eso y sé lo que es jugar esos primeros partidos. Es una responsabilidad que pesa y a veces genera ansiedad y un montón de cosas, entonces uno como jugador más experimentado y más grande trata de decirles que estén tranquilos, que no quieran tomar responsabilidades que no les corresponden porque ahí somos los grandes los que tenemos que asumir esas responsabilidades para que los chicos puedan jugar tranquilos”.

Catalogadas como la Universidad del Fútbol, las formativas de Danubio siguen sacando jugadores y Goicoechea se animó a contarle a Ovación a qué futbolistas hay que prestarles atención de cara al futuro: “Por suerte hay varios que hoy están en el plantel principal demostrando lo suyo como por ejemplo, Nico Azambuja (delantero de 17 años nacido en Salto), que está haciendo un torneo espectacular. En estos partidos se ha sacrificado un montón por el equipo y ha hecho cosas muy buenas. Es uno de los jugadores que tiene una linda proyección y obviamente depende de él y de lo que él quiera. Pero uno trata de estar ahí, de acompañarlo y ayudarlo en lo que sea y decirle ‘mirá en el lugar que estás con la edad que tenés. Aprovechalo y disfrutalo’. Después están otros jugadores muy buenos como Mateo Peralta y Facu Balatti, que jugó los primeros partidos y lo hizo muy bien. Son jugadores jóvenes a los que todavía les falta experiencia, por supuesto, y agarrar un poco de fútbol, pero son chicos que le pueden dar cosas buenas al club en el futuro”.

Mauro Goicoechea, arquero y capitán de Danubio
Mauro Goicoechea, arquero y capitán de Danubio.
Foto: Ignacio Sánchez

Cuando Mauro Goicoechea le dijo que no a Peñarol

Las muy buenas actuaciones que Mauro viene teniendo en Danubio despertaron el interés de varios equipos del exterior que lo llegaron a contactar, pero la respuesta fue negativa.

También lo fue a buscar Peñarol en 2025, en los dos períodos de pases. Y el Mirasol corrió con la misma mala suerte. La respuesta fue negativa. “En ese momento quería quedarme en Danubio. Como siempre digo, mientras pueda estar acá, lo haré. Obviamente respondí y quedé agradecido porque es un orgullo que se den situaciones como estas porque si te llama un club grande para ver si querés ir o no, quiere decir que estás haciendo las cosas bien”, contó.

“Nunca estuvo dentro de mis objetivos el poder llegar a un grande. De verdad. Yo siempre tuve claro que quería debutar en Danubio primero y luego ir a jugar a Europa, algo que pude conseguir. Después de haber logrado eso no era algo que me llamara la atención ir a Peñarol o a Nacional”, confesó el golero de la Franja.

Mauro Goicoechea y su hijo Valentino, que juega al fútbol en Danubio, pero lo hace como delantero.
Mauro Goicoechea y su hijo Valentino, que juega al fútbol en Danubio, pero lo hace como delantero.
Foto: Ignacio Sánchez.

El salto a Europa: las dificultades y los dos partidos que más disfrutó

Mauro Goicoechea estuvo casi una década en el Viejo Continente. Su primer destino fue Italia para jugar en la Roma, uno de los clubes históricos de ese país.

Luego volvió a Danubio, pero casi que de inmediato emigró nuevamente para continuar el periplo europeo: jugó en el Otelul Galati de Rumania, en el Arouca de Portugal y en el Toulouse de Francia, donde estuvo seis años.

“Lo más difícil fue el primer año en Italia porque fue un cambio muy grande con muchas cosas diferentes. Fijate que pasé de estar en Danubio que hace 20 años las cosas no eran como son ahora, los partidos no iban todos televisados y demás, y de Danubio me voy a la Roma que es como jugar en Peñarol o Nacional porque todo el mundo te ve, te llama, te persigue. Desde ese lado fue un cambio muy grande que me costó asimilar porque no sabía cómo controlar esa situación”, recordó.

El periplo por Europa lo hizo junto a su esposa Jimena y al momento de irse a Italia lo hicieron juntos. No tenían hijos aún, pero el cambio de vida fue grande.

Y como suele suceder, la cancha habla y Mauro recordó dos situaciones que vivió jugando en el Viejo Continente: “Hay dos partidos que son los que más disfruté estando allá. Uno fue un Roma vs. Milan que era de los primeros míos en el club. Lo ganamos, me fue muy bien y ese día disfruté muchísimo porque fue un tremendo partido del equipo. El segundo fue uno en Portugal (defendiendo al Arouca) que era mi segundo juego ahí, yo recién había llegado y nos toca contra el Sporting. Hicimos un partidazo todos y lo disfruté porque estaba el estadio lleno y fue inolvidable”.

Mauro Goicoechea, golero de Danubio.
Mauro Goicoechea, golero de Danubio.
Foto: Ignacio Sánchez.

En Francia pudo Mauro asentarse deportiva y familiarmente ya que cuando tuvo la chance de volver a Uruguay, no lo hizo y permaneció un par de años más en el Toulouse hasta que en 2022 pegó la vuelta: “Fue una decisión familiar. Ya habíamos postergado el regreso y tomamos la decisión entre todos de regresar, sobre todo por mi hijo, para que se reencontrara con los primos, con los abuelos y hacer un poco de vida más normal como ahora.

Valentino juega al fútbol y para variar lo hace en Danubio, pero no eligió la posición de su padre y es delantero: “Le gusta hacer goles (risas). Está entusiasmado y yo lo llevo siempre a entrenar. Se me complica los días de partido porque por lo general coincide con los míos, pero me gusta acompañarlo y después él decidirá si sigue o no. Que haga lo que tenga ganas, que esté feliz y que disfrute”.

Mauro surgió en Danubio y además de ser hincha, fue parte de los últimos dos títulos que la Franja obtuvo en 2006-2007 y 2013-2014, pero con una particularidad: en ninguno estuvo para levantar la copa. En el primero de esos ya estaba con la selección que iba a jugar el Mundial Sub 20 de Canadá y en el segundo, disputó el primer semestre porque luego se fue a Rumania.

Es por eso que Mauro aún tiene mucho para dar y hay un sueño pendiente como el de levantar la copa con el club de sus amores: “Me encantaría salir campeón uruguayo con Danubio. Cada año que empieza tengo esa ilusión porque sería un sueño cumplido poder levantar esa copa”.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Danubio

Te puede interesar