La polémica en torno a los cambios legales en el régimen de licencias por enfermedad en el estado, dejan en claro dos cosas: los privilegios absurdos que gozan los trabajadores públicos frente a los privados, y el abuso que se hace en el estado de los mismos. Para comenzar, públicos y privados se enferman igual, son igual de uruguayos, y merecen la misma tutela. Para seguir, no puede ser que sea casualidad que en el estado la gente se enferme más, y tanto los lunes.