Todo lo que podía salirle mal a Independiente le salió incluso peor. Porque no se llevó una derrota vergonzosa, sino que dio muestras de una fragilidad exagerada en todos los aspectos: físico, anímico y, por supuesto, futbolístico. En el día del debut del arquero de la selección uruguaya Santiago Mele, el Rojo cayó 4-0 en su visita a Atlético Tucumán y quedó eliminado de la Copa Argentina.
En el juego, los dirigidos por Gustavo Quinteros enseñaron un sinfín de defectos en todas las líneas. El técnico del Rojo había decidido un par de medidas arriesgadas luego de las dos caídas consecutivas por el torneo Clausura. Una con mucho consenso entre los hinchas, la inclusión de Maximiliano Meza en lugar de Matías Abaldo en el equipo titular. La otra, bastante más discutida, el debut del uruguayo, un pedido expreso de Quinteros para este mercado de pases, lo que motivó la suplencia de Rodrigo Rey, hasta ahora un intocable en el arco.
La primera le duró muy poco tiempo al entrenador del Rojo. A los 22 minutos se torció el tobillo el chileno Maximiliano Gutiérrez y debió recuperar a Abaldo, cuya falta de confianza quedó expuesta cada vez que le cayó la pelota en los pies. Peor todavía, fue una pérdida suya en ataque la que propició la contra que acabó en el 1 a 0 a favor del equipo tucumano.
A Mele tampoco le fue mucho mejor. Por un lado, le tocó padecer la noche más oscura de una defensa que había asomado firme en los primeros encuentros del campeonato. Asistió como testigo cercano -y posiblemente desesperado- al estado de desconcierto general en el que entró Independiente luego de quedar en desventaja.
Es cierto que le tapó dos veces en un minuto a Manuel Brando lo que pudo ser segundo tanto del Decano antes del descanso. Pero antes, Nicolás Laméndola le había descubierto un agujero por el primer palo en su salida para abrir el marcador. Después, apenas miró el toque de Brondo anticipando a Kevin Lomónaco en el 2-0, quedó muy lejos del zurdazo cruzado de Franco Nicola en el tercero y su vuelo no pudo impedir el golazo final de Laméndola.
Con semejante panorama enfrente, el conjunto conducido por Julio Falcioni se hizo un auténtico festín. La cuenta se detuvo en cuatro, pero pudo alcanzar la cifra que se hubiera propuesto. Enfrente solo había la sombra de un equipo de fútbol.
Del lado del ganador, fue titular el extremo izquierdo uruguayo Franco Nicola y se retiró a los 86 minutos, mientras que Maximiliano Villa no fue convocado y está en recuperación de una lesión.
Primer gol
¡EL DECANO ABRIÓ EL MARCADOR!
— TyC Sports (@TyCSports) August 12, 2026
A los 31', y tras el penal que falló Montiel, Laméndola puso el 1-0 de Atlético Tucumán ante Independiente, en el marco de los octavos de final de la #CopaArgentinaEnTyCSports. pic.twitter.com/jGaqE7olIm
Segundo gol
¡EL DECANO AMPLIÓ LA VENTAJA!
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A los 48', Brondo puso el 2-0 ante Independiente en los octavos de final de la #CopaArgentinaEnTyCSports. pic.twitter.com/IUSTiZg4RG
Tercer gol
¡GOLEA ATLÉTICO TUCUMÁN!
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A los 54', Nicola puso el 3-0 ante Independiente en los octavos de final de la #CopaArgentinaEnTyCSports. pic.twitter.com/KAcy36HAOq
Cuarto gol
¡GOLAZO DE LAMÉNDOLA Y PALIZA DEL DECANO!
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A los 70', el jugador de Atlético Tucumán la colgó en un ángulo para convertir su doblete y el 4-0 de su equipo ante Independiente en los octavos de final de la #CopaArgentinaEnTyCSports. pic.twitter.com/Mt2OhQfOvD
Quinteros: “Me da vergüenza, siento mucho tristeza"
Después de dos victorias en el arranque del semestre, Independiente se asoma al abismo mucho antes de lo que cualquier pesimista podía imaginar. Sin ninguno de los refuerzos de campo que pidió, Quinteros quedó al frente de un grupo que solo le ofrece disgustos, y que en el que quizás él mismo vaya dejando lentamente de creer.
“Me da vergüenza, siento mucho tristeza y asumo la parte de responsabilidad que me corresponde. No tuvimos ni el carácter ni la personalidad para revertir lo que nos pasó”, señaló el técnico tras el partido, antes de pedirle disculpas a los hinchas y afirmar que piensa cumplir su contrato. Los próximos días, en todo caso, dirán hacia dónde camina un Rojo que en Rosario pudo haber perdido mucho más que un partido de fútbol.
Con información de La Nación / GDA.