Seguro que el 2025 no será un año más para Gian Franco AllalaGian Franco Allala. No solo por llegar a la semifinal de la Copa Libertadores, eliminar a tres equipos brasileños o haber sido pretendido por Peñarol y Nacional en la temporada, sino también porque fue un año en el que la vida tuvo más valor, en la que el fútbol pasó a segundo plano, tras una infección que lo dejó internado 12 días.
Desde Andorra, España, el defensa de 28 años atiende el teléfono de Ovación y pone una breve pausa a las reparadoras vacaciones con su pareja. La temporada en Ecuador finalizó tarde y recién vuelve a la Liga Deportiva de Quito el próximo 15 de enero, no sin antes pasar por Uruguay y su querido Juan Lacaze natal. Su venta al club ecuatoriano se dio en junio de 2024 tras un gran año en Boston River, pasaje que cerró con Jadson Viera como entrenador. Un año y medio después, la chance de volver al país está latente, aunque es algo complicada.
La dura adaptación a Ecuador
“Me fui a jugar a 2800 metros de altura, así que los dos primeros meses realmente se sintieron”, explica Gian Franco Allala, quien tiene contrato hasta junio de 2027. “Pasé ese periodo de adaptación de llegar a otro fútbol y a una cultura muy diferente; fue complejo”, dice quien ya entrenó su recuperación pero que tiene una relación a distancia y aún extraña con las costumbres uruguayas.
“El fútbol ecuatoriano es totalmente diferente. Lo genético es muy importante, sobre todo la fuerza y la velocidad, los jugadores son muy físicos. Es un juego bien de defensa-contraataque y ahí los equipos sacan mucha ventaja cuando se defienden y enseguida salen al contraataque, de transiciones. En el medio de la cancha no hay mucho fútbol. En lo que creo que está por debajo del uruguayo y donde nosotros podemos hacer la ventaja es de lo táctico y de lo técnico”, analiza.
Liga ya está clasificado a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 tras finalizar segundo en el torneo ecuatoriano, lo cual Gian Franco considera como un buen año, aunque “al ser un equipo grande siempre tiene que ganar todo y ser el campeón”.
La temporada fue salvada por lo hecho en el plano internacional, donde, después de dos décadas, llegaron a una semifinal del continente. Mientras se iban creyendo sus chances de pelearla, el zaguero marcó a Giorgian de Arrascaeta ante Flamengo, su equipo eliminó a San Pablo, ganó los dos partidos ante Botafogo, logró un 3-0 de local ante Palmeiras en la primera semifinal y Gian Franco cambió camiseta con el uruguayo Joaquín Piquerez pero no pudo disputar la vuelta por un esguince de rodilla. “Estuve en el banco infiltrado, no podía ni correr pero si se podía estar el uruguayo es así”, señala.
"El equipo dio todo dentro de sus posibilidades, pero a veces no te da"
En medio de la Copa Libertadores, después de haber clasificado primeros, cambiaron de director técnico y se dio la llegada de Tiago Nunes, quien los llevó a estar entre los cuatro mejores clubes del continente aunque el Verdao les dio vuelta la serie por 4-3.
“Ellos tenían mucha más experiencia, igual podríamos haber pasado, teníamos un 3-0 a favor por lo hecho en nuestra casa. En Brasil sentí que se nos iba a la llave en el 2-0, fue un gol de una jugaba que habíamos analizado. Terminó el primer tiempo y nos dimos cuenta de que iba a ser realmente bravo el complemento. El equipo dio todo dentro de sus posibilidades, pero a veces no te da”, aclaró el defensa.
Una infección que le hizo temer por su vida
En medio de estas emociones, hubo malas de verdad: en junio sufrió una neumonía que derivó en una toracostomía. “Estaba con un poco de tos pero no había decaimiento ni fiebre, era una tos diferente, al punto que me dio una puntada fuerte a la altura del pulmón. Ahí me fui a emergencias. Me hicieron una tomografía y tenía una infección. Hasta ahí no era tan grave porque en teoría los antibióticos me iban a sacar la infección y ya estaba. Pero no hicieron efecto. Entonces, mientras estaba en el hospital, la infección se agravó y esa fue la complicación. Me terminaron haciendo una intervención quirúrgica y estuve con un tubo torácico tres días para que me frenara la infección, eso estuvo heavy”, recuerda Gian Franco, que estaba “todo hinchado” y con una vía en el cuello.
“Estuve 12 días internado, perdí mucho peso, entrenamiento, masa muscular y la recuperación de altura. Fue duro, sobre todo porque podría haber sido mucho peor. Hubo un punto en el que la verdad como que no me importaba el fútbol, pero sí que quería salir sano de ahí. Fue un momento de miedo, estás lejos de tu país. El tema fue volver, fue duro. Pero no se comparaba con temer si estar vivo o no. Luego me volví a ganar el puesto y todo lo que llegó fue lindo”, narra sobre un evento que le dejó dos cicatrices.
El atentado a Pineida y la seguridad en Ecuador
“Está Liga Deportiva Universitaria de Quito, que para mí es el más grande, después Barcelona, que no está siendo bien gestionado porque no debería estar en la situación que está (de deber dinero), entiendo que es ese es un error que tiene Ecuador con estos equipos grandes y fuertes, pero en los que hay una mala gestión y tienen malos momentos. También está Independiente del Valle, con un gran proyecto, incluso ahora vino el DT uruguayo Joaquín Papa, y también está Emelec”, enumera Allala para explicar el panorama sobre el fútbol ecuatoriano.
Respecto a la inseguridad, que días atrás acabó con la vida Mario Pineida, futbolista de Barcelona de Guayaquil, Allala explicó con claridad que él está lejos del sur de Ecuador donde la delincuencia es mayor. “La capital es más turística, hay más información, seguridad, es más seguro. En el sur matan a gente a mano armada, raptan. También cambia mucha según haya un gobierno de izquierda o de derecha”, explica.
Tras el atentado al futbolista, el equipo regresó pronto a los entrenamientos y los rivales hicieron un minuto de silencio. “Ellos tuvieron que jugar”, comenta el futbolista uruguayo, quien tiene buena relación con los celestes del Barcelona, aunque por cercanía comparte con Mauricio Alonso, quien le arrebató la Copa Ecuador al convertir para Universidad Católica. “Si alguien se lo merecía era él, es muy buena gente”, dice sobre quien fue su compañero en Central Español.
El interés de Nacional y Peñarol: por qué no es dar un paso hacia atrás
Lo primero que destaca Gian es que no quiere, si se da, llegar a los grandes de nuestro país por haber dicho que “era hincha de”. El Mirasol lo quiso a fines del 2023 y el tricolor lo busca para 2026. “A nivel motivacional, que los grandes, con su historia a nivel sudamericano, se interesen en mí es un orgullo, por eso tener la oportunidad de volver a Uruguay siempre me alienta y le doy cierta prioridad”, dice Allala, que no lo toma como un paso hacia atrás, porque iría a un “equipo grande del continente que pelean internacionalmente”, aunque pone como excepción que “la Liga Uruguaya está algunos escalones por debajo de varias ligas a nivel sudamericano”.
Sobre su arribo al albo bajo la dirección de un técnico al que ya le veía condiciones para dirigir a un grande, expresó: “Entiendo que soy una opción y Jadson me quiere porque me conoce, fui su capitán en su primer experiencia y jugué siempre”.
“He visto jugadores que, en su afán de querer llegar a un club, dicen cosas y después esas mismas palabras juegan en contra. Si en algún momento quieren contratar mis servicios es porque soy profesional, buena persona y hago bien las cosas, no porque declare tal cosa en un micrófono, ahí ya no tengo ganas de ir”, concluye Allala tras un año en el que se revalorizó. Alianza Lima y Bahía también lo quieren.
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