Canobbio con Ovación: "No voy a renunciar a la selección; sí puedo revaluar que lo que pasa en casa no se cuenta"

El extremo de Fluminense palpitó el clásico ante Flamengo en el que no habrá amistad con uruguayos que valga, habló de su vida en Río y su ilusión con volver a la Celeste tras sus declaraciones.

En la previa al partido entre Fluminense y Flamengo por el Brasileirao, Agustín Canobbio, extremo uruguayo de 27 años, aceptó que en semana clásica no hay amistad con los uruguayos que valga, confesó que se “perdonó” por las declaraciones que hoy lo mantienen al margen de la selección uruguaya y aseguró que su historia con la Celeste tiene un segundo capítulo. En esta entrevista con Ovación también recordó su lujito en el Mundial de Clubes, así como a los equipos que lo formaron y le tiró un guiño a los hinchas de Peñarol.

—El año no terminó y ya vas 11 goles y cuatro asistencias en 53 partidos. Es la mejor temporada de tu carrera ¿a qué lo atribuís?

—Sí, ja, faltó una asistencia.

—Tenés razón, son cinco.

—Es un poco de todo, la confianza, adaptarse y sumar experiencias. Uno va generando repeticiones en cada jugada y cuando no salen, corregís. Ahora no está entrando la pelota pero estamos cerca, queriendo siempre más y disfrutando el momento también.

Agustín Canobbio en el centro de entrenamiento de Fluminense.
Agustín Canobbio en el centro de entrenamiento de Fluminense.
Foto: Prensa Fluminense.

—¿Estás jugando por los dos sectores? ¿qué es lo que te pide el técnico?

—Hoy en día mucho más por la derecha aunque supe jugar por izquierda al principio del año. Lo que me pide Luis (Zubeldía) es intensidad, llegar por los lados al área para terminar la jugada y estar ahí, asociarme. No hago como cuando estaba en Uruguay, de quedarme tanto por la banda, sino también tengo bastante libertad para recibir en el medio, girar, aprovechar el cuadrado y no quedarme como punta fijo.

—Acá pegó mucho la frase de Zubeldía en conferencia de prensa antes de llegar a Flu cuando dijo: “¿Qué puedo saber eu de esa situación?”. ¿Se bromea con eso?

—Fue muy gracioso. Todavía no hay tanta confianza, pero en breve. En el vestuario y en la interna la utilizamos, se va tirando de a poco pero es muy buena esa frase. Luego se la decimos al profe, que es bastante buena onda. Luis es más serio. Ya se lo voy a tirar.

—¿Hoy la pelea de Fluminense es más que nada por entrar a Libertadores? Porque por lo que veo Palmeiras y Flamengo se fueron lejos en el Brasileirao.

—En el Brasileirao sí, la idea es entrar directo a Libertadores, después también tenemos la Copa de Brasil, que es un sueño en el que venimos trabajando y dándonos contra todos. Nos tocó visitar a Inter, Bahía, rivales muy difíciles. Ahora nos toca un clásico de Río por el torneo local (mañana 21:30) que va a estar lindo.

¿Te acostumbrás a jugar en el Maracaná? Justo para los uruguayos tiene un valor especial.

Joaquín Lavega y Agustín Canobbio en Fluminense.
Joaquín Lavega y Agustín Canobbio en Fluminense.
Foto: Prensa Fluminense.

—Si y no. Soy un agradecido de la vida por jugar de local en el Maracaná. Camino al estadio voy orando, porque me gusta, y asimilándolo, empecé en el complejo de Fénix en el Parque Lecocq, después pasé a Capurrito con la Cuarta, luego a Capurro, ahí jugás unos partidos en el Centenario y se empieza a agrandar, llegó el Campeón del Siglo, vas escalando. Pero sí, jugar de local en el Maracaná, teniendo la historia que significa para Uruguay, es increíble.

¿Cómo es vivir en Río? Tenés a Facu Bernal y Joaquín Lavega en Flu, están los de Flamengo cerca...

—Siempre nos juntamos a tomar mate, vivimos en el mismo condominio.

—Pero esta semana no hay amistad.

—Cuando entra la semana clásica no. Ya dentro de la cancha he repartido un par. Después tuvimos un asado y Nico me dice: “No me podés pegar esa patada”.

—¿A De la Cruz le pegaste?

—No le pegué, le entré fuerte. En mi defensa no percibí que era él. Si me daba cuenta no entraba tan fuerte. Pero hubo otra, porque jugamos como tres clásicos seguidos en el Carioca, y en uno íbamos perdiendo y entré un poco más a destiempo. Después al Cocho (De Arrascaeta) no hay que dejarlo respirar porque controla, se te gira y te va hasta el fondo.

—Flamengo va a poner un avión a los tres que están con Uruguay, ¿algún plan para que no salga?

—Y por lo menos que demoren un poco más en cargar la nafta, así llegan tarde.

—Cómo llevás el tema de la seguridad, hace poco hubo un megaoperativo policial contra un grupo narco, a Giorgian le robaron saliendo de un partido.

—Hay una calle que se llama Linha Amarela, que se recomienda evitar después de salir de un partido. En todas partes del mundo hay que tener cuidado, obvio que acá con todo lo que pasó y al haber tantos fallecidos te genera un poco más de precaución. También han asaltado a parejas de compañeros, a otros se les llevaron el auto. Pasa en todo el mundo, hay que convivir con eso. De todas formas es una ciudad hermosa, a mí me encanta. Tengo una playa a 15 minutos.

—En Uruguay se critica mucho a Giorgian de Arrascatea por exigirle más en la selección pero en Brasil lo aman, ¿somos consciente de lo que genera?

Giorgian de Arrascaeta celebra el gol de Flamengo ante Fluminense.
Giorgian de Arrascaeta celebra el gol de Flamengo ante Fluminense.
Foto: Prensa Flamengo.

—No, allá creo que no se toma dimensión de lo que es el Cocho en todas partes de Brasil, y estamos hablando de que prácticamente es un continente. Fue uno de los primeros jugadores que iba a ver con mi viejo cuando yo era chico y ni había debutado. Iba a verlo en Defensor, luego se vino para Cruzeiro y hoy en día en Brasil es de los mejores 10 de la historia de Flamengo. Es una locura. No hay palabras como para que puedan entender lo que es el Cocho acá. Yo creo que él tampoco lo sabe. Es súper tranquilo.

—Hablando de la selección, ¿vos cómo estás con ese tema? ¿te afecta ver citaciones o partidos y no estar? ¿revaluaste las declaraciones post Copa América?

Agustín Canobbio reconoce el campo del MetLife Stadium en la previa del choque entre Uruguay y Bolivia por la Copa América.
Agustín Canobbio reconoce el campo del MetLife Stadium en la previa del choque entre Uruguay y Bolivia por la Copa América.
Foto: @Uruguay.

—Yo sigo y amo a mi selección, no voy a renunciar ni nada por el estilo, todavía no cerré esa historia. Para mí, por cómo vengo trabajando, tengo una segunda parte y me falta vivir mucha cosa con la camiseta de mi país. Pude perdonarme a mí, sanar por dentro, y perdonar a todos los involucrados. Son cosas que pasan en el fútbol, siempre hay entredichos y más en una convivencia como fue la que pasó. Tengo un carácter fuerte, cada uno se va ganando su lugar a su manera, con sus valores y su personalidad. Y eso fue lo que pasó. De un lado tenemos al entrenador, el que manda, con su personalidad, y yo con la mía. Hubo entredichos que quedan ahí, se hizo un mundo porque no se llegó a ganar la Copa América y quedó más esa polémica, que lo que en realidad se tenía que haber hablado. Lo que sí me puedo revaluar fue haber contado cosas. Un equipo es una familia y las cosas que pasan dentro de la casa no se cuentan. Creo que en ese momento de estar lastimado, porque cuando pasó fue demasiada información, todo el mundo quiso hablar sin saber, después empezaron a hablar desde dentro. Y vi que salieron a hablar y lo empezaron a matar, al que salió a hablar y lo dejaron solo y no me gustó. Fue como un poco eso. Ya pasó, no hay que darle tanto drama, son cosas que pasan. No normalizaron nunca que haya sido un entredicho. Obviamente que allá se habla más de polémicas que hechos del fútbol. He estado un poco ausente o alejado de la situación porque es una falta de respeto si cada fecha FIFA me llaman o quieren que salga a declarar, no me parece lo correcto para el que está hoy en día convocado. Siempre voy a estar respetando e hinchando por mi país. El día de mañana sé que tengo otro capítulo.

¿En algún momento hablaste con alguien del cuerpo técnico o te transmitieron algo después de esas declaraciones?

—No tuve ninguna llamada del cuerpo técnico, ni tampoco los llamé, ni me quise involucrar porque me parece un poco de falta de respeto. Somos gente grande, nos podemos sentar a conversar y no quiere decir que me quieran citar, solamente sentarse como personas adultas, conversar y que quede todo arreglado. Hoy en día mi cabeza está 100 % enfocada en la institución, dar lo mejor de mí y estar al mejor nivel. Y bueno, la cancha siempre habla, el fútbol siempre habla. Será lo que tenga que ser al tiempo que tenga que ser, estoy muy tranquilo con eso.

—Lo más arriba posible fue el Mundial de Clubes, fueron el equipo Sudamericano que llegó más lejos ¿Cómo fue la experiencia?

Agustín Canobbio en el Fluminense vs. Borussia Dortmund en debut del Mundial de Clubes.
Agustín Canobbio en el Fluminense vs. Borussia Dortmund en debut del Mundial de Clubes.
Foto: AFP

—Fue una experiencia hermosa por todo lo que se vivió y cómo se vivió. No éramos favoritos e íbamos a la cancha sabiendo eso. Bien de uruguayo. Fuimos cuatro brasileños, éramos de los que menos se esperaba y terminamos siendo los que llegaban más lejos

Con Borussia te mandas un lujito, que no sé en qué momento se te ocurre hacer lo que hiciste con la pelota. 
—No se piensa en ese momento. No sé lo que me pasó. Mi familia estaba allá y no entendía nada. Fue un despeje que dieron justo a la mitad de la cancha y me quedo la pared, empecé a dominar la pelota, salí para afuera y justo estaba Brandt, que suele ser quien hace esas situaciones y le tocó padecerlo. Fue como un mirá que en América del Sur y Brasil también hay mucho nivel.

¿Seguís el fútbol uruguayo? ¿Cómo ves las finales clásicas, lo sentís preparado a Peñarol?

—Sí, miro a Fénix, que quedó fuera de playoffs en la “B” y a Peñarol, que lo veo bien, por la clase de entrenador y jugadores que tiene y lo que vienen haciendo, además de que mantiene parte del plantel que tenían el año pasado. Va a ser un partido cerrado, como todo clásico, pero lindo de mirar.

—¿Cómo viste las participaciones en Libertadores? Muchos exjugadores han expresado que les gustaría en algún momento “volver por la sexta”.

Agustín Canobbio y el festejo de Peñarol campeón del Uruguayo 2021. Foto: Marcelo Bonjour.
Agustín Canobbio y el festejo de Peñarol campeón del Uruguayo 2021.
Foto: Archivo El País.

—Lo digo yo, yo también me hago cargo de eso, en algún momento en mi cabeza está poder volver e ir en busca de ese logro. Lo que viene haciendo Peñarol en estas últimas dos Libertadores fue muy meritorio. A mí me encantó poner al club en la órbita y haciéndose respetar en el continente nuevamente. El otro día justo estaba cantando en el vestuario canciones y mis compañeros que no entienden nada…

¿Cantando canciones de Peñarol? 

—Sí, justo estaba Otávio, que había jugado contra Peñarol el año pasado en Atlético Mineiro, y me dice: “Por 3-2 ganamos de local, pero fuimos allá y perdimos, es difícil”. También lo sintió la gente de Argentina esta última. Justo estábamos hablando de eso y que se haya posicionado así nuevamente, como dice la canción "el campo del continente".

La gente es muy pesimista con que los equipos uruguayos nunca van a poder y aunque haya esa diferencia de presupuesto, que vos la vivís porque estás en un equipo que tiene mucho presupuesto, al final no es imposible.

—Es fútbol y el año pasado quedó demostrado. Habiendo perdido 5 a 0 acá contra Botafogo ellos respetaron después. Estamos hablando que el campeón de las Libertadores perdió 3 a 1 contra nosotros, sin jugar en el Campeón del Siglo, que es otra cosa. Se habla y se respeta bastante, hay que aprovechar porque no es solo Peñarol, también el fútbol uruguayo queda bien parado.

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