Progresista | Montevideo
@|Los resultados del informe PISA 2025 de la OCDE, publicados estos días, confirman que Uruguay logra sostener su desempeño frente a un marcado deterioro del rendimiento escolar en el mundo postpandemia, aunque no representan un estado cercano al ideal.
La evolución de 10 años en Uruguay (2015-2025) indica lo siguiente:
- Ciencias: Consolida un avance al subir a 445 puntos. Registra una mejora neta de 10 puntos en la década (435 en 2015), posicionándose como el área de mejor desempeño.
- Matemáticas: Se mantiene en un perfil plano con 405 puntos, con un leve descenso acumulado de 13 puntos frente a 2015 (418 puntos). El gran desafío persiste: cerca del 60% de los estudiantes no alcanza el nivel básico de competencias.
- Lectura: Registra un retroceso moderado al marcar 423 puntos, bajando 14 puntos en diez años (437 en 2015), en sintonía con las dificultades globales de atención y lectura en entornos digitales.
A escala global (OCDE), la última década muestra caídas sin precedentes en Lectura y Matemáticas, con pérdidas acumuladas de más de 20 puntos —equivalentes a un año lectivo. En este marco, Uruguay mantiene su liderazgo regional junto a Chile, distanciándose del resto de América Latina, aunque continúa rezagado frente al promedio de las economías desarrolladas.
Desigualdad socioeconómica.
El análisis detallado confirma que la brecha entre liceos públicos y privados no radica en la forma de gestión, sino en el origen social. La diferencia entre el quintil de mayor y menor ingreso equivale a cuatro años de escolarización, ratificando la segregación socioeconómica como el reto estructural del sistema educativo.
No hay dudas de que hay mucho para trabajar y mejorar y que se necesita otra impronta a nivel de los responsables respectivos.