Administrar nuestras finanzas personales puede parecer un trabajo engorroso o para el que necesitamos disponer de una determinada cantidad de dinero. Sin embargo, se trata de encontrar un equilibrio que nos permita transitar nuestra vida diaria sin agobios por deudas, plazos y ahorros. De eso se trata también la salud mental y la financiera, que el gerente de Gestión Patrimonial del banco HSBC, Carlos Saccone, desarrolló algunos conceptos durante la charla en la Global Money Week organizada por la Universidad de Montevideo y que repasaremos en este Finanzas de Bolsillo.
La salud mental es un estado de bienestar, en el cual el individuo con sus propias capacidades, puede afrontar las decisiones normales de la vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Tener buena salud mental no quiere decir estar feliz todo el día, sino mantener un equilibrio ante las tensiones de la vida diaria.
Algo similar sucede con la salud financiera, es el estado de bienestar económico que nos permite cubrir gastos diarios, afrontar imprevistos y alcanzar metas futuras a través de una correcta gestión de nuestros ingresos. Si no logramos administrar nuestro dinero de forma adecuada, esto puede impactar directamente en nuestra mente y estado físico.
No poder gestionar de la mejor manera nuestros ingresos, no solo resulta en gastos innecesarios sino también en una ansiedad generalizada a la hora de gastar. Saccone explicó que si esto se sostiene en el tiempo puede resultar en sensaciones de distracción ante cualquier mínimo inconveniente y bajar el rendimiento en nuestras actividades diarias. “Este ciclo se puede retroalimentar y volverse cada vez más complejo”, advirtió.
Algunas alertas
“Si sentís ansiedad cuando gastás plata o si no estás interpretando el nivel de complejidad o (te cuesta) dormir porque te preocupas, ya estamos cada vez más afianzando la situación”, explicó Saccone y agregó que es parte de una serie de “luces amarillas” a las que hay que prestar atención.
Por otra parte, recordó un tema que durante los últimos años cobró relevancia y poco se dialoga: el mundo de las apuestas. Saccone sostuvo que uno de los principales pilares de esta problemática es que se presenta, en su mayoría entre jóvenes.
Las apuestas deportivas son las más comunes, cuyas plataformas están presentes en partidos de fútbol o merchandising oficial. “Todos invitando a apostar porque claro que las compañías de apuestas ganan mucho dinero”, dijo.
Otro de los factores que inciden en la ansiedad que nos pueden generar nuestras finanzas es el uso y las compras a través de aplicaciones. “Hay gente que se le va la mano. Capaz que como medida podemos desinstalar para bajar un poquito la intensidad de compras en aplicaciones”, explicó.
Por último, se refirió a algunas sensaciones problemáticas que se presentan, en su mayoría entre personas mayores. “Cuando piden plata prestada para hacer una inversión financiera. Si bien existe formalmente este producto, mal utilizado puede convertirse en un problema serio”, sostuvo Saccone.
La paradoja del protector solar
El ejecutivo de HSBC hizo referencia a “la paradoja del protector solar”; cuando vamos a la playa pero no usamos protector solar a pesar de que sabemos que debemos hacerlo y el producto está a nuestro alcance. “La información está, pero hay veces que la ignoramos, crípticamente”, dijo.
Para evitar este tipo de círculo vicioso, Saccone destacó que el primer paso es hablar de lo que estamos atravesando. El dinero y las finanzas personales son fuentes comunes de estrés diario y a veces puede parecer tabú compartirlo pero cuando esto llega a un nivel de preocupación y ansiedad continua se vuelve cada vez más complejo salir de ahí.
Por ello, Saccone resaltó la importancia de describir en detalle los motivos que nos causan estrés financiero y luego, acudir al banco en búsqueda de un asesoramiento profesional para ordenar nuestras finanzas. “Hacer un plan, escribir las cosas que te pasan o planificar una charla te van a dar más seguridad, más confianza y mayor bienestar en términos generales”, dijo Saccone.
Hacer un plan también implica organizar un presupuesto; un elemento clave para mantener el orden cuando recibimos nuestros ingresos. Saccone resaltó la importancia de gastar el dinero en cosas útiles en las que reflexionemos realmente si necesitamos gastar.
Finanzas comportamentales
“Vemos mucho a personas que van a invertir y en vez de analizar rápidamente las expectativas, se dejan llevar por emociones”, dijo Saccone y explicó que esto se llama “finanzas comportamentales”: la parte emocional de un gasto. En ese sentido se refirió a la expresión en inglés FOMO: el temor a perderse de algo y dijo que los hombres tienden a dejarse llevar más por un “exceso de confianza” a la hora de comprar en comparación con las mujeres. “Se da sin una explicación más que somos humanos y preferiblemente hay que intentar evitarlo”, dijo.
En el mercado financiero es el miedo irracional a perderse una oportunidad de inversión lucrativa que otros parecen estar aprovechando es más frecuente de lo que parece. Esto nos lleva a tomar decisiones apresuradas, emocionales y a menudo desastrosas.
Para afrontar esto es importante tener educación financiera: entender qué se compra, cómo funciona y asumir el riesgo antes de invertir, para lo cual debemos llevar una correcta planificación y mantener cierta disciplina a la hora de comprar.
Uno de los casos clásicos de este ejemplo es la burbuja de las punto com que se generó entre 1997 y 2001 con el auge de Internet. Esta fue una crisis financiera provocada por la sobrevaloración especulativa de empresas de Internet donde las personas invertían en compañías solo por tener un dominio “.com”, ignorando la falta de rentabilidad o modelos de negocio reales.
Esto resultó en el aumento de tasas de interés y pérdida de confianza que a su vez, terminó con empresas en quiebra.
Disciplina
Los ejecutivos de Scotiabank, Fabricio Clemata y Marcel Kemper, brindaron la charla “Billetera inteligente: una guía sencilla para decidir mejor”, en la que destacaron que una parte fundamental del ahorro es tomar decisiones que van a estar determinadas porprioridades.
Para comenzar a transitar un camino financiero saludable, Clemata y Kemper destacaron la importancia de ahorrar e invertir. “Teniendo una vida justo más equilibrada desde los gastos y los ahorros, vamos a poder tomar una decisión de determinada parte de mi vida”, dijo Clemata. Los expositores también destacaron la importancia de comenzar a ahorrar desde temprana edad para generar un hábito.
“Hoy nos privamos de darnos un gusto y ese dinero lo ponemos en un plazo fijo que nos da un interés en el año. y nos quedamos mirando el plazo fijo y vemos que crece a una tasa de 2% por encima de la inflación algo que no lo vemos tan tangible y decimos,me quedé sin comprarme aquello”, explicó Kemper y destacó que generar hábitos se trata de tener disciplina.
También reconoció que “la idea no es que tomemos demasiado riesgo y que tomemos decisiones de inversión sumamente agresivas, sino que con el tiempo vayamos generando ese patrimonio y ese capital que nos va a ir acompañando durante la vida”.
“No precisamos tener (un importante) nivel de riqueza, pero sí ser conscientes de que el impacto de la disciplina en lo financiero lleva tiempo”, dijo y destacó que no es necesario dejar de hacer cosas que queremos solo para invertir en un futuro. Se trata de ajustar prioridades.
Gastos y formas de pago
Los ejecutivos de Scotiabank, Fabricio Clemata y Marcel Kemper recordaron durante la charla “Billetera inteligente: una guía para decidir mejor”, una de las típicas formas de pago: tarjetas de crédito. Estas son un ejemplo de la necesidad de mantener la disciplina ya que un pago atrasado nos puede comprometer con intereses a futuro y a largo plazo, al momento de solicitar un crédito. “El historial de sus calificaciones es una carta de presentación”, dijo Kemper.
Para mantener un orden con la tarjeta de crédito es importante verificar el estado de cuenta todos los meses y asegurarnos que sean cosas que realmente hayamos comprado. Un error de cálculo o incluso no reconocer compras puede resultar en problemas a futuro.
Para evitar caer en el pago de intereses, también repasaron algunas formas clásicas para comenzar a ahorrar el dinero desde jóvenes. Ante esto es importante realizar un presupuesto estableciendo en detalle los ingresos y egresos y que se adapten a una planificación entre gastos fijos y variables.
Los gastos fijos pueden ser alquiler, servicios básicos (agua, luz, internet), mientras que los gastos variables son aquellos que pueden cambiar mes a mes, como es el caso de las compras en el supermercado o compromisos sociales. Para no caer en preocupaciones y ansiedad ante un imprevisto también es importante tener un fondo de emergencia que nos puede servir para cubrir un gasto inesperado.
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