La selección de Italia está muy cerca de definir a su nuevo entrenador y, según informó este viernes La Gazzetta dello Sport, el elegido será Andrea Pirlo, quien asumirá el desafío de conducir a la Azzurra en una etapa clave tras la salida de Gennaro Gattuso.
El prestigioso medio italiano asegura que la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) se inclinó por el campeón del mundo en Alemania 2006 luego de que Pep Guardiola rechazara la posibilidad de convertirse en seleccionador nacional.
De acuerdo con la información, el extécnico del Manchester City agradeció el interés, pero entendió que todavía no es el momento adecuado para iniciar una experiencia al frente de una selección. Antes, la FIGC también había explorado la opción de Carlo Ancelotti, aunque el entrenador continuará al mando de Brasil.
Con ese panorama, Pirlo pasó a encabezar la lista y, siempre según La Gazzetta, su llegada al banco italiano es inminente, aunque la Federación todavía no realizó el anuncio oficial.
A sus 47 años, Pirlo afrontaría el mayor desafío de su todavía corta carrera como entrenador.
Tras retirarse como futbolista, dirigió a la Juventus en la temporada 2020/21, donde conquistó la Copa Italia y la Supercopa de Italia. Posteriormente pasó por el Fatih Karagümrük de Turquía, Sampdoria y actualmente se desempeña en el United FC de Emiratos Árabes Unidos.
Como futbolista, Pirlo es una de las mayores leyendas del fútbol italiano. Disputó 116 partidos con la selección, fue una de las figuras del equipo campeón del mundo en 2006 y conquistó, entre otros títulos, dos Champions League con el Milan.
De confirmarse la información de La Gazzetta, el exvolante tendrá la misión de devolver a Italia al protagonismo internacional y encaminar a una selección que busca recuperar su lugar entre las grandes potencias del fútbol mundial.
La posible llegada de Pirlo se da en uno de los momentos más delicados de la historia reciente del fútbol italiano.
Pese a haber conquistado la Eurocopa en 2021, la Azzurra atraviesa una profunda crisis deportiva: no logró clasificarse a los Mundiales de Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos, México y Canadá 2026, convirtiéndose en una de las grandes ausencias de las últimas tres Copas del Mundo.
El último golpe llegó en marzo de este año, cuando cayó por penales frente a Bosnia y Herzegovina en el repechaje europeo, resultado que provocó la renuncia de Gennaro Gattuso y abrió una nueva etapa de reconstrucción dentro de la Federación Italiana.
En ese contexto, la dirigencia buscó primero a Carlo Ancelotti y luego a Pep Guardiola, pero ambos rechazaron la propuesta. Ahora, según La Gazzetta dello Sport, todas las miradas apuntan a Andrea Pirlo, uno de los símbolos de la conquista del Mundial de Alemania 2006, para liderar el intento de devolver a Italia a la élite del fútbol internacional.