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Crisis de la cerveza en Uruguay: el "flojo momento" de las artesanales y la marcha del gremio de industriales

Mientras que la FOEB marchó por los empleos en el planta de Fábricas Nacionales de Cerveza de Minas, los cerveceros artesanales pasan por un “flojo” momento.

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Ayer se realizó la movilización convocada por FOEB, por los 150 puestos de trabajo
Ayer se realizó la movilización convocada por FOEB, por los 150 puestos de trabajo
Foto: Leonardo Mainé

La cerveza en Uruguay no pasa por su mejor momento. Mientas que, por un lado, el gobierno evalúa medidas para evitar el cierre de la planta de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) en Minas, por otro lado, el sector de cervezas artesanales pasa por un momento “flojo”, peleando diferentes frentes y a la espera de cambios en las reglas de juego, que también podrían verse afectadas por las resoluciones que puedan tomar las autoridades en estos días.

Este miércoles se realizó la movilización convocada por la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB), que partió de Plaza del Entrevero, para luego pasar por Torre Ejecutiva y finalizar en el Ministerio de Trabajo, en defensa de los 150 puestos de trabajo que se perderían de concretarse el cierre de la planta de Minas.

Autoridades de cuatro ministerios (Trabajo, Industria, Economía y Ambiente), UTE y OSE, han evaluado medidas para evitar este cierre, manejando posibilidades que comprenden la tarifa de energía eléctrica que paga FNC, como también modificaciones relativas al Impuesto Específico Interno (Imesi).

Entre las alternativas evaluadas respecto a este último, se han contemplado la baja del ficto -valor mínimo de producción fijado por el gobierno, en base a costos del mercado, sobre el que se impone una tasa de tributación de 22% de la primera venta- y la devolución de este impuesto por el uso de envases retornables (que desapareció en 2021).

No obstante, las medidas respecto al Imesi podrían tener diferentes impactos. En caso de bajar el ficto, la tributación disminuiría también para las cervezas importadas (en caso de que estas paguen este valor y no se determine que se las excluya, algo que iría contra las reglas de la Organización Mundial del Comercio), lo que podría implicar una mayor ventaja en la competitividad sobre las cervezas industriales y artesanales nacionales, factor que ya se reclama desde el sector.

La alternativa de la devolución del Imesi para la venta de esta bebida en envases retornables, podría también beneficiar al sector de la cerveza artesanal si es que se considera a los barriles en que se venden dentro de estos envases retornables.

Respecto a estas medidas, el secretario de Asociación de Microcervecerías Artesanales del Uruguay (AMAU), Carlos Lamarca, fue consultado por El País y señaló que cualquier solución que el gobierno tome va a repercutir en su sector, ya que “seguramente” también los “incluya”.

Marcha, de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida
Marcha de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida en defensa de los 150 puestos de trabajo de Minas
Foto: Leonardo Mainé

En esta línea, sostuvo que la reducción del ficto no los beneficiaría, ya que los productores de cerveza artesanal pagan por encima de este, mientras que la devolución del Imesi por uso de envases retornables lo ve como “bueno”, porque la mayor cantidad de ventas es en estos envases.

Si bien afirmó que no quiere “sumar un reclamo a otro reclamo”, ya que cuentan con sus “propias líneas de trabajo con el gobierno”, en las que vienen “bien”, señaló que “no corresponde el salvataje que se está planteando”.

En este sentido, opinó a título personal que el problema general de la industria, no solo de FNC, es la competitividad, siendo que los productores chicos lo sufren más que AB InBev (multinacional que está detrás de FNC).

Que la multinacional “tiene problemas, es evidente. Lo que le pasa es que ve en Argentina y Brasil los costos de producir cerveza y los compara con los que tiene (en Uruguay) y la decisión que toma es absolutamente lógica”, afirmó Lamarca.

“No se puede esperar otra cosa si te sale la mitad en Argentina”, agregó. Por su parte, señaló que según el último estudio realizado por la AMAU en 2022, el sector de cervezas artesanales emplea entre 200 y 300 personas de forma directa y cuentan con el 2,5% del mercado en Uruguay. En tanto, FNC tiene el 70% del mercado y empleaba a 700 trabajadores.

Asimismo, entre las diferencias que generan una distancia en la competitividad de las artesanales con las industriales, señaló la economía de escala y los costos más baratos de producción que tienen estas últimas -dijo que los costos de producción para las artesanales es el doble que el de FNC-, llevando a que las cervezas de su sector sean un producto más caro.

Botellas de cerveza
Botellas de cerveza
Foto: Canva

Por otra parte, explicó que el sector de las artesanales está “pasando por un momento flojo”, también por las latas importadas. Según señaló, el consumo de cerveza en Uruguay es “bastante estable”, ronda los 100 millones de litros anuales, por lo que ante las importadas que tienen un menor precio de mercado, “no es que se tome más cerveza”, sino que se las elige sobre otras.

Del mismo modo, destacó que a los productores de cerveza artesanal les cuesta “muchísimo llegar a la góndola” del supermercado, por lo que les “es difícil por todos lados”. Actualmente se encuentran, según explicó, un 70% de facturación por debajo de la prepandemia, en donde las empresas del sector están con dificultades, con menos personal y menor producción, pero manteniéndose sin cerrar.

Además, explicó que la fundación de la AMAU en 2015 fue para diferenciar al sector de la cerveza artesanal del sector de la industrial y que han estado trabajando para tener una regulación diferente respecto a laudos y categorías de los cargos en sus empresas, ya que las mismas cuentan con una estructura, producción y tamaño, diferente a los productores de cerveza industrial.

En esta línea señaló que el año pasado participaron del Consejo Superior Tripartito en las negociaciones salariales y se resolvió a favor de las cervecerías artesanales la creación de un subgrupo que las contemple, para la diferenciación de los laudos. Esto podría definirse en la próxima negociación en 2025.

En tanto, dijo que “mientras las cosas sigan así, los artesanales estamos con un techo de hormigón de tres metros de espesor arriba de la cabeza. Mientras las reglas sigan así para nosotros, no vamos a poder despegar nunca”.

“No podemos pelear contra AB InBev en el mercado, contra la FOEB en lo laboral y contra los importadores en las góndolas. No hay chance. Es como juntar un cuadrito en el barrio e ir a jugar un Mundial”, sentenció.

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