La Clave
Círculo rojo
En el mundo de hoy, uno de los grandes desafíos a la hora de entender lo que sucede políticamente, es romper con los círculos cercanos. Por ejemplo, en el mundillo periodístico, se da como un hecho que la reciente crisis en la coalición de gobierno ha sido un golpe para el presidente Lacalle Pou. Sin embargo, una interesante nota publicada en El País ayer domingo, refleja otra mirada. Tres destacados analistas políticos coinciden exactamente en lo contrario. Una reflexión distinta y pertinente.
Piedra y cangrejo
“Toda la inteligencia vernácula de la derecha y los conservadores discutiendo con un estudiante de 16 años que se agremia. No son burros son sembradores de lo peor de la humanidad que siempre se basa en el odio. Así los recordaremos”. Esa es la lectura que Pablo Caggiani, uno de los referentes educativos del MPP, alguien que bien podría ser ministro de Educación de Orsi, sacó de todo el lío en el liceo IAVA. Cuando le digan que Orsi es moderado, macanudo, un uruguayo tipo... recuerde esto.
Sí los representa
El gremio de estudiantes del liceo IAVA de Montevideo, buscando retomar algo de protagonismo, intentó cortar la avenida 18 de Julio. Pero allí los jóvenes fueron impedidos por la Policía, que les explicó que su derecho a protestar no está por encima del derecho de los demás uruguayos a circular. No lo entendieron, y afirmaron que “la LUC no nos representa”. Se equivocan. En una democracia representativa, lo que decide la mayoría, representa a todos los ciudadanos. Si no, es la ley de la selva.
Buenas noticias
En medio del permanente goteo de malas noticias, una buena nueva es digna de ser destacada. Hablamos de la inauguración de una escuela vinculada a la institución Impulso, cuyo liceo lleva años realizando una obra fabulosa. Allí estuvo el presidente Lacalle Pou, el empresario argentino radicado en Uruguay Marcos Galperin, y otras personas vinculadas a la fundación como el abogado Nicolás Herrera o el ministro Da Silveira. Una obra que ayudará de veras a miles de jóvenes.
Derrumbe de Boric
El presidente chileno Gabriel Boric tiene muchos “fans” en Uruguay. Políticos, economistas, abogados, que desde que asumió el mandatario, princi- pal exponente de la “izquierda milenial”, veían su irrupción con alborozo. Como ha sucedido muchas otras veces, este experimento izquierdista se está hundiendo. No solo eso, sino que el gran ganador de la elec-ción constituyente del pasado domingo fue la “ultraderecha”. Sin embargo, en Uruguay eso ha tenido poco comentario.
Apoyo popular
Si uno escucha a Fernando Pereira y a otros dirigentes del FA, el gobierno se está cayendo a pedazos, y hay una mayoría social clamando por un cambio. Las recientes encuestas dejan en claro que eso es mentira. Según la empresa equipos, un 45% de los uruguayos apoya al gobierno actual, y un 35% lo desaprueba. Números envidiables a nivel regional, y mejores a los de cualquier presidente del FA a esta altura de gobierno. Un dato que deja en claro quién vive en un mundo irreal y quién no.
El agua y el ridículo
En los tres años que lleva este gobierno, hemos visto a la oposición hacer escándalo por cualquier cosa. Pero pocos temas han llevado esa sensibilidad falluta al nivel de ridículo que la ha transportado la “crisis” con el agua potable. La sequía feroz que no termina de irse, dejó un grave impacto en las fuentes de agua potable, es verdad. Pero son las fuentes en las que no se hicieron las inversiones adecuadas en las últimas décadas. Quienes ahora arman escándalo, deberían mirarse en el espejo.
Un Frente al extremo
Uno de los grandes peligros del sistema político actual, (mucho más que nada que tenga que ver con Cabildo Abierto) es el corrimiento a la izquierda del Frente Amplio. Hoy quienes mandan en esa coalición son comunistas y tupamaros. Y si algo hacía falta para comprobar eso, alcanza ver los indignos padecimientos que enfrenta Bergara para presentar una candidatura. Candidatura, además, que según encuestas reuniría apenas 5% de los votos. Este FA es muy distinto al de 15 años atrás.
Crisis de gobierno
Las noticias de las últimas horas sobre una crisis en la coalición de gobierno, son algo natural. Por un lado, muestran el desgaste de estos años de gestión. Por otro, los típicos cálculos que son propios de este tipo de gobiernos, cuando llegan los tiempos electorales. Pero, más allá de estos aspectos, es bueno preguntarse si hay alguien realmente pensando en cómo puede impactar esto en 2024. Será una elección muy complicada, y ni Manini Ríos ni Lacalle Pou querrán una victoria del FA. ¿No?
Vivienda polémica
Fueron poco felices, por ser amables, las declaraciones de la ministra de Vivienda, Irene Moreira, sobre la adjudicación de una vivienda a una militante de su sector político. Realmente, el hecho de que pueda haber una justificación legal (discutible) a ese accionar, no lo justifica. Y menos aporta la defensa del senador Domenech, diciendo que se trata de una mujer en situación de vulnerabilidad. Lamentablemente, hay mucha gente en esa situación, y hay que atenderla sin mirar su color político.
Informe agraviante
La última edición del informe sobre libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras, sigue la tónica del previo, y muestra un despeñe de Uruguay en la materia. Algo que es ridículo, cuando se compara la situación de Uruguay con la de otros países que figuran mejor, como Argentina, por ejemplo. Sería interesante saber quién en Uruguay puede deformar tanto la realidad para hacer creer que en Uruguay hacer periodismo se ha vuelto tan peligroso. No hace falta mucho para darse cuenta.
Trabajar menos
Esa parece ser la receta que defiende el Pit Cnt como forma de enriquecer al país, y dar más felicidad a su gente. Es algo que condice con el espíritu de la era actual, pero no así con la historia y la realidad. La vida es dura, y el progreso y el bienestar no llegan a partir de “luchas” y reclamos voluntaristas, sino de esfuerzo, y sacrificio. Ahora bien, que el Pit Cnt reclame por menos trabajo, cuando hace apenas semanas afirmaba que el país era un desastre, no deja de sonar extraño. ¿Qué cambió?