Madre preocupada | Montevideo
@|Hace mucho que no dejo a mis hijos que vayan a un clásico de fútbol. Es una pena, pero prefiero que lo vean en casa por TV y no estar con el corazón en la boca desde que se van hasta que vuelven, porque siempre pasa algo.
Luego de ver las imágenes por televisión de lo sucedido en el encuentro pasado entre Peñarol y Nacional, me doy cuenta que esta situación se les fue de las manos a todas las autoridades responsables (clubes, Ministerio del interior, etc.).
Lo más triste fue ver a los jugadores... ¿Qué se les enseña? ¿Por qué tanta violencia? Hace rato se perdió el respeto por el otro. Ni qué decir lo que sucedió fuera de la cancha, donde muchos hinchas salieron a pelear con todo aquel que tuviera la camiseta del equipo contrario.
Vivo próximo a unas canchitas de baby fútbol y no se imaginan lo que es escuchar a los padres que acompañan a sus hijos a entrenar. Es más que conocida esta situación, pero por lo visto nadie hace nada, porque esto sucede hace años...
¡La base de todo es la educación!
El deporte es disciplina, entrega, pero también valores y principios, que por lo visto están faltando y mucho.
En fin, es una pena que mis hijos no puedan ir a la cancha a disfrutar de un partido de fútbol en paz; y como viene la mano, van a pasar años para que lo puedan hacer...
¿Llegará ese día?