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Lava Jato

EDITORIAL Las revelaciones de supuestos audios entre el exjuez Moro y el fiscal del caso Lula, revivieron la indignación de algunos políticos locales que siguen defendiendo al expresidente brasileño, demostrando su laxitud a la hora de condenar la corrupción. El anuncio del sitio web de periodismo político The Intercept, generó una tormenta en Brasil. Al parecer, el polémico sitio poseía audios “hackeados” al teléfono del exjuez, y hoy ministro Moro, que comprobarían que la condena al expresidente Lula era parte de una operación para sacar de la carrera electoral al antiguo dirigente sindical, y poner en el poder a Jair Bolsonaro, arrasando así con las conquistas sociales de las masas populares de ese país. La primera consecuencia de esto fue reverdecer el apoyo fanático e incondicional de buena parte del gobierno uruguayo y sus satélites mediáticos hacia el PT y su líder caído en desgracia. Dejando en evidencia su falta de estudio de los temas, así como su relativismo moral cuando se trata de corrupción.

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