SURA Asset Management es la compañía del grupo colombiano que se encarga de dos tipos de negocios: ahorro y retiro (fondos de pensiones como AFAP SURA en Uruguay) y gestión de patrimonio y activos para empresas, personas e instituciones (a través de SURA Investments). Gestiona más de US$ 200.000 millones en activos, convirtiéndose en la principal gestora de América Latina. Sobre las inversiones, qué implica ser la principal gestora regional, cómo es hacer negocios en Uruguay y más, su presidente Ignacio Calle habló en entrevista con El País, en el marco de su visita a las oficinas locales de SURA.
Calle es ingeniero de producción, magíster en Economía y en Gerencia de Mercadeo. Anteriormente, trabajó en el Departamento de Economía del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y fue director Financiero Internacional de Groupe Casino, en Francia, entre otras empresas.
—¿Cómo cerraron los números de la empresa en el año 2025?
—Todavía no tenemos el cierre de las cifras contables, pero el año pasado a septiembre, llegamos a un hito. Cruzamos el umbral de manejar US$ 200.000 millones en activos de las inversiones para 24,2 millones de clientes. Arrancamos ese año con US$ 184.000 millones y en septiembre superamos los US$ 200.000 millones. Y seguramente, las cifras de diciembre serán mayores. A esta compañía le entraron más de US$ 40.000 millones de inversión nueva, los rendimientos fueron históricos, superaron el 12% del total de todos los portafolios que manejamos. Entonces, el 2025 fue muy buen año para nuestros clientes y, lógicamente, para la compañía.
—¿A qué se debe ese crecimiento tan grande?
—Los mercados traccionaron muy bien el año pasado. De esos US$ 200.000 millones, un 40% lo tenemos invertido por fuera de América Latina, principalmente en Estados Unidos, Europa y algo en Asia. Las bolsas de EE.UU, Europa y Asia traccionaron muy bien, entonces, ahí hay una muy buena rentabilidad que le transferimos a nuestros clientes. Y en América Latina, hubo muy buenos crecimientos de la bolsa mexicana, colombiana y chilena. Y tuvimos muy buen desempeño también en nuestros portafolios en América Latina.
—¿Se diferenciaron de la competencia por ofrecer nuevos productos?
—Básicamente, por activos alternativos, que son los que no están listados en la bolsa, como el private equity, el crédito privado, inversiones en fondos de infraestructura, inversiones en fondos inmobiliarios. Hay una diferenciación muy importante. Y tuvimos también un diferencial interesante frente a algunos activos que escogimos en la bolsa americana y en las bolsas de Asia, especialmente en China.
—¿Qué tan importante es para el grupo la operación de Uruguay?
—Esta es una es una operación muy importante, con alrededor de 500.000 clientes, manejamos casi US$ 5.000 millones. Es una operación bastante relevante para el grupo, y muy relevante para el mercado uruguayo.
—Las AFAP están atentas a posibles cambios regulatorios que les permita invertir más en el exterior o con más opciones, ¿qué expectativas tienen?
—Sí, estamos muy atentos a cualquier tema que exista frente a cambios regulatorios que se hagan de manera permanente en el mercado. Nos gustaría impulsar reglamentos de inversiones que le permita a la AFAP poder invertir en otro tipo de opciones o de inversiones adicionales a las que hoy en día invertimos. Podríamos tener el espectro que sí tenemos en otros países, de poder invertir en clases de activos que hoy en día no lo podemos hacer en Uruguay. Sería espectacular, para nuestros clientes uruguayos, permitirles entrar en un espectro de inversiones, que les podría dar unos mejores rendimientos a futuro y más diversificación.
—¿Se refiere a los activos alternativos que mencionó?
—Así es, activos alternativos. Se puede invertir en fondos de infraestructura, de private equity, crédito privado, real estate, invertir en otras jurisdicciones, que típicamente, es el mercado de Estados Unidos. Lo que te pasa es que, por ejemplo, en otros países nosotros podemos ir directamente a invertir en la bolsa de Londres, en la bolsa de París, en el Nasdaq de Nueva York. En Uruguay, está más restringido y es uno de los temas que nos gustaría impulsar acá.
—Ustedes han pensado en nuevos productos previsionales mixtos, o diseñados más allá de la renta vitalicia, que combinan, por ejemplo, seguros con rentas, ¿las tendencias van por ese lado?
—Claro, sí, nos encantaría. Inclusive es importante poder tener pensión voluntaria en las AFAP. Es algo que lo tenemos desarrollado en otros mercados y es el complemento a la pensión. O inclusive, ahorros temporales que pueden llegar a tener las personas, como los seguros con ahorro o las rentas temporales. En el caso nuestro, nos encantaría que nos permitieran abrir licencias en la AFAP para poder ofrecer productos que ya vendemos en otros países, y que complementa de una forma espectacular el ahorro o la pensión de las personas. Acá no está la regulación para eso. Lo hemos promovido varias veces en más de casi 15 años que llevamos en este país y desafortunadamente no lo hemos logrado. Si los legisladores pudieran hacer ajustes que van en camino de permitir ahorrar más a las personas para complementar su pensión, o para lograr incluso metas en el interín, sería espectacular. Se requiere una reforma previsional para eso.
—Sería bastante complejo entrar en otra reforma jubilatoria, total o parcial, cuando aún estamos con la aprobada en 2023, ¿usted cómo lo ve este asuntos?
—Hay países que después de reformas previsionales, han hecho reformas cortas, en las que se pueden hacer ajustes paramétricos que van en pro de mejorar los sistemas de pensiones o ahorros complementarios. Lo ha hecho Colombia y puede ser una referencia. Si ponemos a conversar a los mismos reguladores para que se den cuenta, de una forma independiente, cómo se han hecho ajustes paramétricos en sus jurisdicciones, seguramente puede servir para Uruguay.
—¿De qué manera ven los temas que se han activado en Uruguay, tras la reforma jubilatoria, el Diálogo Social que vuelve a poner sobre la mes puntos de esa reforma, los impuestos que han aparecido?
—Vemos a Uruguay como un país muy estable, no vemos ninguna alerta de que va a haber un cambio drástico o dramático que pueda llegar a afectar la inversión extranjera. Pero lógicamente hay que estar muy atentos, porque en cualquier momento se puede venir, como lo hicieron en el pasado, leyes que pasaron, por ejemplo, en reforma previsional express en Uruguay un fin de semana. Ese tipo de cosas, sin un buen análisis técnico o sin una buena discusión, se vuelve muy peligroso para la inversión extranjera. Pero por ahora no hay mayor alerta. Otro punto muy importante en Uruguay es la formalidad, porque para uno poder permitirle a un ciudadano tener una buena jubilación, se necesita formalidad. Y Uruguay goza de una muy buena formalidad en el empleo, frente a otros países de América Latina. En los casos de Perú, Colombia, México, que la informalidad llega al 65% o 70%. Entonces, lograr que Uruguay se mantenga con una buena formalidad en el empleo es fundamental para desarrollar el ahorro en el largo plazo.
—¿Qué planes tiene el grupo SURA para Uruguay este año?
—En el caso de Uruguay estamos haciendo mucho acompañamiento a los clientes y aumentar la educación financiera. La cantidad de gente joven que nos está entrando en el sistema en Uruguay es bastante importante y tenemos una responsabilidad de explicarles la importancia del ahorro a largo plazo. Otro foco es tener más canales digitales, que la gente pueda tener mayor amplitud en la forma cómo nos contactan. Estamos haciendo mucha inversión en tecnología, en inteligencia artificial, en analítica avanzada y en robótica para un mejor servicio al cliente y más eficiencias en nuestros procesos de las operaciones. También queremos entrar a los departamentos del interior de Uruguay, para fortalecer nuestra presencia allí.
—¿Qué proyecciones hacen en cuanto a resultados para 2026?
—Para América Latina, esperamos crecer en la base de los activos bajo manejo alrededor de 10% o 12% para 2026 y, de una base de 24,2 millones de clientes, esperamos llegar a 25 millones. Eso a nivel América Latina. Para el caso de Uruguay, también esperamos un crecimiento similar de entre 10% y 12% en la parte de activos bajo manejo.
Ajuste en el reglamento
—Ustedes están hablando del interés de que ciertas disposiciones cambien. ¿Tienen planificadas reuniones con autoridades, o ya lo hicieron?
—Hemos pensado llevar esto, en paralelo al Diálogo Social, a otras instancias; tener conversaciones con los reguladores para empezar a analizar si es posible tener una especie de ajuste en el reglamento de inversiones que permita diversificar más. Inclusive, como un poco ya dice, en algunas jurisdicciones lo que hemos propuesto es que los reguladores hablen entre sí para que la experiencia que se tiene en el caso de Chile, Perú o Colombia, se pueda transferir a otros países, como Uruguay. Al final, nuestra estrategia es decir que, a través de las inversiones internacionales, es donde se ve la mayor posibilidad de aumentar el retorno de los portafolios, porque el portafolio más dinámico y diversificado es el que mejora las posibilidades de llegar a una mejor jubilación.
— ¿Qué otras expectativas tienen en materia regulatoria en el caso de Uruguay, además de las mencionadas?
— Hay que esperar a que salga la información de la encuesta que se está haciendo del Diálogo Social, pero, en principio, esperamos que se pueden adoptar temas que hemos propuesto, como ajustes en los parámetros dinámicos de las pensiones que le permitan a los ciudadanos uruguayos poder ahorrar más y tener garantías de que su dinero en el tiempo lo puedan manejar las AFAP. Entendemos que esto es fundamental porque el conocimiento que tenemos las AFAP sobre el cliente es muy fuerte y le podemos dar una asesoría holística para llevarlo en el ciclo de vida del ahorro del producto.
Inversiones en proyectos verdes
—Ustedes hacen énfasis en las inversiones proyectos de sostenibilidad, amigables con el medioambiente, ¿cómo funciona esa parte?
—Esos temas están en lo que llamamos “inversiones responsables” y hacen parte del programa de sostenibilidad de entrar a mirar cómo podemos tener una taxonomía o listado de esas miles de empresas en las que invertimos para identificar cuáles tienen afectación o brechas en materia ambiental, en impacto en las comunidades y manejo del gobierno corporativo, que para nosotros son muy importantes. Entonces, ahí tenemos formas de abordarlo. Puede ser participando en las asambleas o juntas de accionistas de estas compañías para dar recomendaciones de cómo ir cerrando las brechas para tener una mejor inversión responsable, o inclusive ver si aumentamos o disminuimos la inversión en cierto emisor de acuerdo, de acuerdo al manejo de esas políticas.
—¿Qué tan rentables están resultando esas inversiones?
—Ha habido resultados mixtos. Algunos fondos han sido bastante rentables en algunas jurisdicciones, como es el caso de Europa, y otros todavía están por verse, porque son inversiones de más largo plazo.
—¿Cómo ha incidido la corriente que, de alguna manera mueve, el presidente de EE.UU., Donald Trump, contra las energías renovables y políticas climáticas?
—En América Latina, donde tenemos más del 60% de inversiones, no afecta, es muy "caso a caso". En Europa, ves cada vez más tendencia hacia unas políticas de incrementar la inversión responsable.