Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

Esta vez, me tocó a mi

Luis Cabral | Montevideo
@|En Semana de Turismo muchos montevideanos viajaron al Interior o fuera del país, quedando la capital vacía; sólo estaban los “oportunistas” recorriendo las calles, buscando su presa...

Esta vez, la presa fui yo. El hecho sucedió de esta manera:

Me encontraba en mi coche junto a mi señora a la entrada del estacionamiento de mi casa y cuando me bajo a abrir el portón, mi señora, que estaba hablando por teléfono ve venir una moto a contramano, pero no le dio importancia. Al bajar había dejado la puerta abierta del lado del conductor, fueron unos minutos nada más; cuando me doy vuelta veo que uno de los muchachos de la moto me había robado el bolso donde había documentos importantes.

Sin pensarlo, salgo tras el delincuente y cuando casi lo alcanzo tropieza y cae al piso tirando mi bolso. De inmediato recojo todo.

Pero la cosa no terminó ahí; pues resulta que al que corría lo estaba esperando otro en una moto. Ambos delincuentes se dirigen hacia mi a “encararme” y uno de ellos me amenaza como si tuviese un arma. Una y otra vez me gritaba: “dame el bolso o te disparo”.

Me encontraba solo en la esquina, a una cuadra de mi señora que estaba a los gritos, y los dos chorros a mi lado. Yo les decía: “el bolso no lo suelto, disparame, pero el bolso no lo suelto”. Hasta que apareció un camioncito de supergás que vio lo que ocurría, pegó una marcha atrás y los chorros huyeron en la moto, que ni chapa tenía. No sé si tenían un arma, pero soy consciente de que me “regalé” y me salió baratísimo. Si ese camión no hubiese aparecido, no sé qué podría haber pasado.

Terrible experiencia vivida; jamás pensamos que nos podía pasar algo así. Por suerte puedo contarlo. Gracias a Dios ambos estamos bien.

¿Encontraste un error?

Reportar
Te puede interesar