Esteban Szabados | Brasil
@|“La filosofía te pone de pie”, asegura el filólogo Antonio Piñero. Te da base, fundamentos; te guía como una brújula, te da directrices. Te ayuda a trazar los caminos posibles y a discernir cuando te enfrentes a las bifurcaciones del sendero recto del bien. Y es por él que llegarás a tu destino seguro.
Un filósofo nos da las herramientas para aprender a pensar. Así, reconstruimos la información para apropiarnos del objeto de conocimiento, a través de su desarrollo, según la psicología genética.
En Brasil, la Filosofía ya no hace parte del currículo escolar obligatorio del bachillerato junto con Sociología, Educación Física, Idioma Español y Artes.
En el año 2017, la Ley Nº 13.415 fue aprobada en el Congreso brasileño, durante el gobierno de Michel Temer (2016-2018) y entró en vigor el año pasado. A los alumnos se les quiere dar una enseñanza más “práctica” para profesionalizarlos. Por eso se impulsan más las Matemáticas, la Tecnología; es decir, las ciencias exactas en detrimento de las ciencias humanas. Pero cada vez que haya un asesinato de una profesora, como ocurrió el pasado lunes 27 de marzo en la escuela “Thomazia Montoro” (zona oeste de la ciudad de San Pablo), debemos ser duros y críticos con cambios educativos que dejan vacíos de pensamientos nobles a los jóvenes. La profesora Elisabet Terreiro tenía 71 años y no pudo continuar su vida, labor y pasión: la educación. Un adolescente de 13 años le quitó sus derechos. Éste fue el vigésimo tercer ataque en una escuela en veinte años.
Si ese muchacho hubiese tenido una formación adecuadamente “humana”, habría puesto el valor que está por encima de todos: la vida en todas sus dimensiones. Si construimos un mundo de personas “frías”, no servirá de nada el progreso tecnológico, por lo contrario, seremos sólo un mundo de “robots” sin alma.