Graciela | Montevideo
@|Todos los días se producen accidentes de tránsito en la ciudad de Montevideo. Algunos más leves y otros, lamentablemente, que causan muertes.
Manejar por nuestra capital en horas pico, por momentos, parece la ley de la selva. Ni que hablar de lunes a viernes, cuando uno se traslada al Centro de Montevideo. Entre los ómnibus y la gran cantidad de vehículos que circulan, es realmente muy estresante.
A esta altura va más allá de respetar las normas de tránsito; el problema es que vivimos en una ciudad pequeña para el parque automotor que tenemos.
Quizás habría que tomar medidas como en algunas grandes ciudades y reglamentar que puedan circular por el Centro y Ciudad Vieja, determinados días a la semana, los autos con matrículas que terminen en número par y el resto de los días con terminación impar. Sin duda bajaría mucho la circulación vehicular y también la contaminación ambiental.
Y el otro tema es que hay que mejorar el transporte público para que la gente se vea estimulada de ir al trabajo en ómnibus.
¡Algo hay que hacer, porque sin duda es un caos!
Por otro lado, se ven pocos inspectores de tránsito y eso hace que se cometan más infracciones.
Hay muchas cámaras y las multas son altas y a pesar de eso, la cosa no ha mejorado.
Por eso considero que las autoridades deberían seguir hincándole el diente a este problema, del cual aún no se vislumbra una pronta solución.