Guillermo De Armas es profesor de Física y hace varios años que ejerce en el Colegio y Liceo San Isidro de Las Piedras y en otros centros educativos de la ciudad. A la par de su vocación por la docencia, fue corriendo la vocación por el fútbol.
De familia futbolera, desde chiquito es hincha de Juventud, el club de su ciudad. Su padre fue dirigente, él jugó en formativas hasta la Tercera División y su tío -Ariel De Armas- fue arquero del equipo, además de técnico y entrenador de guardametas. Fue miembro del plantel que logró el primer ascenso a la “A”, allá por 1999.
Ayer Guillermo firmó su primer contrato como DT principal del club de sus amores, y tiene la responsabilidad de regresar al equipo a la principal categoría del fútbol uruguayo. Ese es el objetivo. Claro que los antecedentes lo favorecen, pues peleó hasta la último fecha el título de Cuarta División, con un estilo de juego definido y pujando contra un grande en juveniles como Defensor Sporting. Antes estuvo un tiempo en las formativas de Wanderers y en la captación de los pedrenses.
De Armas, de 36 años, tendrá como ayudante a un histórico jugador de Juventud como Alejandro “Oveja” Reyes. “Con toda la preparación que tuve para llegar hasta acá como entrenador, yo no tengo esa espalda de haber jugado al fútbol a nivel profesional y el Oveja sí la tiene, tiene esa experiencia arriba de haber liderado planteles, de haber sido capitán de este mismo equipo, tiene la idiosincracia del pedrense, tiene ese sentimiento por el club que es algo que vamos a buscar: tratar que el jugador entienda que Juventud es una institución que siente el fútbol de una manera muy especial y que eso se trate de reflejar en la cancha”, dijo a Ovación.
Esta decisión de asumir en Juventud relega su otra vocación, aunque deberá seguir con algunas horas de clase: “Es difícil, porque la actividad de docente me gusta mucho y además tiene la seguridad desde el punto de vista económico que en el fútbol no es tan así. Este es mi sueño, mi objetivo, no me costó mucho tomar la decisión. Aunque no puedo dejar la docencia de manera total por cuestiones que tienen que ver con mantener la antigüedad en los cargos de Secundaria en los que estoy, por lo que voy a tener a cargo por lo menos uno o dos grupos”.
El joven DT encuentra aspectos en común entre la docencia directa y el rol del entrenador. “Hay muchas cosas. Primero la capacidad para planificar contenidos para desarrollarlos durante un tiempo. Después, cómo te manejás adelante de un grupo de personas, donde esa ventaja de haber dado clases antes de dirigir me ayudó mucho a progresar, porque también la docencia te implica adquirir herramientas de comunicación para llegarle a distintos tipos de chiquilines, de diferentes edades. Y claramente la comunicación es la vía esencial que tiene el entrenador para hacer llegar su idea a los jugadores”, explicó.
¿Cuál es el estilo de juego que pregona el profe? “Me gustan los equipos intensos, de ataques rápidos, que llegan con mucha gente al área, que se organizan rápidamente, que buscan ser protagonistas pero no a partir de una posesión prolongada, sino a partir de la llegada constante al arco rival. Por eso necesitamos y buscamos esa intensidad para llegar con la mínima cantidad posible de pases al arco rival y generar muchas situaciones de gol”, explicó.
A De Armas le llegó el turno de cumplir su sueño, pero ahora dentro de una cancha de fútbol.
LA MIXTURA DEL PLANTEL
“Tenemos ocho jugadores de la generación 2003 y 2004, que fueron de la Cuarta 2022, que tienen contrato. Algunos ya debutaron en Primera, otros están en el proceso de Sub 20, pero hay otros que tuvieron muchos minutos como Ignacio Milans, Agustín Pérez o Mateo Izaguirre. Juventud apuesta a formar futbolistas”, explicó De Armas, al tiempo que añadió, sobre los jugadores de más experiencia que tiene en el plantel que “están Carlos Santucho, Pablo Pírez, Manteca Muñoz y Santiago Bellini, entre otros”. Busca jugadores por banda y hay que ver qué sucede con los jugadores que regresan de préstamos, como Nicolás Rodríguez y Axel Prado.