Redacción El País
En un contexto de irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) y varios cambios en el mercado laboral uruguayo, la consultora de recursos humanos, Randstad, divulgó un informe adelantando las tendencias que se observarán en 2026 dentro de las empresas.
La CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay, Andrea Ávila, señaló que el mercado laboral está atravesando una “redefinición estructural (...) Todo indica que en 2026 se va a acelerar el proceso en el que las organizaciones se ven desafiadas a revisar cómo trabajan, cómo atraen al talento, cómo lideran y cómo construyen vínculos con su capital humano”.
El director de Randstad Uruguay, Juan Pablo Lara, explicó a El País que se trata de tendencias internacionales en un mercado laboral que tiende a dejar de lado el modelo tradicional verticalista. El ejecutivo también agregó que estas nuevas tendencias varían en función de las prioridades de las nuevas generaciones. “Hay una reconfiguración de lo que es el éxito, que ya no se mide por cantidad de personas a cargo”, explicó.
En relación a la demanda de profesionales por parte de las empresas, Lara aseguró que se mantendrá sostenida durante este 6, en particular en hubs tecnológicos. El profesional sostuvo que Uruguay mantiene expectativas “positivas, pero moderadas”.
Por otra parte, destacó el rol de los líderes o jefes de cada equipo y explicó que “al haber más trabajo virtual, el rol del líder pasa a ser clave” pese a que el mercado laboral tiende cada vez más a volver a la presencialidad.
Nuevo perfilamiento
Según el informe, las empresas se perfilan hacia modelos con menos niveles jerárquicos con el objetivo de desburocratizar sus estructuras, agilizar la toma de decisiones, optimizar costos y otorgar mayor autonomía a los equipos. Esto implica nuevas formas de gestión y coordinación.
A la vez se consolida el rol central de los líderes como fuente principal de estabilidad, confianza y conexión humana. Randstad sostiene que se observa una menor predisposición entre las generaciones más jóvenes a asumir roles jerárquicos clásicos. Esto implica que las empresas tengan que revisar sus estrategias de liderazgo y gestión de equipos.
Lara señaló que este fenómeno se presenta cada vez más en perfiles jóvenes y no es por falta de compromiso con la responsabilidad, sino que los nuevos trabajadores buscan un mayor balance entre la carrera profesional y la vida personal.
Por otra parte, se espera que en 2026 más organizaciones amplíen su mirada sobre la experiencia del talento, con una visión integradora que alcance más que los procesos de selección e inducción. El foco está puesto en el desarrollo y bienestar de los empleados, y las instancias de desvinculación por motivo de renuncias, despidos o jubilaciones.
Las empresas buscarán aplicar jornadas laborales más fragmentadas y flexibles con esquemas de trabajo más disruptivos, organizados en bloques más breves y focalizados para fomentar la productividad, la concentración y un mejor balance entre la vida personal y laboral.
En una coyuntura donde el contexto económico condiciona las mejoras salariales, la brecha de habilidades acentúa la escasez de talento. Las organizaciones fortalecen cada vez más propuestas basadas en beneficios no monetarios, flexibilidad, oportunidades de desarrollo y foco en la experiencia y el clima laboral, señala el informe.
Lara aseguró que este fenómeno se presenta entre los trabajadores, quienes si bien cuentan con una carrera laboral más incorporada a sus prioridades, buscan mantener el equilibrio con su vida personal.
Dado que perspectivas de la economía son aún inciertas, se observa una mayor valorización de la permanencia y la seguridad laboral por parte de los trabajadores, por lo que se espera que este año más personas prioricen la estabilidad laboral por sobre los nuevos desafíos, lo que resultará en decisiones de carrera más conservadoras y una menor rotación laboral.
Tecnología
El protagonismo que adquirió la IA en los últimos años también representa un desafío para el mercado laboral. “El avance de esta tecnología comienza a mostrar señales de alarma en relación a las inequidades en cuanto a conocimiento, acceso y manejo de recursos, herramientas y capacitación”, indica el informe y agrega que una mayor implementación de la herramienta puede resultar en una importante brecha de talento que dificulte aún más la contratación de personal.
“En 2026, el diferencial ya no estará solo en atraer talento, sino en cómo las organizaciones logren gestionarlo, desarrollarlo y acompañarlo en estructuras cada vez más flexibles y ambientes laborales más alineados con las demandas de talento”, sostuvo Ávila.
Por su parte, Lara resaltó que el uso de las nuevas tecnologías será transversal a todos los sectores del mercado y resaltó la velocidad con la que crece este tipo de fenómenos, en particular, para funcionarios del sector Tecnologías de la Información (TI). “Va a traer cambios importantes, pero estamos lejos de pensar que se van a perder puestos de trabajo”, señaló. (Ver aparte)
El uso de IA y nuevas herramientas tecnológicas implica una nueva preparación por parte de los trabajadores, que según resaltó Lara, cada vez más se capacitan de forma voluntaria más que por demandas corporativas.