Dr. Eugenio Baroffio Abadie | Montevideo
@|En este cuarto capítulo de réplica al Dr. Ignacio de Posadas por su columna del 27 de setiembre pasado, seguiré intentando convencer acerca de las ventajas del uso del lema Coalición Republicana en los próximos comicios nacionales y departamentales.
Las propuestas electorales se concentran en dos tendencias claras, como antes sostuviera. Una de ellas ha conformado una coalición (así lo declaran sus propios documentos fundacionales) y ha votado en unidad desde 1971(bajo el lema “Partido Demócrata Cristiano” hasta 1989 y con el lema “Frente Amplio” desde esa elección hasta el presente). Los demás, mientras tanto, y a pesar de haber gobernado en coalición, si no empleamos esa herramienta, seguiremos compitiendo en absurda desventaja.
Para cualquier lector que no conozca a fondo el sistema electoral y pueda sentirse confundido por esto de hablar de “partidos” y de “lemas”, dejaré sentado que ambas expresiones aluden a dos caras de un mismo fenómeno. Aunque generalmente se los considera sinónimos, en realidad el lema funciona, conforme a la ley, como la marca de identidad legal y oficial de un partido político al registrarse ante la Corte Electoral. El lema es la denominación que usará el partido en actos y procedimientos electorales.
Como la constitución de lemas específicamente creados a efectos de que más de un partido político comparezca a una elección ya se ha ensayado y existen muy recientes antecedentes en elecciones departamentales, aclaro que no veo mayor dificultad en que se utilice el mismo mecanismo, con los ajustes del caso, para una elección nacional. Pero vale decir que el registro de un lema como la Coalición Republicana coexistirá sin dificultades con los Partidos que quieran conservar su existencia autónoma. Es lo que ha pasado con el Frente Amplio, por otra parte.
Aunque el Dr. de Posadas pretenda emplear ese ejemplo para abonar su teoría de que la coalición registrada como lema, desvanecería, a la larga, a los partidos que le dieron origen, yo le replico que esto no necesariamente será así y no dependerá de la coalición y sus votantes, sino de los propios integrantes de cada partido. Si ellos no quieren que estos desaparezcan, no lo harán. ¿Qué tanta confianza en esa “mística” que atribuye a su partido, puede tener quien supone que una coalición comprometería su propia existencia?
Los partidos importantes que dieron origen al Frente Amplio fueron tres (Comunistas, Socialistas y Demócratas Cristianos). Los demás fueron movimientos de escaso caudal electoral, a veces carentes de lema permanente, y agrupaciones desgajadas de los partidos históricos, pero no partidos propiamente dichos. El PDC se dividió y abandonó el Frente en los años 80 pero el Partido Comunista y el Partido Socialista subsisten hasta la fecha con su propia identidad, su doctrina y sus autoridades. Que estén o no “abollados”, como dice el Dr. de Posadas, guarda escasa relación con el hecho de que hayan integrado la coalición bajo el lema común. Y a esta altura tienen casi tanto tiempo dentro del Frente, como tuvieron antes en la individualidad o con otras alianzas.
Sepa el Dr. de Posadas que tampoco yo querría que mi Partido Colorado perdiera identidad o desapareciera y le reconozco todo el derecho de velar por la subsistencia independiente del suyo. Pero, si los hechos han determinado que hoy sea más sencillo acordar entre ambos, posiciones comunes, programas básicos idénticos y políticas muy semejantes, no será porque se inscriba un lema en la Corte Electoral, sino que el proceso es exactamente el inverso. Es porque existen las coincidencias, que se justifica el empleo del lema. Y sólo como instrumento electoral. No para fundar un partido nuevo.
Seguirá habiendo Blancos, Colorados e Independientes; y aún cualesquiera otros que decidan integrarse a la coalición y, por encima de todo y en oposición a las corrientes dominantes en el Frente Amplio, se consideren auténticamente republicanos, porque creen en la soberanía popular, la división de poderes, la igualdad ante la ley, la periodicidad de los cargos, la publicidad de los actos de gobierno y la responsabilidad de los funcionarios, por no citar sino algunos de los principios más elementales en que coincidimos.
Coalición Republicana (parte IV)
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