La Clave

El agro y el gobierno

El inicio de la nueva Expo Prado es la oportunidad de que la gente de la capital tenga un pantallazo del dinamismo del principal sector de la economía del país. Pero también permite comprobar las prioridades de cada partido político. Por estos días, casi todo el gobierno actual visitará la expo, dando la cara, y escuchando los reclamos del mundo rural, que no son pocos en tiempos de atraso cambiario y falta de acceso a mercados. La diferencia con otros tiempos, es obvia.

El FA, la pata y los lazos

Esta semana el Pit Cnt anunció cómo sería la papeleta con la que plantean una reforma constitucional para eliminar las AFAPs. El texto ha llevado a que todos los expertos en la materia señalen que es un disparate mayúsculo, y que generaría un caos legal. Casi al mismo tiempo, varios analistas y dirigentes del Frente Amplio se han sumado a las críticas, por motivos técnicos y políticos. Es una deshonestidad intelectual, ya que ellos han fomentado este tipo de dislates por años.

“Instalar el tema Arazatí”

Según se publicó en Búsqueda, existe preocupación en la cúpula del Frente Amplio, porque pese a sus esfuerzos, no se ha conseguido “instalar el tema” de las críticas al proyecto Arazatí en la opinión pública. Parece haber una razón obvia para este fenómeno que tanto intriga a la nomenklatura frentista: la gente padeció una crisis de agua debido a la falta de inversión en la materia en los gobiernos previos, y ahora no ve raro que se haga así. Sabiduría popular, que le dicen.

Reforma de la salud

El gobierno busca aumentar las prestaciones que las mutualistas ofrecen a sus afiliados. Algo razonable, sobre todo ante el aumento de demanda en sectores clave como la salud mental. Las mutualistas reclaman que no tienen recursos para cumplir con esas prestaciones. Algo razonable, ya que después de la reforma de la salud, quedaron constreñidas en su administración, y condicionadas por el aumento de beneficiarios. Otra señal de los daños que provocó esa reforma.

Da Silveira y las lecturas

Hay un fenómeno extraño que se da en Uruguay desde el cambio de gobierno. Y es que los jerarcas, cuando cometen un error, lo asumen. Eso sucedió con el ministro Da Silveira, quien dijo días atrás que había docentes que no podían entender un texto simple, como razón para los cambios en la enseñanza de filosofía. Da Silveira explicó que quiso decir estudiantes no docentes. Y aclaró que es absurdo querer enseñar filosofía a quien no entiende un texto básico. Mucha razón.

Ripoll va para adelante

El presidente del FA, Fernando Pereira, quiso desmerecer el acercamiento de la dirigente sindical de Adeom Valeria Ripoll al Partido Nacional. Empezó ironizando sobre su pasado gremial, luego la acusó de mentir, y de inventar cosas. Ante cada ataque Ripoll respondió con firmeza y con datos. El último, que para que no hiciera problemas ante un veto a que hablara en un acto del 1° de Mayo, le ofrecieron un viaje a Cuba. Ripoll está dejando en claro que no la llevan con el poncho.

Milei contra Mujica

Usando su habitual tono entre viejo sabio y sobrador, el ex presidente Mujica criticó al candidato argentino Javier Milei. E, irónicamente, lanzó un “socorro”, por si llega a ganar. Milei le respondió con una altura tan poco habitual en él, como contundente. “Sería bueno que tratara de discutir las ideas conmigo y sería bueno que -siendo un señor grande, habiendo visto tantas cosas- explique por qué él adhiere a una ideología que ha sido siempre en todo lugar un fracaso”.

La bomba no es chiste

El episodio en el que un gremialista de OSE puso una bomba de humo para evitar un acto oficial, poniendo en riesgo a otros trabajadores, es algo muy serio. Sin embargo, aparecen notorios dirigentes políticos intentando reducir la gravedad de ese hecho, profundamente antidemocrático. ¿Quiénes son esos empleados agremiados de OSE para impedir una decisión de un gobierno democrático por la fuerza? Con actos así, se empieza a degradar la convivencia y la democracia.

Vivienda y seguridad

Las políticas de vivienda, pero sobre todo de eliminación de asentamientos, son clave para contener la epidemia de delitos que vive el país. Si no hay territorios despojados, si no hay ausencia del estado, es más difícil que los delincuentes encuentren una base social desde la que operar. En ese sentido, resultó interesante la entrevista en El País con la directora nacional de Integración Social Urbana, Florencia Arbeleche, que lidera un plan que busca ser una inflexión en la materia.

Respeto mínimo a la Policía

En las últimas horas han circulado videos de un arresto en Maldonado, encabezado por el jefe de la Policía, Erode Ruiz. El mismo ocurrió cuando dos jóvenes alteraban el orden en plena plaza de Maldonado, y se resisten y destratan a los policías que los intentan calmar. Se dice que hubo abuso de parte de los agentes y de su jefe, pero nada de eso se ve en los videos. Solo a funcionarios públicos que actúan de forma regular, y que demandan el mínimo respeto a la autoridad legítima.

Licencias en el estado

La polémica en torno a los cambios legales en el régimen de licencias por enfermedad en el estado, dejan en claro dos cosas: los privilegios absurdos que gozan los trabajadores públicos frente a los privados, y el abuso que se hace en el estado de los mismos. Para comenzar, públicos y privados se enferman igual, son igual de uruguayos, y merecen la misma tutela. Para seguir, no puede ser que sea casualidad que en el estado la gente se enferme más, y tanto los lunes.

La seca y la zoncera

El problema dramático que vive el país debido a esta sequía persistente que afecta la provisión de agua potable en la capital, genera reacciones asombrosas. Una es la del sindicato de OSE, buscando impedir una licitación que busca evitar que el problema pueda repetirse a futuro. Otra, es la de varios dirigentes y militantes de la oposición, que plantean poco menos que una intervención de las empresas que suministran agua envasada. ¿Acaso no saben que esas cosas nunca funcionan?