El episodio en el que un gremialista de OSE puso una bomba de humo para evitar un acto oficial, poniendo en riesgo a otros trabajadores, es algo muy serio. Sin embargo, aparecen notorios dirigentes políticos intentando reducir la gravedad de ese hecho, profundamente antidemocrático. ¿Quiénes son esos empleados agremiados de OSE para impedir una decisión de un gobierno democrático por la fuerza? Con actos así, se empieza a degradar la convivencia y la democracia.