Esa parece ser la receta que defiende el Pit Cnt como forma de enriquecer al país, y dar más felicidad a su gente. Es algo que condice con el espíritu de la era actual, pero no así con la historia y la realidad. La vida es dura, y el progreso y el bienestar no llegan a partir de “luchas” y reclamos voluntaristas, sino de esfuerzo, y sacrificio. Ahora bien, que el Pit Cnt reclame por menos trabajo, cuando hace apenas semanas afirmaba que el país era un desastre, no deja de sonar extraño. ¿Qué cambió?