C.I. 840.995-5 | Montevideo
@|No puedo creer que nadie se diera cuenta de un hecho cada vez más frecuente en nuestras calles.
Se trata de la pintada, adrede, de las matrículas traseras de vehículos de todo tipo: autos particulares, ómnibus del transporte público capitalino y otros con el propósito de ocultarlas a los ojos de inspectores y, en especial, a las cámaras de la IMM que documentan infracciones en forma automática.
En general, las he visto pintadas de color azulado y cubren toda la superficie de la matrícula.
Por supuesto, es una práctica antirreglamentaria y cuesta creer que nadie, como dije, se haya percatado y actuado en consecuencia. Decir que no se dieron cuenta, no es excusa.