Miami recibió el Gran Premio de Fórmula 1 este fin de semana. Kimi Antonelli, de Mercedes, fue el ganador de un evento que convocó a miles de personas, entre las que dijeron presente Luis Suárez y su familia. El salteño, actual jugador de Inter Miami, asistió al paddock de Ferrari junto a su esposa Sofía Balbi, y sus tres hijos.
En un momento que mezcló cordialidad y diversión, se encontró con Charles Leclerc en los boxes: posaron juntos para fotografías y, en un guiño futbolero dentro del universo de la F1, se los vio jugar un poco con la pelota antes de que cada uno retomara su agenda.
El Pistolero y el piloto participaron de un reto en el que cada uno debía patear cinco pelotas por los caños del otro desde diversas distancias. El uruguayo embocó las cinco mientras que el monegasco solo pudo acertar tres.
Además, el piloto se quedó con las zapatillas del futbolista, mientras que este se llevó los de Ferrari.
Tras la visita al circuito, Suárez regresó a la concentración con Inter Miami para disputar el clásico en el que cayeron 4-3 ante Orlando City.