INFORME
Documento del Banco Central analiza bancos, aseguradoras y la bolsa.
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La Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central (BCU, regulador y supervisor del sistema financiero local) publicó la Memoria Anual 2021 y Plan de Actividades 2022, donde traza sus metas para este año y realiza un análisis del sistema financiero uruguayos. A su vez, entre los datos que se desprenden del documento, se destaca el aumento de denuncias recibidas por el Central, debido al mayor uso de medios de pago electrónicos.
El documento señala que en Uruguay, el gobierno mantuvo ampliado durante 2021 el Sistema de Garantías (SiGa) y el BCU sostuvo la disminución del régimen de encajes (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el Central y no pueden destinar a créditos) realizada en 2020.
Además, se “mantuvo parcialmente una flexibilización normativa que apuntó a facilitar la renovación de créditos a ciertos sectores especialmente afectados por la pandemia de covid-19. Esto permitió mantener el crédito a tasas reducidas y capear el año sin que se produjesen restricciones de crédito importantes o aumentos de morosidad”, afirmó.
En tanto, a nivel bancario, destaca que los créditos al sector privado residente se mantuvieron estables, creciendo en términos reales 4,2%, (5,3% en moneda nacional y 3,3% en moneda extranjera).
Asimismo, la morosidad se redujo durante el año, cerrando en 1,8% del total de créditos. “La finalización de la flexibilización normativa de evaluación de créditos excepto para los sectores especialmente afectados (asociados a actividades turísticas) no repercutió en un deterioro de la hoja de balance de los bancos, lo que hace pensar que la mayoría de los sectores económicos ya han salido del panorama recesivo en que se encontraron en 2020 y no enfrentan especiales dificultades para el repago de sus créditos”, agregó.
El informe indicó que la solvencia de los bancos uruguayos es holgada (con un capital en promedio 1,85 veces superior al mínimo regulatorio, que incluye requisitos por riesgo de crédito, de mercado, operacional y sistémico).
A su vez, señaló que las pruebas de stress elaboradas por la Superintendencia de Servicios Financieros mostraron que “el sistema bancario soportaría en promedio un escenario de crisis severa manteniendo un nivel patrimonial razonablemente adecuado”.
El informe destacó que la rentabilidad del sistema bancario “se situó en 1,5% medida sobre activos y 14,7% sobre patrimonio disminuyendo de 2,3% y 20,5% respectivamente en los 12 meses anteriores como consecuencia de la reducción del margen de intereses, la rentabilidad de las operaciones con valores y las diferencias de cambio por valuación. Al mismo tiempo los ratios de liquidez consolidados a 30 y 90 días se sitúan en 77% en ambos casos dando cuenta de un nivel de liquidez holgado”.
El sector de las empresas aseguradoras presentó un aumento del valor de las pólizas emitidas de 6,3% en términos reales respecto al año anterior. Dicho porcentaje se compuso de un aumento real de 7,4% en las primas de seguro de vida previsional. El total de primas anuales representan el 2.7% del Producto Interno Bruto. La rentabilidad del sector sobre el patrimonio fue de 28% y la solvencia de casi 2 veces el patrimonio mínimo requerido por la regulación.
Por otra parte, el documento expresó que el mercado de valores “mostró hacia octubre una aceleración importante de emisiones que hizo cerrar el año con una provisión de financiamiento de largo plazo récord, por el equivalente a $ 40.300 millones. De esas emisiones, $ 35.400 millones correspondieron a emprendimientos privados, sumando $ 19.400 millones las emisiones del año y el resto integraciones diferidas de fideicomisos financieros emitidos en años anteriores”.
En tanto, destaca que “el mercado secundario (donde se compran y venden los valores ya emitidos) sigue siendo muy reducido por la alta participación de inversores institucionales que principalmente tienen objetivos de mantener los valores a su vencimiento”.
Actividad
Dentro de las distintas funciones de la Superintendencia de Servicios Financieros, se supervisaron 39 entidades in situ y se recibieron 751 informes a distancia, bajo el carácter de su función de supervisión. Asimismo, se emitieron dos comunicaciones conteniendo advertencias sobre ofertas de inversión en el mercado de valores y ofertas de crédito realizadas por empresas no autorizadas para operar por la Superintendencia. Estas instituciones fueron“Inter-Créditos Uruguay” (advertencia sobre actividad no autorizada) y “Capitaria” (entidad no inscripta ante el BCU).
En tanto, en relación a las denuncias recibidas, el documento apuntó que aumentaron un 40% en relación al ejercicio anterior, lo cual obedece principalmente al incremento del uso de medios electrónicos, ya que estas denuncias fueron bajo la tipología de fraudes, por desconocimiento de operaciones de tarjetas de crédito y transferencias en cuentas.
Por otro lado, bajo su rol sancionatorio, la Superintendencias de Servicios Financieros del BCU totalizó 324 sanciones, destacándose 11 multas por incumplimiento de normas prudenciales, 3 inhabilitaciones de personal superior y una cancelación de actividades.
Plan de actividades
El documento también contiene el plan de actividades para 2022, integrando iniciativas estratégicas, operativas y el Plan de Regulación. Dentro de las actividades previstas, se encuentra el análisis y rediseño de los procesos de Regulación, Autorización y Supervisión de todas las entidades que integran el sistema financiero y de pagos (lo que incluye la propuesta de cambios en la ley de Carta Orgánica); el trabajo en conjunto con la Comisión de Promoción del Mercado de Valores; la alineación a estándares internacionales (dentro de los cuales se encuentra el diagnóstico del ecosistema fintech, el cual busca determinar impactos en la estabilidad financiera, prevención de lavado de activos y financiamiento al terrorismo e inclusión financiera); entre otros.