Daniel Rodríguez | Montevideo
@|Al Sr. Presidente Luis Lacalle Pou:
El motivo de esta carta es explicar la serie de circunstancias que me han llevado a la situación actual con el BHU. Tengo muy claro que todo esto surge en la administración anterior pero, no obstante, a pesar de haber intentado encontrar una solución con el Banco, nuestra propiedad ha sido rematada y nos enfrentamos a un inminente desalojo.
Durante 27 años cumplimos con los pagos, pero luego nos vimos imposibilitados de continuar con ellos.
La propiedad en la cual vivo junto a mi hija y mi nieto, se encuentra ubicada en la zona rural de Montevideo. Esta vivienda fue adquirida por mis padres y durante 27 años, desde 1990 hasta 2017, estuvimos cumpliendo con los pagos correspondientes.
Lamentablemente, el 26 de agosto de 2017 mi padre falleció y hacia fines de ese año nos vimos en la necesidad de internar a mi madre en una institución de salud para que tuviera atención especializada debido a su enfermedad neurológica, la cual se agravó significativamente con el fallecimiento de mi padre. Esto nos impidió hacer frente a las mensualidades, tal como lo habíamos venido haciendo anteriormente.
En abril de 2018, me dirigí al Banco con el fin de solicitar alguna solución al problema que estábamos enfrentando. La persona que me atendió manifestó que no había ninguna solución posible ya que me habían refinanciado en el 2002, y que el Banco no era una entidad benéfica. Durante ese tiempo hicimos todo lo posible, junto a mi esposa, para encontrar alternativas para poder pagar al Banco.
El 9 de agosto, 4 meses después, mi esposa falleció inesperadamente debido a un aneurisma. Este hecho me llevó a estar internado durante un mes debido a una descompensación en los niveles de glucosa.
El Banco procedió a rematar la propiedad en octubre de 2019, y me enteré de este hecho cuando recibimos un cedulón de desalojo. Concurrí una vez más al Banco, y me confirmaron que la casa había sido rematada y que ahora era propiedad del Banco porque no había habido oferentes. El Banco se quedó con la casa por una suma muy inferior a lo que nosotros habíamos pagado hasta el momento. ¡Ante esta situación les pregunté cómo habían hecho eso sin avisarnos y sin poner un cartel de remate!
Quiero enfatizar que ni yo ni mi familia hemos tenido la intención de perjudicar al Banco en ningún momento. Nunca quisimos dejar de pagar y ser desalojados; es absurdo creer que si pagamos 27 años, un día nos levantamos y decidimos no pagar más.
En ese momento, habían transcurrido 25 meses desde mi primera solicitud.
Después de recibir el cedulón, un amigo de la familia se ofreció a representarme legalmente, acepté su ayuda de forma gratuita ya que no tenía los recursos para pagarle. Una vez recuperado de mi dolencia me dirigí varias veces al Banco, pero la respuesta fue que mi caso lo tenía el Departamento Jurídico y que no se podía hacer nada al respecto.
Conozco y creo en la división de poderes, pero no tengo dudas de que los honorables jueces fueron inducidos a error. Llegué a esa conclusión cuando en la única audiencia a la que concurrimos, la Sra. Juez me dijo: “Yo no puedo creer que Ud. no haya llegado a una solución con el Banco en todo este tiempo”.
Después de ver las sentencias que implican la toma de la vivienda por parte del Banco, me di cuenta que el Poder Judicial cree que el Banco está siempre abierto al diálogo para solucionar; y eso no es así. Además, ahora sé (y de la peor manera) que el Banco tiene potestades para hacer lo que hizo.
Días atrás, escuché su discurso Sr. Presidente, en el evento Sinergias, para construir una mejor sociedad.
Ud. dijo que todos nos merecemos una segunda oportunidad. Está claro que se refería a los reclusos. Pero basado en eso, le pregunto: ¿podría yo aspirar a una segunda oportunidad?, ya que no llegué a esta situación por deseo propio.
Espero que entienda mi planteo. Me gustaría lograr con esto que por lo menos se exija al Banco envíe las notificaciones adecuadamente para evitar futuras injusticias.
Para ser sincero, me siento defraudado, siento que aquí tengo derecho a nacer y a morir, pero otros derechos me generan dudas...
Disculpe y gracias.