EFECTOS DE LA PANDEMIA

Las señales de la economía que espera el BCU para aumentar el “precio” del dinero

"Se aguarda la llegada de más señales de reactivación” para luego poder dar comienzo al ciclo de aumento de la tasa de política monetaria, dice comunicado del Copom.

Fachada del Banco Central del Uruguay. Foto: Estefanía Leal
Fachada del Banco Central del Uruguay. Foto: Estefanía Leal

El Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central (BCU) que integran técnicos y el directorio, resolvió ayer ratificar la tasa de interés de referencia (el “precio” del dinero) en 4,5% a la espera de mayores señales de reactivación económica tras el impacto provocado por la pandemia del COVID-19.

En lo que fue la tercera reunión del año, el Copom decidió mantener el sesgo expansivo de la política monetaria, es decir, una tasa baja que haga que el crédito fluya hacia empresas y personas. Con la medida se busca evitar restricciones de liquidez. En el comunicado, el comité argumentó su decisión en tanto que estiman que “los indicadores de la economía real” tardarán “un poco más en mostrar la reactivación de la economía” en un contexto de mejora de la situación sanitaria.

En este sentido, señalaron que desde el BCU “se aguarda la llegada de más señales de reactivación” para luego poder dar comienzo al ciclo de aumento de la tasa de política monetaria. “Cuando comience, el aumento de tasas será gradual para internalizar el impacto que tiene sobre las expectativas de inflación”, explicó el comunicado.

Según manifestó en diálogo con El País el economista y director de Vixion Consultores, Aldo Lema, la mantención de la tasa referencial “era esperable en función de la evolución reciente de la actividad (económica) y la inflación, así como los mensajes previos del BCU”.

De acuerdo con el comunicado del comité, si bien la crisis sanitaria aún continúa siendo una “fuente de incertidumbre”, tanto la región como el resto de los países a nivel mundial enfrentan un escenario “en el que mejoran las perspectivas de crecimiento”. En este sentido, afirmaron que la situación económica “se ha tornado más robusta” a nivel global, principalmente en las economías más avanzadas, mientras que en la región comienzan a apreciarse signos de recuperación.

En este contexto, el Copom señaló que luego de la caída observada en el primer trimestre de 2021, la actividad económica empezó a mostrar signos de recuperación aunque aún no son suficientes en su totalidad como para que el BCU comience un ciclo de aumento de la tasa de política monetaria.

En este sentido, el comité comentó algunos indicadores económicos recientes como el dato de inflación que en el año móvil cerrado a junio “mostró un leve aumento, llegando a 7,33%, superando el techo del rango meta” propuesto por las autoridades de gobierno (de entre 3% y 7% y a partir de septiembre de 2022 de entre 3% y 6%). Asimismo, destacaron que la inflación subyacente o núcleo inflacionario (que excluye del análisis los rubros cuyos precios son muy volátiles) se ubicó en 8%. “Este movimiento mensual se explica principalmente por el aumento de Combustibles y Servicios de esparcimiento, parcialmente compensado por un descenso en Frutas y verduras”, señaló el comunicado.

Personas con tapabocas realizando compras en Paso Molino. Foto: Leonardo Mainé
Personas con tapabocas realizando compras en Paso Molino. Foto: Leonardo Mainé

En relación a las expectativas de inflación, el Copom indicó que continúan mostrando una tendencia a la baja, aunque todavía siguen por fuera del rango meta. “Las expectativas en el horizonte de política monetaria (24 meses) han mostrado un descenso persistente y es de esperar que el mismo continúe sin ser afectado en forma significativa por cambios en precios relativos como el observado a nivel de combustibles”, manifestó el comunicado.

Para el organismo, la baja en las expectativas de inflación tiene que ver con un “marco de consistencia de las políticas macroeconómicas”, así como “con el cumplimiento de las metas fiscales planteadas en la Rendición de Cuentas y donde tanto los ajustes anuales de las tarifas públicas como las pautas de ajuste salarial han sido consistentes con una senda de inflación convergente al rango meta”.

Según explicó a El País el director ejecutivo del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), Agustín Iturralde, era “esperable” que el BCU mantuviera la tasa de referencia porque la recuperación económica “aún es débil”.

Sin embargo, el economista señaló que “hay una tensión clara entre seguir apostando a una tasa expansiva que respalde la recuperación y ser consistentes con el objetivo de inflación”. A su entender “lo nuevo en este caso” es que si bien la inflación había logrado entrar dentro del rango meta del gobierno, el dato publicado el lunes pasado reflejó que el indicador volvió a salir de ese rango y “va a demorar por los menos unos meses en entrar” nuevamente, indicó Iturralde. De hecho, las expectativas de los agentes económicos consultados en la encuesta del BCU “señalan que estaría levemente por encima del rango meta”, afirmó el director del CED.

En relación a la tasa de referencia para las colocaciones a un día de plazo, esta se mantendrá en el entorno del 4,5% anual “en un mercado de dinero que ha estado pautado por una abundante liquidez que ha sido gestionada principalmente a través de instrumentos de sintonía fina”, es decir de corto plazo, según argumentó el Copom.

En este sentido, el comité informó que durante julio y agosto se van a realizar emisiones de Letras de Regulación Monetaria (LRM) de dos años de plazo, con el objetivo de “fortalecer los instrumentos de regulación monetaria” y afirmaron que esperan que dicha medida “contribuya a completar la curva de rendimientos de instrumentos en moneda nacional y a la desdolarización de la economía”, un aspecto clave para el BCU en el que viene trabajando.

¿Qué esperar de acá en adelante?

Según Iturralde, “si el BCU quiere ser consistente con lo que ha dicho de tener una nueva política monetaria con objetivos más creibles y consistentes, debería ir hacia aumentos pequeños (de la tasa referencial) pero prontos”. De acuerdo con el director del CED no es esperable que se den “grandes aumentos” de la tasa sino “muy pequeños” pero afirmó que sí se espera que haya correcciones en las próximas reuniones. “Creo que no estamos muy lejos de eso”, indicó Iturralde aunque dijo que “va a seguir sobrevolando la tensión entre recuperación e inflación”. Por su parte, Lema señaló que “cabe esperar que el BCU transite hacia una instancia menos expansiva durante el segundo semestre con un par de ajustes de la tasa”, en la medida en que se vaya impulsando la actividad.

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