La Clave

Daño grave al país

Estaba decidido hace más de tres meses. Pero el anuncio formal de ayer del gobierno de que no seguirá adelante con la construcción de las patrulleras en el astillero Cardama será muy costoso para el país. Primero, nos quedamos sin los barcos. Segundo, nos exponemos a un juicio millonario, con muchas chances de perder. Tercero, nos quedaremos con unos fierros inutilizables que nos costaron decenas de millones. Por último, la imagen de la seriedad del país queda dañada.

Ideas que llevan a sospecha

Algún iluminado de nuestra Cancillería tuvo la genial idea de vender las residencias que tiene nuestro país en capitales como Washington o Madrid, que se habrían valorizado mucho. El tema es que con una valorización general, eso obligará a pagar más en cualquier caso, por los lugares de residencia de nuestros diplomáticos. Al final, el ahorro para el país termina siendo mínimo, se va en gastos corrientes banales, y el único que gana es el intermediario en la venta. ¿Sospechoso?

Derechos humanos y plata

Si algo muestra las prioridades y formas de entender el país de un gobierno es la forma en que reparte la plata que nos saca a los ciudadanos. Que se haya concedido un aumento de casi un 20% al presupuesto de la Institución de Derechos Humanos es expresivo. Ni la educación, ni la salud, ni la investigación en ciencia y tecnología, recibieron alzas de ese tipo. Pero la plata está para una entidad que se dedica a hacer política con la tragedia que enlutó al país hace 50 años.

Ahora, apronte la billetera

El gobierno insiste en romper el contrato firmado, y en ejecución con el astillero español Cardama. La realidad es que hasta ahora, el gobierno no ha presentado ni un elemento suficiente como para romper ese contrato, y todas las demoras en la ejecución sobrevinientes a la infausta conferencia de prensa encabezada por el presidente Orsi serán atribuidas por la contraparte a los efectos de la misma. Consecuencia, juicio millonario que terminaremos pagando todos.

Ciudad Vieja y deterioro

Una muy interesante nota de El País ayer narra el ciclo de auge y decadencia que ha vivido la Ciudad Vieja de Montevideo en los últimos años. Como bien se explica, parte de la reciente crisis se debe al abandono político de una intendencia preocupada por banalidades en vez de cumplir su misión. Pero hay algo alarmante: la expectativa de recuperación se centra en un proyecto financiero que requiere una inversión millonaria. ¿Tiene la intendencia esa capacidad financiera?

El Sunca y los delirantes

La cúpula del Sunca dice que va a iniciar un juicio para recuperar parte de los fondos desviados del Fosvoc, y acusó de “delirantes” a quienes apuntan a la financiación del Partido Comunista. ¿Delirantes? Un gremio cuyo líder y su mano derecha son legisladores del PCU, que ha desviado fondos, y que las personas que lo hicieron, señalan que fue para financiarlos. La señal parece más clara que el agua. Si tiene cuatro patas, bigote, y maúlla, suele ser gato.

Golpes contra Orsi

El carnaval montevideano hace años que expulsó a todo el que no sea un frenteamplista genético. Pero quienes siguen prestándole atención han notado un punto recurrente este año en las letras de muchos conjuntos: golpes por debajo del cinturón contra el presidente Orsi y contra el MPP. Esto refleja un clima de época en el FA, donde una base militante aspira a un gobierno mucho más socialista, pero quienes ganan las elecciones quieren más moderación. ¿Será sostenible?

Archivo de causa ridícula

Ocurrió lo obvio, la fiscalía decidió archivar una denuncia por difamación contra un periodista de El País por una investigación sobre la ONG SOS Rescate de Fauna Marina. Pero eso no es lo importante, porque se trata de un procedimiento regular y habitual. El tema es el abuso policial, de presionar a un periodista de forma absolutamente ilegal, ante lo cual las jerarquías policiales y el Ministerio del Interior no han dicho nada. Peor aún, lo han respaldado explícitamente.

Poder Judicial sin plata

Una justicia eficiente, solvente y confiable es la principal garantía para poder vivir en un estado de Derecho. El reclamo de las autoridades sobre los dramas presupuestales que enfrenta deberían alarmar a toda la sociedad. Es real que el presupuesto es como la manta corta. Pero, el estado uruguayo derrocha millones en cosas absurdas, y si no, vea las imágenes de todos los funcionarios públicos que viajaron a China innecesariamente. Las prioridades están mal enfocadas.

Problema de la UdelaR

Según un informe publicado por El País, a la Universidad de la República ingresan cada año 21 mil estudiantes, pero se reciben poco más de 6 mil. Es una tendencia que lleva años y muestra un problema central: una cantidad de gente que ingresa a la universidad, nunca logra recibirse. Se trata del derroche de recursos escasos de la sociedad por un lado. Y por otro, un sistema que está preparado para filtrar y descartar a la gente a lo largo de los años. Todo un combo desastroso.