Mientras se tensa el conflicto en el Medio Oriente y los actores del mercado internacional tienen los ojos puestos en el precio del petróleo, Uruguay observa cada vez más de cerca el desarrollo de energías renovables en el país, en especial, el hidrógeno verde. El proyecto de la empresa chilena HIF Global –que prevé ser la inversión más importante de la historia del país por una cifra cercana a los US$ 5.385 millones– aguarda la firma de los últimos documentos y permisos para comenzar a construir la planta que estará ubicada en el departamento de Paysandú. Por este motivo, una delegación organizada por la Asociación Uruguaya de Energías Renovables (Auder) y compuesta por autoridades de gobierno viajó a Chile para conocer los detalles de la planta ubicada en la región de Magallanes, de similares características a la que se construiría en Uruguay.
“Estamos aprendiendo igual que el resto del mundo en este momento, porque no hay experiencias de este tipo de plantas”, dijo a El País el presidente de Auder, Marcelo Mula y destacó que se trata de una “ventana de oportunidad para Uruguay” aunque reconoció que los conflictos bélicos “hacen que los acuerdos comerciales de suministros se rompan”. “Es de esos proyectos que pueden ser un antes y un después en si se concreta”, sostuvo.
Por su parte, el diputado nacionalista por el departamento de Paysandú, Fermín Farinha coincidió con el avance de Uruguay en materia de energías renovables y sostuvo a El País que, “las capacidades instaladas (en Uruguay) son ventajas competitivas”. El jerarca sostuvo que la planta de HIF en Chile es “de mucha seguridad” y aseguró que ya cuenta con la autorización del gobierno local para la instalación de una nueva unidad productiva para aerogeneradores.
Por su parte, el subsecretario del Ministerio de Ambiente, Oscar Caputi, indicó a El País que el proyecto generaría “independencia energética” en Uruguay, un concepto que resaltó en función de un contexto geopolítico “incierto”.
Sin embargo, el departamento en el que estaría ubicado el proyecto atraviesa una situación compleja en materia de empleo y cierre de empresas. El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, mantuvo una reunión con la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, el miércoles, en la que se planteó la problemática de la competitividad en Uruguay.
Olivera dijo a El País que existe un “problema estructural muy fuerte”, vinculado a asuntos logísticos, tributarios y de energía “que impactan en todos los sectores y cuanto más lejos de Montevideo es, más grande es la brecha”. En el caso de HIF, el jefe de la comuna sostuvo que se aguarda que la empresa acuerde con UTE el precio de la energía que utilizará.
Hidrógeno verde
Si bien el concepto de energías renovables no es nuevo en Uruguay, el hidrógeno verde cobró importancia debido a la inversión que significará para el país. Este combustible limpio, actúa como materia prima y se obtiene mediante la electrólisis del agua (un proceso que separa el oxígeno del hidrógeno) a través del uso de energías renovables (solar, eólica).
El hidrógeno verde combinado con dióxido de carbono produce el e-metanol: una alternativa que se utiliza como sustitución de los combustibles fósiles con el objetivo de descarbonizar sectores industriales, principalmente para transporte marítimo, ferroviario, aviación y vehículos pesados de carga. El e-metanol sería el producto exportado.
Sin embargo, esa combinación puede tener una segunda alternativa que es producir gasolina sintética, utilizada para cargar vehículos convencionales. Según relató Mula, la delegación uruguaya en Chile visitó la planta de Porsche, que alimenta el combustible de sus autos de carrera con gasolina sintética y a su vez la exporta.
“Los compradores (de HIF), los que viabilizan estos proyectos, por lo que nos dijeron los clientes, son empresas del sector industrial que están en Japón y Europa, que tienen necesidad de que estos productos sean no contaminantes”, explicó el presidente de Auder y resaltó que la producción de energías renovables en Uruguay “habilita un montón de externalidades” a la hora de atraer inversiones.
De hecho, recordó la instalación de distintos data centers y dijo: “vienen no porque la energía sea barata, sino porque es verde”. “El petróleo se va a tener que dejar de usar, no porque sea malo, sino por la forma en que lo usamos y los desechos que deja”, dijo Mula.
El proyecto
En diciembre del año pasado, HIF y el Poder Ejecutivo firmaron un memorando de entendimiento que detalla los parámetros trazados para la construcción de la planta en Paysandú. El memorando indica que a partir de 2029, está previsto concretar exportaciones por un valor promedio de US$ 253 millones anuales, cuando esté en funcionamiento el primer módulo del proyecto y US$ 1.012 millones, una vez que los cuatro módulos estén operativos. Europa y Asia serán los principales destinos de la exportación.
Caputi explicó que concretar la inversión en cuatro módulos implica “prolongar la utilización de mano de obra” ya que en total llevaría entre seis y ocho años. El memorando de entendimiento indica que HIF tiene previsto ocupar a unos 1.400 empleados durante la etapa de construcción y a otras 300 personas a tiempo completo en forma permanente en la etapa de operación.
Los permisos
La Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea) del Ministerio de Ambiente otorgó el certificado de Viabilidad Ambiental de Localización para los predios del proyecto HIF Global en noviembre del año pasado. Esta autorización fue la más reciente, aunque la concreción del proyecto aguarda la firma de otros documentos.
Los permisos del Ministerio de Ambiente estuvieron en el centro de la polémica ya que el proyecto implica la utilización de una importante cantidad de agua potable que será abastecida del Río Uruguay. “El menor caudal que tiene el Río Uruguay son 600 metros cúbicos, lo que utiliza esta planta para generación de combustible son cinco metros cúbicos por segundo”, explicó Caputi y agregó que la cantidad de agua utilizada “no es significativa”.
De acuerdo con el Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental, el proyecto es clasificado en la categoría C, por lo que deberá presentar Solicitud de Autorización Ambiental Previa y un Estudio de Impacto Ambiental. En ellos se estudiarán los efectos sobre la calidad y disponibilidad del agua, la afectación a los ecosistemas terrestres y acuáticos, los impactos sobre la calidad de aire y la afectación sonora.
Por su parte, el intendente de Paysandú señaló que se aguarda cumplir con el Estudio de Impacto Ambiental que presente la empresa y el costo de la energía que utilizaría la planta que será determinado por UTE. “Si UTE y el gobierno le dicen, nosotros no llegamos a ese valor, el proyecto fracasa”, sostuvo.
“Si no aprovecha a ser de los primeros en esto, otros países se van a sumar para competir”, a medida que avance la tecnología, consideró el presidente de Auder.
Por su parte, Mula afirmó que observa “con preocupación” los avances de países como Paraguay, que elaboró la Estrategia Nacional para la Economía del Hidrógeno Verde: un documento que traza el camino hacia un modelo energético más sostenible. ”Tenemos que apurar los procesos”, aseguró.
-
Oddone: Uruguay en un "mundo nuevo", es "difícil" poder ser un país barato, mensaje en gasto y categórico en impuestos
¿Qué efectos pueden esperarse del conflicto de Medio Oriente en la economía uruguaya? Lo que dicen Oddone y analistas sobre petróleo, dólar y más
El desempleo baja en departamentos del litoral uruguayo, ¿cómo varió el mercado laboral, según el INE?