La Clave
Autoridad moral
LA CLAVE La interpelación a los ministros Heber y Bustillo terminó sin consecuencias. A fin de cuentas, se trataba de un tema burocrático menor, convertido en escándalo por una oposición que no sabe de qué agarrarse. Pero el senador Gandini dijo algo interesante. Que la oposición no tiene autoridad moral para exigir la renuncia de dos ministros. Y tiene razón. Cuando un incendio mató a 12 personas en la cárcel de Rocha, tema un poco más grave que éste, no renunció ni un ujier del Ministerio del Interior.
Vergüenza solidaria
LA CLAVE El episodio en torno a la eliminación del adicional del Fondo de Solidaridad, entrará en los anales de lo peor del parlamento nacional. Después de mucho hablar, al final de cuentas ni se discutió esa eliminación, algo más que lógico cuando el adicional se incluyó hace años como algo provisorio, que nunca se eliminó. No hay lógica alguna en que algunos universitarios, por el hecho de haber apostado a carreras más largas, deban seguir pagando ese impuesto absurdo e injusto.
Un hecho a aclarar
LA CLAVE La jornada política está marcada por la interpelación del senador Bergara a los ministros Bustillo y Heber, en la que se espera un duro debate a raíz de la expedición de un pasaporte al narcotraficante Marset. Las posiciones están enfrentadas entre el FA y el gobierno y el caso suscita preocupación en la coalición de gobierno. Más allá de intenciones políticas del FA y que los ministros culpan al gobierno de Mujica por cambiar las normas, el debate permitirá aclarar un caso que perjudica la imagen de Uruguay.
Es del pueblo
LA CLAVE En las encuestas, la preocupación por el estado de la enseñanza ha escalado hasta lo alto de las prioridades de la gente. Algo que ya se veía de antes, ya que el actual gobierno ganó las elecciones con un mandato social claro de hacer reformas profundas en ese campo. Y en eso está. Ayer, la casa del presidente de la Anep, Robert Silva, amaneció con una pintada que decía “la educación es del pueblo”. Y es verdad. Pero del pueblo, no de grupitos de activistas prepotentes que no representan a nadie.
Hambre y demagogia
LA CLAVE Uno de los temas que ha sido manejado más vilmente desde la pandemia, fue el de las ollas populares. Ayer, La Diaria publica un informe, generado por una ONG que forma parte de la ONG (¡) que maneja estas “ollas”, y que se llama de manera sugerente Coordinadora Popular y Solidaria, que dice que hay 170 mil personas que comen allí todos los días. A ver... La pandemia terminó, hay menos desempleo y personas en seguro de paro que en los gobiernos del FA. ¿Cómo se explicaría esa demanda?
Doble discurso
LA CLAVE El accionar de los legisladores del Frente Amplio que concurrieron a apoyar de alguna forma la ocupación de centros educativos, es la muestra más flagrante de hipocresía en años. Fue esa fuerza política la que determinó que fuera ilegal ocupar oficinas estatales. Y fue esa fuerza política, la que lanzó la represión más dura que se haya visto en mucho tiempo, para desalojar justamente oficinas jerárquicas de la educación. ¿Será que hay una epidemia peligrosísima de amnesia afectando al país?
Una mala decisión
LA CLAVE La independencia del Parlamento a la hora de gestionar los temas presupuestales, tiene cosas buenas y malas. Lo bueno, marca una jerarquización de un poder del Estado que fue nominal en los gobiernos del FA. Lo malo, cierta demagogia con los recursos, como se mostró con la decisión de quitar partidas del INIA para transferir a la UdelaR. El principal sector de la economía vuelve a ser perjudicado en beneficio de una institución que gasta sin ninguna consideración por el contribuyente.
Decisión ridícula
LA CLAVE El alarmante proceso judicial por el accionar del periodista Ignacio Álvarez en el caso de una supuesta violación grupal, sumó un nuevo hito. Según Álvarez, la Justicia extendió la orden de no comunicarse con la víctima, debido a que el periodista se habría contactado con un familiar. El papel que está haciendo la Justicia en este caso es penoso. El periodismo cumple un rol vital en la sociedad, pero aquí una y otra vez no se ha respetado. No decir nada, por simpatía o antipatía con el personaje, es inaceptable.
En un “tupper”
LA CLAVE El ministro Mieres se ha convertido en una de las “espadas” dialécticas más efectivas del gobierno. Ayer, comentando la fruición con que algunos opositores y analistas afines critican la caída del salario real, dijo que “la oposición cree que el Uruguay vive adentro de un tupper. Es como si fuéramos ajenos al mundo”. Agregando que “la caída del poder adquisitivo, del salario, es mundial, debido a la pandemia”. La pregunta es cuánto habría caído ese salario si el gobierno hubiera seguido las exigencias del FA.
Libertad atacada
LA CLAVE El feroz ataque contra el escritor Salman Rushdie ha conmovido al mundo occidental. Todo hace pensar que fue víctima del fanatismo de un islamista radicalizado, que no le perdona haber escrito una obra que ven como blasfema. Pero hay algo más grave. Uno de los amigos cercanos a Rushdie decía estos días que pese a la lucha del autor indio, el islamismo radical ganó la guerra por la libertad de expresión. Y que en estos tiempos de cancelaciones e hipersensibilidad, el texto no sería publicado.
Múltiples riesgos
LA CLAVE La asunción de Sergio Massa como Ministro de Economía, suscitó un poco de calma y enorme expectativa ante los desafíos que enfrenta Argentina. Massa tiene como prioridad abatir un proceso inflacionario que este año puede llegar al 100% y golpea a los sectores de ingresos más bajos y recomponer las reservas del Banco Central que son de solo US$ 2.000 millones disponibles. A eso se suma la tensión con Cristina Kirchner. Desde Uruguay se ve con incertidumbre por las eventuales repercusiones.
Ley de medios
LA CLAVE La discusión sobre la derogación de la “Ley de Medios”, se presta para todo tipo de disparates. Uno de los argumentos más absurdos usados por sus defensores, es que su derogación eliminaría garantías, y retrotraería aspectos a la “época de la dictadura”. Uruguay vivió sin esa ley casi 30 años en plena democracia. Y poner a un grupo de burócratas designados políticamente a definir lo que se puede y no se puede decir en un medio, no brinda más garantías que un juez. ¿O algunos piensan que si?